TikTok ha llegado a un acuerdo con el estado de Alabama para imponer nuevas restricciones al uso que los adolescentes hacen de su aplicaciĂłn. El pacto, anunciado por el fiscal general Steve Marshall, evita el primer juicio de un estado contra la plataforma y llega despuĂ©s de meses de presiĂłn polĂtica y social. La medida principal será un lĂmite diario de dos horas para los usuarios de 13 a 17 años, una cifra que se aplicará por defecto salvo que existan cambios en la configuraciĂłn de la cuenta.
El acuerdo no incluye un reconocimiento de responsabilidad por parte de TikTok. La compañĂa se ha comprometido a modificar funciones clave para los menores y a pagar una compensaciĂłn econĂłmica. Alabama habĂa demandado a la empresa por el impacto de la red social en la salud mental de los jĂłvenes, en un contexto en el que otras plataformas tambiĂ©n afrontan litigios similares en Estados Unidos.
Dos horas al dĂa, cortes nocturnos y menos avisos

Entre las medidas pactadas, TikTok deberá cortar el acceso de los menores entre medianoche y las seis de la mañana. También tendrá que suspender las notificaciones durante el horario escolar y aplicar pausas después de periodos prolongados de uso. La verificación de edad se reforzará para evitar que los adolescentes puedan eludir las restricciones con cuentas no declaradas como juveniles.
La plataforma tambiĂ©n prohibirá los filtros estĂ©ticos para los usuarios de 13 a 17 años y ofrecerá a ese grupo un flujo de contenidos no personalizado. Estas medidas buscan reducir la exposiciĂłn a dinámicas más adictivas y a contenidos que, segĂşn las autoridades, pueden resultar dañinos. El acuerdo se produce dĂas antes de que arrancara un juicio en el tribunal estatal de Montgomery.
Un pago millonario y el precedente de Meta

El acuerdo contempla un pago de 116,2 millones de dĂłlares, de los cuales 100 millones corresponden a compensaciĂłn. La cantidad podrĂa elevarse hasta los 300 millones si otros fiscales generales deciden firmar pactos similares con la compañĂa. El texto excluye que TikTok admita haber actuado de forma incorrecta, aunque sĂ acepta cambiar el funcionamiento de la aplicaciĂłn para los adolescentes.
La comparaciĂłn con Meta es inevitable. La matriz de Instagram y Facebook cerrĂł en agosto un acuerdo por unos 17.000 millones de dĂłlares para poner fin a demandas relacionadas con el bienestar de los jĂłvenes. Ambas compañĂas se están viendo obligadas a adoptar reglas comunes que antes rechazaban o aplicaban de forma parcial.
Una presión que va más allá de Alabama

El caso de Alabama no es un episodio aislado. Casi todos los estados, además de miles de familias y distritos escolares, han presentado demandas contra las grandes plataformas por su presunto impacto en la salud mental de los menores. TikTok, Meta, Snap y YouTube aparecen en muchos de esos procesos, lo que dibuja un frente regulatorio cada vez más amplio.
La presiĂłn no solo llega desde los tribunales. Las autoridades estatales buscan acuerdos que obliguen a las redes sociales a aplicar lĂmites por defecto, controles de edad más estrictos y cambios en sus algoritmos. El objetivo declarado es que los menores no queden atrapados en dinámicas de uso intensivo ni en burbujas de contenido cada vez más extremo.
Todo este movimiento deja una idea clara: TikTok ya no se enfrenta solo a debates sobre tendencias o entretenimiento, sino a un cerco legal que puede redefinir cómo funciona la aplicación para los más jóvenes. El pacto con Alabama, el pago millonario y la estela de Meta muestran que las plataformas están entrando en una etapa de concesiones obligadas, con reglas más duras y una vigilancia creciente sobre su papel en la vida digital de los adolescentes.