Desde hace meses, las compras en Temu, Shein o AliExpress han dejado de ser solo una cuestión de precios. Europa ha puesto el foco en los envÃos de escaso valor y ha empezado a sumar cargos que afectan al coste final. El marco incluye un para paquetes de menos de 150 euros y una nueva tasa de 2 euros por lÃnea aduanera que se prepara para noviembre.
La medida no es un detalle menor: se calcula que en 2025 entraron en la UE unos 5.900 millones de paquetes pequeños, más de 180 cada segundo y cuatro veces la cifra de 2022. La mayorÃa procede de China, y Bruselas quiere financiar con estos cobros más controles para productos que no siempre cumplen las normas europeas.
Qué se aplica ya y qué llega en noviembre

Desde el 1 de julio de 2026 ya no existe la exención arancelaria para envÃos de hasta 150 euros. En su lugar, se aplica un de mercancÃa a las importaciones de bajo valor vinculadas al comercio electrónico. No se trata de una cifra por unidad, sino por grupos de productos que comparten clasificación, descripción y origen.
A ese importe se añade otra tasa europea de 2 euros por artÃculo aduanero. La Comisión Europea la aprobó el 21 de septiembre y su objetivo es cubrir las comprobaciones y controles que requieren este tipo de ventas a distancia. En España, la Agencia Tributaria empezará a probarla desde el 1 de octubre y la aplicación real llegará en noviembre.
La clave está en cómo se cuenta. Hacienda explica en su guÃa H7 que hay que multiplicar 2 euros por el número de lÃneas de la declaración aduanera. No sirve contar los productos que uno ha metido en el carrito. Un artÃculo aduanero puede agrupar varias unidades del mismo envÃo si comparten clasificación arancelaria, descripción y, cuando se exige, origen.
Por ejemplo, una declaración con tres partidas sujetas a esta tasa tendrÃa que pagar 6 euros por ese concepto. Además, este cargo es distinto del arancel de 3 euros que ya se aplica desde julio. Pueden coincidir en una misma importación, pero no existe una regla universal de 5 euros por paquete: todo depende de las lÃneas y del régimen aplicable.
La nueva tasa tampoco incrementa la base imponible del IVA. El efecto sobre el bolsillo del comprador dependerá de si las plataformas deciden asumir el coste o trasladarlo al precio o a los gastos de envÃo. Temu, Shein y AliExpress no han detallado por ahora qué harán, asà que conviene revisar el precio final antes de pagar.
La Agencia Tributaria ya ha publicado instrucciones para adaptar las declaraciones de envÃos de escaso valor y ha previsto un seminario para operadores. También se pedirán identificadores de producto. Hasta noviembre, lo que arranca es un entorno de pruebas para que los gestores aduaneros incorporen los cambios.
Impacto en Temu y reacción de las plataformas

El endurecimiento normativo ha coincidido con una caÃda del tráfico en las webs de las grandes plataformas asiáticas. Según datos de Médiamétrie citados por medios franceses, en julio Shein perdió un 36 % de visitas y Temu más de un 40 %. Con un gasto medio cercano a los 10 euros, un cargo de 3 euros tiene un peso considerable en la cesta.
Desde el sector del comercio online francés se interpreta que ese encarecimiento acerca los precios de estas plataformas a los de marcas europeas de gama similar, lo que podrÃa dar más margen a los comercios locales. Las plataformas, por su parte, sostienen que el impuesto encarece la cesta de hogares con menos recursos y que la medida busca, sobre todo, frenar productos que no cumplen las reglas comunitarias.
La respuesta de las compañÃas pasa por acercar inventario y operaciones a Europa. Shein dispone de almacenes en Polonia que le permiten tener existencias dentro de la UE y, por tanto, evitar el cargo que se aplica a los productos que llegan desde fuera. Temu ha reforzado formación para vendedores, programas para sellos locales y acuerdos logÃsticos con operadores europeos para adaptarse a las exigencias de cada mercado.
En paralelo, Temu ha impulsado sesiones formativas con entidades de ensayo y certificación como Bureau Veritas, QIMA y TÜV SÜD. Estas jornadas, emitidas a través de su academia para vendedores, abordan seguridad, etiquetado y certificación en categorÃas como juguetes, electrónica, textil, calzado, cosmética y envases. La empresa también ha mantenido reuniones con asociaciones empresariales y cámaras de comercio europeas para detectar obstáculos prácticos.
El debate de fondo no es solo recaudatorio. Bruselas quiere que los controles aduaneros puedan seguir el ritmo de un volumen que desborda a los funcionarios: en 2025 entraron en la UE 5.900 millones de artÃculos de bajo valor, cuatro veces más que en 2022, y la gran mayorÃa llegó desde China. Con esas cifras, inspeccionar cada paquete es materialmente imposible, lo que explica el interés por cargar parte del coste a los operadores.
El nuevo marco aduanero europeo deja a Temu y a otras plataformas de comercio electrónico ante una ecuación distinta: más costes por lÃnea declarada, un arancel fijo por categorÃa y una mayor presión para demostrar que sus productos cumplen las normas. Los compradores notarán el cambio sobre todo si las empresas deciden repercutir los cargos, mientras los comercios europeos observan si esa presión equilibra algo más la competencia. La evolución dependerá de cómo se apliquen las pruebas en España, de la respuesta logÃstica de las plataformas y de si Bruselas mantiene el rumbo de sus controles.


