Samsung ha aprovechado el escaparate del CES 2026 en Las Vegas para enseñar uno de esos productos que están pensados más para marcar tendencia que para llenar de inmediato los salones: un televisor Micro RGB de 130 pulgadas, identificado como modelo R95H, que se presenta como la punta de lanza de su nueva generación de pantallas de gran formato.
Esta enorme pantalla no se dirige al usuario medio, sino a un segmento ultra-premium donde el diseño, la tecnología de imagen y la integración de funciones de inteligencia artificial funcionan como carta de presentación de lo que la marca quiere hacer en los próximos años. Samsung lo plantea más como pieza de demostración y referencia tecnológica que como producto de volumen, pero sus características dan pistas claras del rumbo del mercado de televisores de alta gama.
Un estreno mundial para el modelo R95H en el CES 2026
El R95H se ha mostrado por primera vez en el evento «The First Look» de Samsung, celebrado justo antes de la apertura oficial del CES 2026, y ocupa también un lugar destacado en la zona de exhibición de la compañía en la feria de Las Vegas. Allí se presenta como el primer televisor Micro RGB de 130 pulgadas del sector, una pantalla que ronda los tres metros de ancho y que funciona como escaparate de la nueva tecnología de color de la firma.
Desde la división de Visual Display, Samsung describe este modelo como la cima de su innovación en calidad de imagen, señalando que el salto a las 130 pulgadas es una especie de prueba de fuego para demostrar que su sistema de panel puede mantener uniformidad de brillo y color incluso en diagonales extremas, donde cualquier fallo se nota mucho más.
En la práctica, este televisor se plantea como referencia de catálogo: atrae los focos en la feria y, al mismo tiempo, prepara el terreno para el desembarco de la tecnología Micro RGB en tamaños más asumibles, que irán desde las 55 hasta las 115 pulgadas según ha ido adelantando la propia compañía.
Micro RGB: color de nueva generación en formato gigantesco
El elemento central de este modelo es la tecnología Micro RGB, una evolución sobre los sistemas LCD con retroiluminación avanzada. En lugar de recurrir a LEDs blancos o azules tras un panel con filtros, el televisor utiliza una matriz de micro-diodos rojos, verdes y azules que emiten cada color de forma independiente y con un tamaño inferior a los 100 micrómetros.
Al eliminar el filtrado de luz blanca y controlar directamente cada subpíxel de color, el panel consigue mayor precisión en la gestión de la luz y del color, reduciendo artefactos como halos o zonas lavadas y permitiendo transiciones más suaves entre áreas oscuras y brillantes, algo especialmente crítico en una diagonal de 130 pulgadas.
Para gestionar este hardware, el televisor integra un conjunto de sistemas de procesado basados en IA: Micro RGB AI Engine Pro, Micro RGB Color Booster Pro y Micro RGB HDR Pro. Estas herramientas analizan la imagen en tiempo real para ajustar brillo, contraste y saturación por zonas, con el objetivo de mejorar los detalles en sombras, evitar quemados en las altas luces y mantener un equilibrio natural en escenas complejas, tanto en contenidos cinematográficos como en videojuegos con HDR.
El panel alcanza la cobertura del 100 % del espacio de color BT.2020, uno de los estándares más amplios empleados en la industria audiovisual, y cuenta con la certificación de la asociación alemana VDE para respaldar la precisión de la reproducción cromática. En la práctica, esto significa que la pantalla es capaz de representar una paleta de colores más amplia y matizada que la de un LCD convencional, con especial ventaja en producciones masterizadas para alto rango dinámico.
Además, Samsung ha incorporado su tecnología Glare Free, un tratamiento específico para el panel que busca minimizar los reflejos sin deslavar la imagen. En entornos luminosos, algo habitual en viviendas europeas con grandes ventanales, esta capa ayuda a preservar el contraste y la legibilidad de los contenidos incluso cuando entra luz directa en la estancia.
Un televisor concebido como ventana arquitectónica
Más allá de las cifras de color y brillo, el R95H llega con una propuesta de diseño pensada para espacios representativos. Samsung recupera y actualiza su filosofía de galería con el llamado Timeless Frame, un marco que se inspira en la estructura de una gran ventana arquitectónica y que busca diluir la sensación de estar simplemente ante un televisor.
El planteamiento estético pasa por hacer que la pantalla parezca flotar dentro del marco, de forma que el conjunto actúe como una pieza decorativa que define la estancia. La marca insiste en la idea de que el dispositivo debe percibirse como una especie de ventana inmersiva hacia el contenido, más que como un bloque negro encendido en mitad del salón.
