El universo de los creadores de contenido con móvil se mueve tan rápido que lo que ayer valía hoy se queda corto. DJI, que hace tiempo dejó de ser solo “la marca de drones”, vuelve a la carga en Europa y España con el DJI Osmo Mobile 8P, un estabilizador que apunta mucho más alto que sus predecesores y busca convertirse en una especie de mini centro de realización portátil.
Este nuevo modelo toma como base la experiencia del Osmo Mobile 8, pero da un salto importante al añadir un control remoto con pantalla desmontable, mejoras en el seguimiento inteligente y una integración más profunda con móviles iOS y Android. La idea es clara: menos complicaciones técnicas y más facilidad para grabar vídeos útiles para redes sociales, directos o proyectos semiprofesionales sin cargar con media mochila de equipo.
Diseño renovado: de gimbal clásico a herramienta multimedia
En mano, el DJI Osmo Mobile 8P mantiene una estética continuista respecto a generaciones anteriores, pero esconde varios cambios clave. El cuerpo sigue siendo ligero, con unos 386 gramos de peso, y la empuñadura resulta cómoda incluso en sesiones largas. La novedad más visible es que el mango deja de ser una pieza sólida para integrar un módulo extraíble: el Osmo FrameTap, un pequeño control remoto con pantalla que se acopla de forma magnética.
Este rediseño ha permitido a DJI simplificar la botonera del propio estabilizador. Algunos controles físicos desaparecen —por ejemplo, el botón dedicado para cambiar rápidamente entre horizontal y vertical— porque ahora la marca quiere que casi todo pase por la pantalla táctil del FrameTap. El resultado es un conjunto más limpio a nivel visual y, sobre todo, más flexible en cuanto a cómo se usa.
Otro cambio práctico es que el Osmo Mobile 8P integra de serie trípode y varilla extensible de 215 mm en la propia estructura. Ya no hace falta enroscar y desenroscar un mini trípode cada vez que quieras pasar de una toma en mano a una grabación fija. La base, además, es algo más ancha que en modelos anteriores, lo que aporta más estabilidad en superficies irregulares, algo que se agradece tanto si grabas en cuesta como si lo usas sobre terreno de montaña o pavimentos poco amables.
Debajo del teléfono se sitúa el Módulo multifuncional 2 (incluido según pack), una especie de “ojo inteligente” magnético que incorpora luz de relleno bicolor, receptor para el ecosistema DJI Mic y sistema de seguimiento independiente. Este módulo permite que el gimbal pueda seguir sujetos incluso fuera de la app oficial en muchos escenarios, ampliando bastante lo que se podía hacer con la generación previa.
Para rematar la parte física, DJI ha añadido un anillo de indicadores LED que informa de un vistazo del estado de seguimiento: verde intermitente mientras sigue al sujeto, verde fijo en espera y apagado al finalizar la grabación o entrar en reposo. Es un detalle pequeño, pero en rodajes rápidos ayuda a saber si todo está funcionando como toca sin andar revisando el móvil.
Osmo FrameTap: el mando con pantalla que cambia la forma de grabar

El gran protagonista de esta generación es el Osmo FrameTap, el nuevo control remoto magnético con pantalla táctil de 1,4 pulgadas. A simple vista parece un mando diminuto, pero en la práctica se convierte en el centro de operaciones del sistema. Se puede usar encajado en el mango, como si fuera parte del estabilizador, o separarlo y controlar el gimbal a distancia.
El FrameTap no solo sirve para mover el estabilizador. Su principal ventaja es que duplica la vista de la cámara del móvil (o del propio módulo multifuncional) para que puedas ver el encuadre en tiempo real sin estar al lado del teléfono. Según el tipo de móvil, esa duplicación se realiza mediante funciones nativas de pantalla inalámbrica o a través de la aplicación DJI Mimo, pero el resultado es el mismo: te alejas, entras en plano y sigues viendo lo que está ocurriendo.
