Dyson sigue en su línea: sus nuevos productos son caros pero cuando los pruebas ya no quieres otra cosa

Dyson tiene ese punto de marca pensada para bolsillos pudientes de la que caes enganchado en cuanto pruebas alguno de sus productos. Hoy he conocido sus tres últimas propuestas (una lámpara, un purificador personal y una aspiradora) y ahora solo pienso que mi flexo de IKEA ya no es tan cool, que vivo en un aire permanentemente contaminado y que necesito un aspirador con cepillo inteligente para limpiar mi casa en condiciones.

Una lámpara con 60 años de vida y un purificador personal

Dyson ha segmentado bastante sus productos en esta ocasión. En lugar de centrare en un único lanzamiento la casa de origen británico ha preferido anunciar tres nuevas propuestas a la vez con uso muy distintos. La primera de ellas seguro que te suena si eres lector de El Output. Se trata de la lámpara conectada Dyson Lightcycle, todo un alarde de tecnología para colocar tanto en tu escritorio como en cualquier otro punto de la casa -existe versión de mesa y otra de pie que por el momento no llega a España.

La firma asegura que para crear su nuevo luminaria se han reunido alrededor de 90 ingenieros -que no son pocos para una lámpara- y se han realizado más de 892 prototipos hasta dar con la definitiva. De tanto trabajo nace este modelo capaz de ajustar continuamente su temperatura de color y luminosidad en función de la luz natural local para hacer más cómoda la visualización. Ojo, esta adaptación se hace gracias a la geolocalización (con el uso de un algoritmo que emplea datos de hora, fecha y ubicación), de forma que una misma lámpara puede ofrecernos una luz diferente dependiendo de si está en un apartamento de Londres o en uno de Cádiz.

Lightcycle disfruta de protección contra el deslumbramiento y parpadeo e inserta seis LEDs (tres fríos y tres cálidos) para lograr la temperatura de color ideal. De todas formas, se trata de algo que también podrás manejar manualmente (cuenta con unos botones superiores táctiles) o a través de una aplicación móvil que Dyson ha desarrollado para la ocasión.

Que la lámpara presuma de durar más de 60 años es sin duda algo a destacar. Para ello, explican, aplican la técnica Heat Pipe, con un conductor de cobre sellado al vacío que cuenta con una gota de agua en su interior. Esta va pasando de estado líquido a gaseoso, disipando el calor a lo largo del conducto durante su condensación, de forma que se consigue un ciclo de refrigeración continuo que no consume energía y que logra tantos años de duración -¿vas entendido ahora lo del número de ingenieros, no?

Tendrás además varios modos, desde uno Relax (tono cálido, ideal para lectura) a uno llamado Estímulo (perfecto para tareas de unos 20 minutos), pasando por el modo Precisión, que mejora la agudeza visual ayudando a mostrar los colores en condiciones muy cercanas a la luz natural. También hay un modo Despertar (tipo las lámparas de Philips que aumentan la luz de manera progresiva cuando te quieras despertar) y otro llamado Dormir que hace que la lámpara no se encienda cuando te muevas mientras duermes (porque otra de las maravillas de la Lightcycle es que se enciende sola cuando te acercas a ella). Por último tenemos el modo Fuera, de los más útiles, ya que se enciende y se apaga en momentos preconfigurados para imitar la presencia humana cuando nos vamos de casa.

¿Lo peor de la lámpara? Pues además de su precio, de 599 euros, su diseño, demasiado frío y de líneas extremadamente minimalistas, por lo que quizás no encaje en todos los ambientes ni llame tanto la atención como le gustaría. Dyson es capaz de hacer de un ventilador un producto bonito así que me llama bastante la atención que en esta ocasión haya apostado por un estilo tan arriesgado y que recuerda a las lámparas de oficina.

