
Zoe Saldaña ha dejado claro que su etapa en el universo televisivo de Taylor Sheridan no parece destinada a crecer más allá de Operaciones especiales: Lioness. La actriz, que da vida a Joe McNamara, responsable del programa de la CIA que da nombre a la ficción, ha asegurado a People que ese papel ya consume todo su margen de maniobra profesional. En declaraciones recogidas por medios como Espinof, explica que es la primera en llegar al rodaje y la última en marcharse, y que necesita prepararse con meses de antelación. No contempla asumir más personajes de Sheridan.
La intérprete no atribuye esta decisión a una mala relación con el creador. Al contrario, sostiene que Sheridan conoce su forma de trabajar y confía en ella, y que ambos mantienen una comunicación fluida. La serie, estrenada en 2023, acumula tres temporadas y todavía no tiene confirmada oficialmente una cuarta entrega, aunque el final de la tercera deja la puerta abierta a que Joe y su equipo regresen. La continuidad de Lioness sigue pendiente de anuncio.
Una decisión marcada por el desgaste físico y emocional
En una conferencia de prensa virtual tras el cierre de la tercera temporada, Saldaña detalló que interpretar a Joe exige entrenamiento constante. Trabaja durante meses con Duffy, preparador físico del equipo, y aprovecha huecos entre jornadas para entrenar antes de llegar al set. Su formación en ballet le ayuda a memorizar coreografías de acción. También sigue con Catlin Adams, coach actoral desde hace unos veinte años, desde la primera película de Avatar. El personaje requiere una preparación casi atlética.
La exigencia no es solo corporal. La actriz ha contado que las jornadas pueden alargarse entre 13 y 14 horas y que, aun así, repasa líneas antes de dormir. Vive entre tres idiomas, por lo que busca tener claridad absoluta sobre lo que lee antes de llevarlo a escena. Fortalecer su cuerpo, añade, no solo sirve para responder a las escenas de acción, sino para sentirse segura al interpretar a una mujer sometida a situaciones extremas. La carga de trabajo condiciona su disponibilidad.
Sobre el arco de Joe en la tercera temporada, Saldaña desveló que Sheridan le anticipó que su personaje sería secuestrada y que el equipo iría a rescatarla. Luego añadió otro giro: Joe tendría que salvarse primero a sí misma. La actriz ve honestidad en esa contradicción: Joe es brillante en su oficio, pero no es una madre perfecta ni una soldado perfecta. Es humana, y muchas mujeres pueden reconocerse en esa lucha por responder con la misma intensidad en el trabajo y en casa. El relato se apoya en su vulnerabilidad.
Taylor Sheridan, atento a las raíces dominicanas
Durante ese encuentro, Saldaña fue preguntada por los guiños a sus raíces dominicanas que aparecen en Lioness. La actriz aclaró que no los pide ella: son una iniciativa de Sheridan. «No. Yo no lo pido. Eso es Taylor», respondió. Para ella, esos detalles demuestran que el creador escucha lo que le importa como persona y como artista, y que cuando encuentra una conexión con Joe la traslada al guion. Sheridan incorpora elementos personales de Saldaña.
La comunicación entre ambos no sigue una lista de peticiones. A veces sus conversaciones duran apenas unos minutos; otras llegan por mensajes de texto o en llamadas más extensas sobre el rumbo del personaje. En esos intercambios, Saldaña comparte anécdotas de su vida que luego sirven para construir emocionalmente a Joe. Ella recibe esos detalles como pequeños regalos dentro de la historia. La colaboración se basa en la escucha mutua.
La intérprete también destacó que durante años ha habido pocos personajes dominicanos en producciones de gran alcance. Por eso valora que sus raíces no queden al margen, sino que se integren en la construcción del personaje. «No hay tantos personajes dominicanos ahí afuera. Antes no los había. Sé que apenas estamos comenzando y estoy muy emocionada», expresó. La representación dominicana gana presencia.
Una estrella que no quiere repetir fórmula
El creador de Yellowstone tiene por costumbre recurrir a actores de confianza en varias de sus series. En Lioness coinciden nombres como Dave Annable, Austin Hébert, LaMonica Garrett, Michael Kelly, James Jordan, Neal McDonough o Michelle Randolph, algunos con papeles previos en Yellowstone, 1883, 1923, Mayor of Kingstown o Tulsa King. Sin embargo, Saldaña no quiere seguir ese camino. Prefiere centrarse en su personaje actual.
Aunque no se imagina asumiendo más proyectos del universo Sheridan, la actriz se ha mostrado dispuesta a hacer una cuarta temporada de Lioness. Eso sí, Paramount+ no ha renovado oficialmente la serie. El cliffhanger de la tercera entrega hace más que probable que Joe y sus compañeros vuelvan a SkyShowtime, pero no está confirmado. La puerta a una cuarta temporada está entornada.
Más allá de la ficción: reconocimiento y aprendizaje
Saldaña también ha hablado de cómo escucha a militares y especialistas que colaboran en la producción para entender reacciones y situaciones. Recordó una escena de la segunda temporada en la que Joe, después de escapar de una situación extrema, intenta hablar con sus hijos y su esposo mientras está golpeada y procesando lo ocurrido. Para la actriz, trasladar esas historias con honestidad es una responsabilidad. La ficción se nutre de experiencias reales.
Aunque Lioness utiliza elementos inspirados en el mundo real, Saldaña quiso marcar una diferencia: es una narración de ficción pensada para entretener, no una respuesta directa a un conflicto geopolítico concreto. Aun así, subrayó que existen mujeres que trabajan en entornos parecidos a los de Joe y cuya labor pocas veces recibe suficiente visibilidad. La serie no pretende ser un documental.
La conversación abordó su temporada de premios mientras seguía rodando una serie físicamente demandante. Habló de euforia, agotamiento, sonrisas y lágrimas, y de la sensación de haber sido finalmente reconocida por una comunidad cinematográfica de la que forma parte desde hace décadas. «Mi comunidad cinematográfica me ve y sabe que he estado aquí», dijo. El reconocimiento llega tras años de trabajo.
También puso el foco en lo aprendido gracias a sus personajes: arquería, armas y otras disciplinas que antes le parecían ajenas. Recordó que viene de Jackson Heights, Queens, y defendió que el talento no sustituye el trabajo ni la preparación diaria. «Si haces el trabajo, puedes aprender cualquier cosa», señaló. Si ella pudo aprender a disparar un arco o ensamblar un arma semiautomática, cualquier persona puede sorprenderse de lo que es capaz de aprender. La constancia pesa más que el talento innato.
Zoe Saldaña mantiene así una posición clara: disfruta de Lioness y del vínculo con Taylor Sheridan, pero no está dispuesta a multiplicar sus compromisos dentro del universo televisivo del creador. La serie acumula tres temporadas, la cuarta no está confirmada y su futuro depende de una renovación que todavía no ha llegado. Mientras tanto, la actriz reivindica el esfuerzo físico y emocional que hay detrás de Joe McNamara, la atención de Sheridan a sus raíces dominicanas y el reconocimiento tardío de una industria en la que lleva décadas trabajando. Su prioridad sigue siendo Lioness, con o sin más proyectos de Sheridan.