En cuanto a conectividad, el control remoto comunica con el Osmo Mobile 8P mediante Bluetooth o WiFi, con un alcance de hasta unos 10 metros en control estándar y hasta alrededor de 25 metros para la duplicación completa de pantalla, dependiendo del entorno. Su peso ronda los 29 gramos, así que llevarlo en la mano o en un bolsillo no resulta incómodo, y dispone de un joystick virtual, botones dedicados para grabación y cambio de modo, además de ajustes directos de luz de relleno, brillo y temperatura de color.
Este planteamiento convierte al conjunto en una especie de cámara remota autónoma. Puedes dejar el gimbal sobre el trípode integrado, colocarlo en el suelo o sobre una roca en mitad de una ruta y, desde varios metros de distancia, encuadrar, iniciar o detener la toma y revisar lo que se ha grabado sin tocar el teléfono. Para quienes crean contenido en solitario —vloggers, ciclistas, corredores, streamers, etc.— supone abandonar los típicos “disparos a ciegas” al usar la cámara trasera.
La autonomía del FrameTap llega aproximadamente a unas 4,5 horas en modo de espera, con un tiempo de carga cercano a las 2,5 horas, más que suficiente para varias sesiones a lo largo del día. Además, integra GNSS compatible con GPS, Galileo, GLONASS, Beidou y otros sistemas, lo que abre la puerta a funciones avanzadas de posicionamiento en el ecosistema DJI.
Instalación, emparejamiento y primeras grabaciones
El proceso de puesta en marcha del Osmo Mobile 8P está bastante simplificado. Se puede emparejar el gimbal con el móvil como cualquier dispositivo Bluetooth clásico desde la app DJI Mimo, pero también hay opciones más rápidas. En móviles compatibles (por ejemplo, muchos modelos recientes de Samsung, Huawei o iPhone) es posible usar la zona NFC del estabilizador: basta con acercar el teléfono para iniciar el enlace sin complicaciones.
Una vez enlazado, el flujo es sencillo: despliegas el brazo del gimbal, la unidad se enciende en menos de un segundo y ya puedes empezar a grabar. El trípode ya viene integrado y la varilla extensible se extrae en un gesto, así que montar el equipo para una toma improvisada es cuestión de segundos. Todo esto se traduce en menos oportunidades perdidas cuando necesitas reaccionar rápido, por ejemplo durante un truco de BMX, una bajada de MTB o una escena callejera espontánea.
En uso diario, el FrameTap se convierte casi de inmediato en el mando principal. Gracias a la pantalla, cambiar el zoom, la orientación del teléfono o la intensidad de la luz se hace sin tener que volver corriendo hasta el trípode. Si estás grabando en pareja, en grupo o quieres aparecer tú en primer plano, resulta especialmente cómodo no depender del temporizador ni de conjeturar si estás entrando bien en cuadro.
Quien no quiera complicarse también puede seguir utilizando el gimbal “a la antigua”, con el móvil anclado, el joystick físico del cuerpo y el control directo desde la app. La novedad es que ahora, el que quiera ir un poco más allá, tiene un sistema bastante completo sin necesidad de accesorios de terceros.
Estabilización de octava generación y seguimiento inteligente avanzado

Más allá del nuevo mando, el otro pilar del Osmo Mobile 8P está en su sistema de estabilización de tres ejes de octava generación. DJI asegura que esta evolución ofrece resultados más consistentes en escenas con mucho movimiento, como correr, grabar sobre una bicicleta o seguir a un perro que no para quieto. La rotación panorámica sigue siendo ilimitada a 360 grados, con una velocidad máxima de giro controlable de 90°/s, y, frente a competidores como el Zhiyun Smooth-X, se mantienen modos clásicos como PF, PTF, FPV o SpinShot para distintos estilos de cámara.
