¿De dónde viene el nombre de Alexa de Amazon?

Ahora que usar un asistente de voz es algo habitual para la mayoría de nosotros, seguramente te preguntes por qué se llaman como se llaman y, en especial, por qué el de Amazon se llama Alexa. Cuál fue el motivo para elegir ese y no otro nombre. Porque perfectamente podría haberse llamado de forma similar a Google Assistant, Amazon Assistant (Asistente de Amazon). Pues bien, te vamos a contar por qué Alexa se llama Alexa. Seguro que te la historia te resulta curiosa y quien sabe si hasta despejas alguna que otra falsa creencia.

El origen de Alexa

Alexa es un nombre de origen griego y género femenino que tiene variantes como Alejandra, Alexandra o simplemente Alex entre otras muchas. Su significado etimológico es: la que es protectora o la mujer que protegerá. Pero esto no es realmente lo que te interesa saber ni lo que queremos contarte sino el por qué el asistente de voz de Amazon se llama así, cuál es el origen o motivo del nombre que usa el conocido asistente de voz Alexa.

Para conocer por qué se llama así lo primero es retroceder en el tiempo, hasta finales de 2014. Fue en noviembre de dicho año cuando Amazon anunció Alexa junto con Echo. Con la llegada del primer altavoz inteligente de la compañía aparecía en escena un asistente de voz que tenía nombre de mujer.

Alexa era el nombre de una solución creada por la compañía fundada por Jeff Bezos que permitiría al usuario comunicarse y realizar multitud de acciones con sólo decir el comando de voz adecuado. Claro que muchos se preguntaron por qué ese nombre.

Entre algunas hipótesis iniciales estaba la de que Alexa recibía el nombre por la Biblioteca de Alejandría. Esta se ha considerado siempre como un lugar rebosante de sabiduría y en cierta medida podría tener sentido, porque Alexa teóricamente tendría la capacidad de responder cualquier pregunta que le hicieses. Sin embargo no era el caso.

Alexa nació inspirada en la voz a borde de la nave de Star Trek, pero el nombre no tenía nada que ver con la serie y películas de dicha saga espacial sino un motivo mucho más lógico. Los ingenieros y científicos responsables del desarrollo de Alexa decidieron que ese era un buen nombre porque incluía la letra X.

La X es una consonante fuerte, por lo que a la hora de pronunciarla el sonido que se genera es fuerte y permite al altavoz o dispositivos compatible con Alexa identificarlo mejor que otras posibles palabras de activación.

Ese fue el motivo y origen de Alexa como nombre para el asistente de voz de Amazon. Podría haberse llamado de muchas otras formas diferentes, es cierto, pero la elección final estuvo condicionada por esa particularidad a la hora de pronunciar.

El problema de llamarse Alexa

A pesar de la buena elección que hicieron los responsables del desarrollo de Alexa, al menos esa era la sensación que tenían, con el tiempo hubo a quien no le hizo gracia que un producto con tanto éxito usase el nombre de su hija o suyo propio.

En Reino Unido para ser más concretos hay más de 4.000 personas menores de 25 años que se llaman Alexa. Así que, imagina la cantidad de situaciones dispares que habrán tenido que sorportar. Algunos padres incluso llegaron a reclamar un cambio de nombre, porque sus hijas recibían constantes bromas de compañeros que hablaban y pedían cosas como si fuese el asistente de Amazon.

Por ese motivo la compañía había introducido años antes la posibilidad de usar otro nombre. De modo que quien quisiera pudiese usar otra palabra de activación en lugar de Alexa, como Amazon o Echo. Una solución que de igual modo no contentó, porque la mayoría no usa estas palabras y sigue recurriendo a la que por defecto está establecida: Alexa.

Así que la consecuencia directa fue la reducción de uso de dicho nombre para llamar a niñas recién nacidas en prácticamente todos los países.

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