Este enfoque tiene también una traducción práctica: el sonido se integra en la propia estructura del marco, eliminando la necesidad de sistemas de altavoces visibles y manteniendo una silueta limpia. El audio se calibra específicamente para la escala de las 130 pulgadas, con el objetivo de que la escena sonora resulte coherente con el tamaño de la imagen y se reparta de forma uniforme por la habitación.
En el apartado acústico, el modelo es compatible con Eclipsa Audio, la solución de sonido espacial de la marca para esta generación, que se combina con el soporte de HDR10+ ADVANCED para reforzar la sensación de inmersión tanto en imagen como en audio. La idea es que la experiencia se acerque más a una sala de proyección doméstica de alto nivel que a un televisor convencional.
Todo este conjunto encaja con la estrategia de Samsung de dirigir el producto a viviendas de alto nivel, showrooms y espacios exclusivos, donde el televisor actúa también como elemento arquitectónico. No se han facilitado cifras oficiales de precio, pero tomando como referencia modelos previos como el Micro LED de 115 pulgadas —en torno a los 30.000 dólares—, se espera que esta versión de 130 pulgadas se sitúe bastante por encima de esa franja.

Funciones inteligentes y ecosistema de IA en el salón
En paralelo a la parte visual y al diseño, el televisor de 130 pulgadas actúa como escaparate de la estrategia de la compañía en inteligencia artificial, agrupada bajo la idea de «Companion to AI Living». El dispositivo incorpora la versión más avanzada de Vision AI Companion (VAC), un asistente digital creado para interactuar con el usuario más allá de los controles básicos del mando a distancia.
Este sistema permite búsquedas conversacionales con contexto, recomendaciones proactivas y acceso directo a una serie de funciones basadas en IA. Entre ellas se encuentran AI Football Mode Pro (o AI Soccer Mode Pro, según la denominación en distintos mercados), que ajusta imagen y sonido para simular la atmósfera de un estadio, y AI Sound Controller Pro, que da la opción de modificar el volumen relativo de la narración, el ambiente y la música por separado. Además, integra servicios de terceros como Microsoft Copilot y otras herramientas avanzadas.
El televisor también ofrece herramientas como Live Translate para traducción en tiempo real, fondos dinámicos mediante Generative Wallpaper y la integración de servicios de IA de terceros, entre ellos Microsoft Copilot y Perplexity. Todo ello se combina con la compatibilidad con HDR10+ ADVANCED para adaptar el mapeo de tonos a cada escena y obtener un tratamiento más preciso de las zonas brillantes y oscuras.
En cuanto a software de base, el modelo se integra en la plataforma de televisores inteligentes de Samsung para esta generación, apoyándose en la misma arquitectura que el resto de la gama 2026. La compañía ha llegado a hablar de varios años de soporte y actualizaciones para su sistema, algo relevante en productos de precio elevado que se esperan usar durante largos periodos de tiempo.
Todo este paquete de funciones refuerza la idea de que el R95H actúa como centro digital del hogar conectado, un nodo más dentro de un ecosistema que incluye otros televisores Micro RGB de menor tamaño, modelos OLED, pantallas mini-LED Neo QLED y diversos electrodomésticos inteligentes orientados a la misma estrategia de vida asistida por IA.
Una pieza de escaparate que adelanta el futuro de la gama alta
El televisor Micro RGB de 130 pulgadas se posiciona como una demostración de capacidades más que como un producto pensado para ventas masivas en Europa o España, al menos a corto plazo. Su tamaño, previsiblemente su precio y el enfoque de diseño apuntan a un mercado muy reducido, centrado en instalaciones singulares y hogares de lujo.
Sin embargo, la relevancia de este lanzamiento no se mide solo en cuántas unidades pueda vender, sino en lo que significa para la evolución de la tecnología de panel y el catálogo de los próximos años. Samsung utiliza esta diagonal extrema para mostrar que su solución Micro RGB puede mantener estabilidad de color, control de reflejos y gestión térmica incluso cuando el panel roza los tres metros de ancho.
A partir de ahí, la estrategia pasa por extender esta tecnología a tamaños más habituales —55, 65, 75, 85 o 100 pulgadas—, donde sí hay un mercado real de gama alta dispuesto a valorar mejoras en color, contraste y procesado inteligente frente a propuestas OLED o mini-LED ya consolidadas.
Con este modelo, la compañía refuerza su apuesta por la combinación de color de última generación, diseño integrador y funciones avanzadas de IA como argumentos clave en el segmento premium. Para el usuario europeo interesado en televisores de alta gama, este R95H de 130 pulgadas funciona como una especie de adelanto de lo que, con el tiempo, podría llegar a diagonales más razonables y, en teoría, a precios algo menos inalcanzables.