El seguimiento de sujetos corre a cargo de ActiveTrack 8.0, accesible a través de la app DJI Mimo. El algoritmo es capaz de recuperar a una persona que sale del encuadre y vuelve a entrar, priorizar el sujeto seleccionado entre una multitud y adaptarse con más rapidez a cambios bruscos de dirección. Quien haya intentado grabar conciertos, eventos deportivos o marchas ciclistas sabrá lo complicado que es mantener siempre al protagonista centrado; aquí es donde este sistema marca la diferencia.
El Osmo Mobile 8P puede trabajar con tres sistemas de seguimiento distintos, activos de uno en uno según el escenario: ActiveTrack 8.0 propio de DJI, el seguimiento del Módulo multifuncional 2 y el seguimiento nativo mediante Apple DockKit en iPhone compatibles. La opción DockKit es particularmente interesante porque permite usar directamente la app de cámara de iOS o incluso aplicaciones de terceros como Blackmagic Camera, apps de streaming o videollamadas, sin depender siempre de la app de DJI.
Para los usuarios de iPhone recientes con iOS 18.5 o superior, el proceso es bastante directo: acercas el teléfono a la zona NFC del gimbal y el sistema activa el seguimiento de personas dentro de la propia cámara nativa. Esto simplifica mucho el flujo para quienes graban y publican desde el móvil sin pasar por procesos de edición elaborados.
En contextos más específicos, como la grabación de rutas en bicicleta, sesiones de MTB, Gravel o ciclismo urbano, las mejoras en estabilización se notan en forma de menos vibraciones y planos más suaves incluso en terrenos bacheados. El trípode integrado con base más abierta y la varilla extensible permiten variar ángulos casi sobre la marcha, grabar planos bajos a ras de suelo o secuencias tipo follow cam sin necesidad de accesorios extra.
El papel del Módulo multifuncional 2: luz, audio y seguimiento extra
El Módulo multifuncional 2, incluido en los packs superiores y disponible como complemento en el resto, concentra varias funciones importantes. Se acopla de forma magnética bajo el móvil y ofrece luz de relleno bicolor con ocho niveles de intensidad, dentro de un rango aproximado de 2500 a 6500 K, suficiente para ajustar el tono desde una luz cálida hasta otra más fría en interiores o exteriores.
Además de iluminar, este módulo se encarga de un tipo de seguimiento independiente muy flexible. A diferencia de versiones anteriores, no se limita a personas o mascotas; ahora puede seguir también otros objetos siempre que tengan contornos claros y buen contraste con el fondo. Para sujetos inanimados, es necesario seleccionar manualmente el objeto en la pantalla del FrameTap o del móvil y que ocupe al menos un 10 % del encuadre, pero a cambio se abre la puerta a usos como demostraciones de productos en una mesa, retransmisiones de unboxing o seguimiento de un vehículo.
Este módulo también funciona como receptor dentro del ecosistema DJI Mic, lo que permite integrar micrófonos inalámbricos de la casa sin complicaciones. Para creadores que realizan entrevistas, comentarios en ruta o directos, es una forma bastante práctica de mejorar el audio sin tener que buscar soluciones externas.
La interacción entre el Módulo 2 y el anillo de LEDs del gimbal facilita saber si el objeto está siendo seguido correctamente. El color y el tipo de iluminación (intermitente o fija) indican si el sistema está rastreando, en espera o inactivo, algo muy útil cuando uno se está moviendo y no quiere estar mirando constantemente al móvil para comprobar el estado.
Modos cinematográficos y herramientas creativas en DJI Mimo
La aplicación DJI Mimo sigue siendo el centro de control para quienes quieren sacar más partido al Osmo Mobile 8P. La app agrupa varios modos cinematográficos preconfigurados que permiten obtener resultados vistosos sin necesidad de postproducción complicada. Algunos de los más destacados son:
- Dynamic Zoom, que genera el clásico efecto de compresión o expansión del fondo, similar al dolly-zoom del cine. Es especialmente efectivo en primeros planos, donde el personaje se mantiene como referencia mientras el entorno parece acercarse o alejarse.
