Un usuario recibe 1.700 audios de Alexa grabados en casa de otra persona

Alexa, el asistente de Amazon, se ha ido de la lengua. Un usuario alemán ha tenido acceso a más de 1.700 archivos de audio generados por el asistente, algo que podría ser normal si estuviera revisando su propio historial, sin embargo, las grabaciones pertenecían a otra persona que desconocía por completo.

Amazon dice que se trata de un error humano puntual

Alexa filtracion grabaciones

La historia comienza cuando un usuario solicita a Amazon todos los registros grabados por sus dispositivos con Alexa. Estos registros te permiten saber qué audios y qué información está almacenada en los servidores de Amazon, algo que, evidentemente, aceptas en el momento que comienzas a usar el asistente. Pero dejando a un lado qué tiene o qué no tiene Amazon de ti, lo verdaderamente importante del asunto es que si, teniendo en cuenta que confiamos en que Amazon no va a hacer uso de tus datos de ninguna manera extraña, ¿alguien podría tener acceso a esas grabaciones?

La respuesta por parte del gigante es un rotundo no, sin embargo, este usuario ha tenido una horrible experiencia que podría levantar el pánico entre los que confían en Alexa. Tras pedir los datos, recibió un correo electrónico del servicio técnico con un enlace desde el que podría descargar todos los registros. El archivo contenía, además de un registro de búsquedas de Amazon, más de 1.700 grabaciones en formato WAV, sin embargo, la sorpresa llegó cuando comenzó a reproducirlos.

Espiando a un extraño

Todos los archivos descargados pertenecían a otra persona, para ser exactos a una pareja. Según ha podido saber el medio Heise en una entrevista al afectado, los archivos de audio contenían tanta información útil, que ha podido intuir que los usuarios eran una pareja que usaban Alexa en más de una ubicación, y que al menos contaban con un Echo en casa y un Fire TV conectado a la televisión. Comandos desde la ducha, control de un termostato e incluso gestión de varios electrodomésticos son algunos de los detalles que se han podido extraer escuchando únicamente las grabaciones.

Tanta información que da miedo

Hay ocasiones en las que necesitamos ver casos ajenos a nosotros para poder contemplar el verdadero peligro de las cosas, y eso es justo lo que probablemente estés pensando en esta ocasión. La naturalidad con la que estos usuarios usaban Alexa ha permitido a este otro usuario conocer su ubicación exacta (al usar servicios de transporte gestionados por Alexa), sus nombres, e incluso el nombre y apellidos de algunos de sus amigos (al mandar mensajes o hacer llamadas a un registro de la lista de contactos).

Amazon no ha realizado declaraciones oficiales, y lo único que ha hecho hasta ahora es dar explicaciones a la persona que recibió los datos (por ahora se desconoce si las personas espiadas son conscientes de lo ocurrido). Según el gigante, el problema se debe a un error humano de carácter extraordinario, un fallo puntual que raramente volverá a repetirse. El problema en este caso no es el propio error humano, que siempre podrá darse, sino que un sistema con información tan delicada cuente con procesos que puedan dar lugar a este tipo de errores.

Está claro que el caso dará bastante de qué hablar, así que estaremos atentos para ver cómo evoluciona y si Alexa recibe alguna reprimenda por lo ocurrido.