De 102 a 400 megapíxeles, así multitplicó Fujifilm la resolución de la GFX100

Fujifilm ha conseguido multiplicar por cuatro la resolución de las imágenes que es capaz de capturar su cámara GFX 100 y eso la convierten en una herramienta capaz de cumplir con los exigentes requisitos de disciplinas como la fotografía forense o la digitalización de obras de arte. Y todo esto sin necesidad de tocar ninguno de sus componentes hardware, sólo la parte de software.

La magia del software: de 102 a 400 MP

La GFX 100 de Fujifilm es una cámara que la marca lanzó al mercado hace cuestión de un par de años más o menos. Entre sus múltiples características destacaba el uso de un sensor de medio formato con una resolución de 102 MP.

Gracias a dicha resolución y como suele ocurrir con las cámaras de medio formato, su hábitat natural era el uso en estudio con el fin de cumplir las exigencias de trabajos donde la alta calidad de imagen es imprescindible. Sin embargo, estamos convencidos que pocos pensarían que años más tarde de su lanzamiento podría llegar a ofrecer cuatro veces más resolución.

¿Cómo han logrado esto? Pues lo cierto es que de un modo que ya hemos visto anteriormente de la mano de otros fabricantes. Uno de los ejemplos más recientes es el de Panasonic y su Lumix S5. Lo que hacen, para lograr ese aumento de resolución no es otra cosa que permitir capturar varias fotografías al mismo tiempo y luego fusionarlas. Eso sí, sin necesidad de que el usuario realmente deba hacer nada que no sea pulsar el botón de disparo como haría normalmente para la captura de cualquier foto.

Es la cámara la que logra disparar hasta 16 imágenes y entre estas imágenes hay una diferencia de apenas unos pixeles hacia arriba, abajo, izquierda o derecha. Ese movimiento del sensor se logra gracias al sistema de estabilización integrado en el propio cuerpo de la imagen.

Lo mejor de todo es que con este conjunto de imágenes (16 para ser exactos) no sólo se logra multiplicar la resolución y pasar de los 102 MP del sensor a los 400 MP del resultado final, también una mejora en la captura e interpretación del color. Porque como suele ocurrir es otras cámaras, ya no hay que «inventar» cuál es el color de pixel adyacente.

GFX 100 IR, ahora con tecnología de infrarrojos

Si este aumento de resolución logrado en la Fujifilm GFX100 gracias a la tecnología que han denominado como Pixel Shift Multi Shot te sorprende, aún tienes que conocer la nueva versión de la cámara.

La Fujifilm GFX 100 IR es un nuevo modelo donde la gran diferencia está en el uso de un filtro de infrarrojos que se puede quitar o poner en función de las necesidades del usuario. Gracias a él y el nuevo modo de captura a ultra alta resolución la cámara de Fuji también se convierte en una excelente herramienta para tareas como la fotografía forense o la digitalización de arte.

Es cierto que son usos mucho más específicos, pero no cabe duda que resulta interesante ver cómo las marcas de fotografías están buscando vías diferentes que les permitan seguir ofreciendo un mayor valor que las cámaras de smartphone.

Lógicamente cosas como esta de Fuji son para un público muy concreto, pero entre el uso del filtro IR y esa mejora de software, lo que está claro es que ni hay que matar a los fabricantes de cámaras. Aunque lo más positivo de todo es que 2020 ha sido un gran año para los usuarios que aman la fotografía y todo lo relacionado con la imagen.