- Action Shot, pensado para sujetos rápidos como atletas, ciclistas o bailarines. Prioriza mantener el encuadre estable del protagonista aunque el movimiento sea brusco.
- Obturación lenta, diseñada para escenas nocturnas o con poca luz, capaz de capturar estelas de luz y movimiento ambiental sin renunciar demasiado a la nitidez del sujeto principal.
- Modo de pantalla panorámica 2.35:1, que graba directamente en relación de aspecto cinematográfica, evitando tener que recortar en edición para conseguir el típico formato de cine.
Además, la app incluye ayudas como ShotGuides, que sugieren listas de planos para situaciones habituales (cafeterías, parques, reuniones), filtros de estilo cinematográfico, plantillas de edición con IA y herramientas de composición que superponen guías como la proporción áurea. Para quienes no quieren complicarse con software de edición de escritorio, es una forma de dejar el vídeo casi listo para subir a redes directamente desde el teléfono.
Los usuarios de Apple Watch también cuentan con una opción extra: determinados modelos de reloj con watchOS reciente pueden utilizarse como control remoto con vista previa, algo útil cuando el FrameTap no está a mano o se prefiere manejar el gimbal discretamente desde la muñeca.
Para quienes prefieren cámaras de bolsillo complementarias, DJI también ha renovado su línea Osmo Pocket; modelos recientes como la Osmo Pocket 4 sirven para usos más específicos o producciones donde se busca un factor de forma aún más compacto.
Batería, autonomía y función de powerbank
Uno de los puntos fuertes del Osmo Mobile 8P es su batería interna de 3350 mAh, que según datos de DJI puede ofrecer hasta unas 10 horas de funcionamiento en condiciones favorables. En escenarios de uso intensivo con seguimiento activo, la autonomía se sitúa en torno a cinco horas, y si se añade la luz de relleno al máximo puede reducirse hasta unas cuatro, cifras que siguen siendo razonables para una jornada de rodaje variada.
El estabilizador incorpora puertos USB-C tanto en el cuerpo como en el Módulo 2, lo que permite no solo recargarlo fácilmente con una batería externa estándar, sino utilizarlo como powerbank para alimentar el teléfono durante la grabación. En móviles que consumen mucha energía grabando en 4K o haciendo directos, esta función resulta clave para no quedarse tirado a mitad de sesión.
El diseño compacto —con unas dimensiones plegadas aproximadas de 196 × 105 × 38 mm— facilita llevarlo en mochila o incluso en bolsas de tamaño medio. La compatibilidad con teléfonos abarca pesos aproximados de 170 a 300 gramos, grosores de 6,9 a 11 mm y anchos de 67 a 84 mm, es decir, cubre prácticamente la mayoría de smartphones actuales de gama media y alta vendidos en Europa.
Enfoque en creadores deportivos y ciclistas
Una parte importante del discurso de DJI con este modelo se dirige a los creadores de contenido deportivo, y en particular a quienes graban ciclismo, MTB o Gravel. La combinación de estabilización avanzada, seguimiento mejorado y control remoto permite grabar rutas, entrenamientos o bajadas técnicas con un grado de control que antes exigía varias personas detrás de la cámara.
El ActiveTrack 8.0 ha sido ajustado para reconocer mejor al ciclista incluso en entornos saturados y con obstáculos, como marchas multitudinarias, pruebas urbanas o competiciones de Cross Country. Para quien rueda solo, poder dejar el gimbal fijo, alejarse y seguir saliendo bien encuadrado con la cámara trasera —que normalmente ofrece mayor calidad— cambia la manera de documentar salidas y entrenamientos.
La rotación infinita de 360° abre la puerta a planos que cambian ángulo constantemente sin cortes visibles, muy útiles para aumentar la sensación de velocidad o rodear al sujeto mientras pedalea. Combinado con la varilla extensible y la posibilidad de hacer tomas a ras de suelo inclinando el eje, se consiguen perspectivas muy cercanas a las que suelen verse en producciones profesionales de deportes de acción.
