
Con la primavera a la vuelta de la esquina y el verano ya asomando, muchos propietarios de piscinas empiezan a meter mano a sus piscinas con miras a tener el agua lista para la temporada. La limpieza suele ser la parte menos agradecida, por lo que contar con un robot que automatice el mantenimiento se está convirtiendo en una opción cada vez más habitual entre los usuarios.
En este contexto llega ahora a nuestro mercado el Ecovacs Ultramarine P1, un nuevo robot limpiapiscinas que aplica la experiencia de la marca en robótica doméstica al cuidado del vaso de la piscina. La propuesta pasa por un dispositivo sumergible que se encarga tanto del fondo como de las paredes, con un funcionamiento autónomo y sin necesidad de cables durante el uso.
Un limpiapiscinas pensado para el usuario doméstico
El Ultramarine P1 está orientado a quienes buscan mantener la piscina limpia durante todo el verano sin depender constantemente de la limpieza manual. El aparato actúa de forma similar a un robot aspirador de suelo, pero adaptado al entorno acuático: se sumerge, recorre la superficie a limpiar y va retirando la suciedad acumulada sin apenas intervención del usuario.
De esta forma, uno de los puntos clave del nuevo equipo de Ecovacs es su capacidad de aspiración. El robot incorpora la tecnología UltraPure Suction, con una potencia de 4800 GPH (galones por hora), que le permite aspirar desde residuos voluminosos hasta partículas muy finas. En la práctica, esto significa que puede enfrentarse sin demasiados problemas a hojas, arena o pequeños restos que se depositan en el fondo, al igual que otras propuestas del mercado como por ejemplo el Aiper Scuba X1 Pro Max.
Para complementar esa potencia, el equipo recurre a un sistema de filtrado de doble capa. En el exterior se sitúa una malla de 180 micras que retiene los elementos más grandes, mientras que en el interior se integra un filtro ultrafino de 3 micras. Esta combinación está pensada para atrapar hasta el 99% de las partículas que flotan en el agua y manejar más de una decena de tipos distintos de residuos, desde suciedad visible hasta sedimentos apenas apreciables a simple vista.
Además de la succión, el robot se apoya en un sistema de cuatro rodillos cepilladores independientes, repartidos entre la parte delantera y trasera del dispositivo. Estos rodillos se encargan de remover la suciedad adherida tanto en el fondo como en las paredes de la piscina, facilitando que las partículas se desprendan y puedan ser aspiradas con mayor eficacia.
Este diseño también favorece la tracción bajo el agua, algo clave para que el robot logre subir por las paredes y moverse con estabilidad incluso en superficies resbaladizas o irregulares. El objetivo es que apenas queden zonas sin tratar y que la intervención manual se limite a tareas muy puntuales, como la retirada del robot o la limpieza de los filtros cuando sea necesario.
Construcción resistente, buena autonomía y navegación inteligente
La piscina no es precisamente un entorno amable para la electrónica: cloro, sal en algunos casos, variaciones de temperatura y exposición al sol. Para afrontar este escenario, Ecovacs ha dotado al Ultramarine P1 de un cuerpo especialmente preparado frente al cloro, la radiación UV y la corrosión. La marca habla de un sistema de durabilidad de 10 niveles, orientado a alargar la vida útil incluso con un uso frecuente durante toda la temporada.
El corazón energético del equipo es una batería de 5200 mAh, una capacidad similar a la de muchos smartphones de gama alta, pero adaptada al uso intensivo bajo el agua. Con esta batería, el robot puede ofrecer hasta 3 horas de funcionamiento continuo en su modo Eco, tiempo suficiente para abordar el mantenimiento habitual de una piscina doméstica.
Según los datos facilitados por la marca, esta autonomía permite cubrir superficies de hasta 180 m² en un solo ciclo de limpieza, siempre que las condiciones de suciedad sean normales.
A la hora de moverse por la piscina, el Ultramarine P1 se apoya en el sistema SmartNavi Intelligent Navigation, que utiliza sensores IMU de alta precisión para saber en todo momento dónde está y qué zonas ha recorrido ya. Con ello, el robor planifica trayectorias para cubrir hasta el 99% del fondo y reducir los solapamientos innecesarios. Esto no solo acorta el tiempo total necesario para completar la limpieza, sino que también ayuda a optimizar el consumo de batería.
El Ultramarine P1 está preparado, por cierto, para superar obstáculos de hasta 5,5 cm de altura, lo que le permite pasar sobre skimmers de fondo, luces LED u otros salientes habituales sin quedarse atascado a la primera de cambio.
Fiel a la línea que la marca sigue con sus robots de interior, el Ecovacs Ultramarine 1 se integra con la aplicación móvil de la casa. Desde tu teléfono será posible iniciar o detener ciclos, programar sesiones de limpieza y elegir distintos modos según el estado de la piscina o las preferencias del usuario. Se puede, por ejemplo, programar una limpieza tras un día de viento o intensificar las pasadas tras los momentos de mayor uso de la piscina. Todo ello sin necesidad de manipular el robot constantemente, más allá de sacarlo del agua cuando haya terminado y vaciar el filtro cuando esté lleno.
Precio y disponibilidad en España
El Ecovacs Ultramarine P1 llega al mercado español con un precio de lanzamiento de 549 euros. Con esta cifra, el dispositivo se posiciona en una franja intermedia dentro del segmento de robots limpiapiscinas, con una etiqueta interesante.
No cabe duda que tras consolidarse como una compañía ya conocida por sus robots aspiradores y otros dispositivos domésticos, Ecovacs busca ahora hacerse un hueco en el segmento de limpieza de piscinas. El robot ya se puede adquirir en España a través de los canales habituales de distribución de la marca (tanto físicos como online).





