La actriz Sharon Stone ha vuelto a copar titulares, pero esta vez no por un nuevo proyecto cinematográfico, sino por sus revelaciones más personales. A sus 68 años, la estrella de ‘Instinto básico’ se ha sentado en el podcast estadounidense Mayim Bialik’s Breakdown y ha confesado sin rodeos que lleva bastante tiempo en celibato. Eso sí, no se trata de una decisión casual: la actriz asegura que ha llegado a un punto de su vida en el que solo quiere intimidad con alguien a quien realmente aprecie, y no le interesa lo más mínimo una aventura pasajera.
Durante la conversación con la también actriz Mayim Bialik, Stone fue preguntada por cómo es ella dentro de una relación. Su respuesta no dejó indiferente a nadie: «Soy una novia realmente buena, pero hace mucho tiempo que no soy novia». Y es que, después de años de altibajos sentimentales, la intérprete tiene claro que ya no está para perderse en relaciones vacías. «He tenido buena suerte, mala suerte y ninguna suerte», reconoció entre risas, antes de añadir que ahora mismo se encuentra en la fase de «ninguna suerte en absoluto».
El motivo de su celibato: hartazgo de lo superficial
La artista no quiso quedarse en el mero anuncio y explicó con todo lujo de detalles qué la ha llevado a tomar esta decisión tan personal. «Llevo bastante tiempo en celibato porque he llegado al punto en el que realmente solo quiero estar con alguien a quien aprecio«, confesó. Una afirmación que cobra aún más sentido cuando se tienen en cuenta sus palabras posteriores: «Estoy un poco aburrida de eso», dijo refiriéndose a las relaciones casuales y al sexo sin más.

Ahora que sus tres hijos ya son mayores y han volado del nido, la protagonista de ‘Bajos instintos’ asegura que busca algo muy distinto a lo que podía buscar hace unos años. «Quiero a alguien que sea mi compañero, no solo alguien con quien tener sexo», explicó. En definitiva, una conexión emocional real y duradera que nada tiene que ver con las experiencias que ha vivido hasta ahora. Porque, aunque ha estado casada en dos ocasiones —primero con el productor Michael Greenburg (1984-1990) y después con el periodista Phil Bronstein (1998-2004)—, la actriz tiene claro que aún no ha conocido al hombre de su vida.
¿Ha encontrado Sharon Stone el amor verdadero?
Una de las preguntas más esperadas de la entrevista llegó cuando Bialik quiso saber si la actriz había experimentado alguna vez eso que tantas veces se ha contado en las películas: el gran amor. La respuesta de Stone fue contundente y, a la vez, sorprendentemente serena: «He tenido amores en mi vida, pero no creo haber tenido el gran amor de mi vida«. Una declaración que ha dado mucho que hablar y que contrasta con la imagen de femme fatale que ha proyectado durante décadas en la gran pantalla.
Lejos de amargarse por ello, la artista afronta esta etapa con una filosofía vital envidiable. Para ella, este periodo sin pareja no es un vacío que haya que llenar, sino una parada necesaria en el camino hacia lo que realmente desea. «Aceptar este tiempo sin pareja forma parte del proceso para encontrar una relación más auténtica», viene a decir. Y así, sin prisa pero sin pausa, Sharon Stone continúa su búsqueda particular de un amor que la complete y que, según sus propias palabras, llegará cuando tenga que llegar.
Más allá de su vida amorosa, la intérprete también aprovechó su paso por el podcast para desgranar algunos episodios de su complicada historia personal que nunca antes había contado. En concreto, se refirió a las secuelas del derrame cerebral que sufrió en 2001 y que estuvo a punto de costarle la vida. «Mi arteria vertebral estaba rota, mi piscina subaracnoidea estaba llena de sangre y sufrí un derrame que paralizó el lado derecho de mi rostro», relató. «No podía levantar mi pie izquierdo y tartamudeaba mucho», añadió.
Las visiones tras el derrame y su particular mensaje de esperanza
Durante aquel durísimo proceso de recuperación, Stone asegura que vivió experiencias que jamás había compartido públicamente por lo complicadas que resultan de explicar. Según su testimonio, mientras descansaba en un sofá, vio cinco esferas luminosas que se comunicaban con ella en un lenguaje que describió como «digital». Lejos de asustarse, la actriz sintió una profunda curiosidad y paz: «No experimenté miedo, sino tranquilidad». Estas visiones, según relata, estuvieron ligadas a la preocupación por la separación de su hijo mayor, Roan, en pleno proceso de divorcio.
Y es que la vida de Sharon Stone ha sido cualquier cosa menos un camino de rosas. Años después de aquel susto, la actriz ha querido lanzar un mensaje de apoyo a su yo más joven: «No lo sabes, pero vas a lograrlo». Una frase que, según confesó, se tatuaría en el interior de los párpados por lo mucho que la define y por la resiliencia que necesitó en esos momentos tan complicados.
Con esa filosofía de superación, Stone continúa adelante, célibe pero no derrotada, convencida de que el amor verdadero existe y de que, cuando aparezca, merecerá la pena haber esperado todo este tiempo. Mientras tanto, la estrella sigue demostrando que su mejor papel es el de mujer real, con luces y sombras, y que la edad no es obstáculo para reinventarse. La vida sentimental de Sharon Stone sigue dando que hablar, y todo apunta a que la historia de amor que tanto espera aún tiene un capítulo pendiente por escribir.