En este contexto, la autonomía y la capacidad de actuar como batería externa tienen sentido: muchas rutas largas o jornadas de bikepacking implican pasar horas lejos de un enchufe, así que tener un único dispositivo que estabiliza, sigue al sujeto y además ayuda a mantener el móvil con vida termina siendo bastante práctico.
Precio, packs disponibles en España y Europa y posicionamiento
En el mercado europeo, y concretamente en España, el DJI Osmo Mobile 8P llega en tres configuraciones principales que siguen la misma lógica que otros productos recientes de la marca. Todas están disponibles tanto en la tienda oficial de DJI como en distribuidores autorizados:
- Pack estándar (159 euros): incluye el estabilizador Osmo Mobile 8P, la abrazadera magnética para teléfonos, el control Osmo FrameTap, cables de alimentación y carga USB-C y una bolsa de almacenamiento.
- Pack de seguimiento avanzado (189 euros): suma al contenido del pack estándar el Módulo multifuncional 2, que aporta luz de relleno, seguimiento adicional y funciones de receptor para el ecosistema DJI Mic.
- Pack para creadores (219 euros): añade al pack de seguimiento avanzado un conjunto de audio de la serie DJI Mic Mini 2, con transmisor, receptor móvil, antiviento, clip magnético, cubiertas, cable de carga y funda de transporte, orientado a quienes necesitan mejorar tanto imagen como sonido desde el primer día.
En otros mercados europeos se repite esta estructura de packs, con variaciones menores en el precio según impuestos locales. En todos los casos, el Osmo Mobile 8P se sitúa como modelo de gama alta dentro de la familia Osmo Mobile, por encima del Osmo Mobile 8 estándar, siguiendo la estrategia de doble nivel que la compañía ya aplicó en la generación 7 y 7P.
Un detalle relevante es que DJI ha confirmado que este modelo no se comercializa oficialmente en Estados Unidos por el momento, a la espera de autorizaciones regulatorias. En Europa, sin embargo, el producto se distribuye con normalidad, lo que refuerza la posición del continente como uno de los mercados clave para el ecosistema de estabilizadores y cámaras móviles de la marca.
Garantía, planes DJI Care y a quién le compensa realmente
Como es habitual, DJI acompaña el lanzamiento del Osmo Mobile 8P con DJI Care Refresh, su plan de protección adicional que cubre daños accidentales (golpes, caídas, desgaste, agua, etc.). Existen opciones de uno o dos años, con hasta dos o cuatro sustituciones respectivamente, además de ventajas como servicio de garantía internacional y envíos gratuitos en determinados casos.
Más allá de la cobertura, la pregunta de fondo es para quién tiene sentido este estabilizador en un momento en el que muchos móviles ya incluyen estabilización de vídeo bastante avanzada. DJI parece haber tomado una decisión clara: en lugar de vender únicamente un gimbal, propone un sistema completo que combina seguimiento inteligente, luz, audio y control remoto en un solo ecosistema.
Para quien solo graba clips esporádicos con el móvil, quizá sea un producto sobredimensionado. Sin embargo, para creadores que publican con frecuencia, deportistas que quieren documentar entrenamientos, profesionales que necesitan material estable sin montar un set grande o usuarios que realizan directos con cierta regularidad, el conjunto de funciones —FrameTap, ActiveTrack 8.0, DockKit, Módulo 2 y opciones de audio— resulta más fácil de justificar frente a alternativas como el iSteady X.
Con este Osmo Mobile 8P, DJI refuerza la idea de que el futuro del vídeo móvil pasa menos por añadir gadgets aislados y más por ofrecer plataformas integradas en torno al smartphone. El nuevo gimbal no se limita a estabilizar, sino que intenta asumir tareas de operador de cámara, técnico de iluminación y asistente de realización en un solo dispositivo, algo que encaja bastante bien con la forma en que cada vez más personas graban, editan y publican directamente desde el teléfono.