Junto a la lámpara, la marca también ha presentado su nuevo purificador personal. Porque sí, la firma ya tiene purificadores para el hogar, pero ahora asegura que nada como tener uno «personal» -característica que ha repetido varias veces-, que solo te de a ti en la cara. Y es que resulta que estamos más expuestos a contaminantes de lo que pensábamos: el mobiliario de tu dormitorio puede liberar formaldehído al igual que las tarimas del suelo; las plantas y las flores de tu salón emiten polen microscópico y hasta las zonas húmedas de tu cocina contiene moho y liberan sus esporas al aire.

El Dyson Pure Cool Me hace puede encargarse de que tú no te vas afectado por todo estos focos de contaminación, estando diseñado para ser colocado en tu mesita de noche o en el escritorio, si pasas muchas horas trabajando en dicho espacio.

El aparto cuenta con un filtro combinado (uno HEPA y otro de carbono activo) y basa su flujo y proyección de aire en cómo funciona la aerodinámica de los Harrier, los aviones que despegan en vertical, aprovechando el mismo principio de que cuando dos caudales de aire convergen en una superficie convexa son capaces de crear un núcleo de alta presión -si para una lámpara han usado 90 ingenieros, este purificador no iba a ser menos complejo, con el trabajo de 120 especialistas detrás. En el GIF que tienes sobre estas líneas puedes ver lo focalizado que está el flujo de aire del purificador.

El Pure Cool Me, con un precio de 349 euros, tiene un acabado de gran calidad y un diseño atractivo, de líneas muy redondeadas -me recuerda muchísimo al robot Jibo, ¿soy la única?-, aunque me parece un producto voluminoso teniendo en cuenta que se trata de algo de uso personal pensado para tener en una mesa de escritorio o de noche junto a la cama. Para controlarlo hay que usar un mando (que se pega al cuerpo del equipo mediante imán), nada de aplicación móvil. En cuanto al ruido, es cierto que no es especialmente alto, pero lo vas a oír, más aún teniendo en cuenta que es un aparato para tener cerca de ti.

Dyson V11 Absolute, la nueva aspiradora sin cables

Si de algo sabe Dyson es de aspiradoras. La casa se ha creado una buena reputación a base de productos muy eficientes, atractivos y que desde hace un buen tiempo viven libres de cables. La nueva V11 Absolute reúne todas estas características, mejorando a su anterior generación, la V10 Cyclone, con un motor aún más potente, nuevos colores y una pantalla LCD.

Un total de 315 ingenieros -como ves, a Dyson le encanta informar sobre cuántas personas han trabajo en cada uno de sus productos- se han encargado de dar vida a este modelo que integra un nuevo motor V11 que gira a una velocidad de hasta 125.000 rpm y al que se le ha incorporado un difusor triple para manejar mejor el flujo de aire y el ruido. La verdad es que no he apreciado un cambio importante a nivel acústico respecto a la V10, aunque tendría que comparar las dos a la vez para sacar conclusiones más precisas.

Igualmente a nivel de peso y manejo se siente igual, lo que es un punto positivo ya que la V10 es bastante cómoda, aunque esperaba ver una reducción importante del volumen del cubo en esta nueva generación. En su lugar Dyson ha preferido innovar en otros aspectos como la mejora de succión, un 20% más potente; el cambio de cepillo (ahora viene con el llamado High Torque, que detecta de manera inteligente la resistencia de la superficie para cambiar sola la potencia de succión); o la inclusión de una pantalla en la que puedes ver en tiempo real cuánto tiempo de autonomía le queda (dura hasta 60 minutos, en modo Eco, como la V10) o cuándo y cómo debes limpiar la aspiradora en caso de que necesites hacerlo.

La aspiradora Dyson V11 estará disponible en España a partir del mes de abril en las siguientes versiones y precios:

  • Dyson V11 Absolute, por 649 euros.
  • Dyson V11 Absolute Pro, por 679 euros (en atractivo color dorado y con más accesorios que la anterior).
  • Dyson V11 Animal+, por 599 euros (no viene con cepillo inteligente).