Los nuevos altavoces de Bang & Olufsen son increíbles (y caros)

Diseño y altas prestaciones son dos aspectos que siempre van de la mano cuando nos referimos a Bang & Olufsen. Sus últimos altavoces son una nueva prueba de ello debido a que no sólo ofrecen lo más avanzado a nivel de tecnologías, también como solución estética. Y si no te lo crees, sigue leyendo porque vas a preguntarte cómo no hizo nadie antes algo parecido.

Beolab 28, un sistema de sonido avanzado y muy estético

Los productos de Bang & Olufsen no sólo gustan por sus capacidades técnicas que suelen colocarlos siempre como dispositivos de gama alta, también por el apartado de diseño. Y es que para la compañía la estética es algo importante. Es cierto que aquí siempre habrá opiniones encontradas pues todo lo referente a gustos y preferencias son cosas muy personales, pero en líneas generales suelen atraer a la mayoría de usuarios.

Los nuevo Beolab 28 son una nueva propuesta de altavoces que junto a un diseño de tipo columna esconden un detalle bastante llamativo e interesante para quien busca la opción más estética posible. ¿Cuál es ese detalle? Pues que están preparados para usarse tanto apoyados en el suelo como colgados en la pared sin necesidad de ningún tipo de accesorio opcional.

La base, donde luego te contamos que se encuentra un subwoofer, es un cono que permite que la columna se incline noventa grados para poder colocarse en la pared como puedes ver en la imagen superior. Así, no tienes que adquirir ningún tipo de soporte adicional, sólo elegir cómo los quieres usar y quedando una instalación muy limpia, pues el resto de cables que unen subwoofer y altavoces integrados en la columna van por dentro del tuvo que une ambas partes.

Muy llamativo también del diseño de estos Beolab 28 es la «cortinilla» que se abre y cierra de forma automática cuando el conjunto está reproduciendo algún tipo de sonido. Además es algo automático, el usuario no debe hacer nada más allá de comenzar a reproducir la película, serie o cualquier otro contenido.

Lo último en tecnología de sonido

Junto a un diseño que ya has podido comprobar que llama la atención por sí sólo, hablemos del apartado tecnológico. ¿Qué ofrecen estos Beolab 28? Pues para empezar, lo último y más avanzado que la compañía es capaz.

Los altavoces incluyen en la parte superior un control táctil a través del cual se puede ajustar el volumen, controlar la reproducción del contenido, activar el uso del micrófono incorporado así como cuatro accesos rápidos.

Además de esto, estos altavoces son capaces de adaptarse automáticamente al espacio en el que se encuentran con el objetivo de ofrecer la mejor calidad posible. Eso significa que adaptará el sonido de cada columna en función de elementos como muebles que pueda haber en la habitación e incluso la posición en la que están, distancias, etc.

Una vez esa configuración inicial está lista, los altavoces se pueden usar de forma habitual o mediante el uso de conexiones inalámbricas soportadas con varios protocolos como Bluetooth, Google Chromecast o AirPlay de Apple. Sin olvidar la posibilidad de usar la app del fabricante para crear configuraciones multiroom con otros dispositivos o varios sistemas de Bang & Olufsen.

En temas de configuración, cada columna cuenta un subwoofer en la base con forma de cono. En la columna se encuentra un tweeter de 1 pulgada más tres altavoces de rango completo y 3 pulgadas de tamaño.

El diseño y las altas prestaciones tienen un precio

¿Cuál es el único problema de esta última propuesta de Bang & Olufsen? Exacto, la misma de siempre y que ya imaginarías: el precio. Disponible en varias combinaciones de colores y materiales, que van desde el plástico hasta la madera y las telas, estos Beolab 28 cuestan la friolera de nada más y nada menos de 12.000 euros la pareja.

Por muy bien que suenen y mucho diseño que ofrezcan, la mayoría sólo se contentará con observarlos y apreciar esos detalles que los diferencian de otras opciones. Pero poco más, porque hay que ser muy apasionado del diseño, la tecnología y la calidad de sonido para invertir tanto dinero. Y lógicamente tener un presupuesto cada mes considerable para que tampoco te pese.