El futuro de Alexa podría llegar a ser muy irritante

El futuro de Alexa podría llegar a ser muy irritante

Pedro Santamaría

Alexa es, para muchos de nosotros, el mejor asistente de voz de entre todos los que tenemos disponibles a día de hoy. Y no le quitamos méritos ni a Google Assistant ni a Siri, este último mejora cada día un poco más, pero la naturalidad y sobre todo lo bien que entiende la mayor parte de lo que se le pregunta o dice hacen que Alexa esté a otro nivel. El problema es que los próximos cambios podrían convertir a Alexa en algo muy irritante.

Alexa quiere adivinar qué quieres antes de que lo pidas

Uno de los grandes valores de Alexa, además de cómo está implementada su plataforma, sus skills y la compatibilidad con un gran número de dispositivos y accesorios de terceros, es la capacidad que ofrece a la hora de entender qué le estamos pidiendo y su capacidad de responder correctamente a lo que se le dice.

Y no, con esto no estamos diciendo que sea perfecta. Hay momentos en los que también la lía y te sale por donde no debía. Pero en líneas generales el esfuerzo que ha realizado Amazon durante todos estos años ha obtenido un gran resultado en lo que a experiencia de uso general se refiere. Por eso es lógico que muchos apuesten por él cuando se trata de apostar por dispositivos inteligentes como los Amazon Echo u otros modelos compatibles.

Ahora Alexa quiere ir un poco más allá y busca la forma de ser capaz de adelantarse a tus peticiones. ¿Cómo haría esto? Pues muy fácil, gracias al uso de machine learning el asistente de voz de Amazon sería capaz de deducir qué podría interesarte y proponértelo. Es decir, tener una actitud mucho más productiva de la que ya ofrece.

En la web de Amazon, donde han anunciado todas estas novedades, se explican diferentes tipos de caso y cómo reaccionaría Alexa. Así, por ejemplo, una situación que describen es la que te sitúa en la cocina preparando un té, una infusión o cualquier otra receta o plato de comida. En ese momento necesitas saber algo del tipo de cuánto tiempo hace falta para cocer un huevo y se lo preguntas a Alexa. El asistente te va a contestar y acto seguido te sugerirá si quieres que cree un temporizador con dicho tiempo.

Claro que esto es sólo un ejemplo, si preguntas sobre otros temas es probable que te diga si quieres que te cuente algo más relacionado o incluso te invite a comprobar cómo andan tus conocimientos sobre dicho tema.

Amazon, cuidado con cómo lo implementas

Así de primeras suena interesante, porque dotaría a Alexa de una mayor naturalidad, pero también podría llegar a ser bastante irritante. Porque imagina que para cada cosa que le preguntas te suelta una propuesta relacionada. Sería como el típico compañero de trabajo que no para de preguntar cosas sin saber si realmente quieres o no hablar del tema o si simplemente querías saber algo puntual y listo.

Por ello, aunque obtener nuevas habilidades que ayuden al usuario a conocer aún mejor todo lo que es capaz de hacer Alexa está genial, si no se implementan bien pueden hacer que todo que hayan ganado durante estos años se vaya al traste. Esperamos que eso no ocurra, pero si de buenas a primeras notas que Alexa está algo más preguntona que antes, que propone cosas que nunca le habías oido, etc., que sepas a qué se debe.

Por suerte (o desgracia) todas estas novedades llegan primero al mercado inglés. Así que si allí la experiencia no es satisfactoria no las implementarán para otros idiomas en los que Alexa puede hablar. ¿Algo bueno tenía que tener no ser los primero, no?