Se trata de una Smart TV con batería, base con ruedas y pantalla táctil extraíble, lo que permite moverla del dormitorio a la cocina, al despacho o a la terraza sin tener que tirar de cables todo el rato. La idea es que sirva lo mismo para ver una serie en la cama que para seguir una receta, hacer una videollamada con la familia o echar unas partidas en la nube, sin renunciar a funciones avanzadas de imagen, sonido e inteligencia artificial.
Diseño portátil y pantalla extraíble de 27 pulgadas

El corazón del dispositivo es una pantalla táctil de 27 pulgadas con resolución QHD (2.560 x 1.440 píxeles), un tamaño que se sitúa a medio camino entre un monitor de sobremesa y un televisor pequeño. Este panel admite orientación tanto horizontal como vertical, y el brillo puede ajustarse automáticamente en función de la luz ambiental para mejorar la visibilidad sin andar tocando ajustes cada dos por tres.
Uno de los cambios más llamativos frente al primer StanbyME es que la pantalla se puede desmontar completamente del soporte con un solo clic. De este modo, pasa a funcionar en una especie de modo tablet de gran formato, apoyándose sobre una peana integrada en la parte trasera o incluso colgándose en la pared como si fuera un marco digital o un reloj decorativo, algo que LG contempla como uso habitual.
El conjunto mantiene el enfoque de los llamados “televisores lifestyle”, que buscan encajar mejor en el día a día y en la decoración de casa. No está planteado como pantalla para llevar en la mochila, pero sí como un televisor portátil dentro del hogar, pensado para moverse de habitación en habitación e incluso, en ciertos casos, para usarse en exteriores cercanos como una terraza protegida.
En cuanto a conectividad física, el dispositivo incluye puertos HDMI y USB-C, además de USB convencional, lo que permite usarlo como monitor para portátiles, consolas u otros equipos cuando se necesite. En algunos mercados europeos, como España, también se ofrece con sintonizador TDT integrado, de forma que puede funcionar como televisor tradicional sin depender únicamente del streaming.
Base con ruedas y autonomía de hasta cuatro horas

Para la parte más práctica del día a día, la StanbyME 2 se apoya en un soporte con ruedas ocultas que hace que moverla por el suelo sea bastante sencillo. Este pie es regulable en altura, inclinación y posición, con la posibilidad de girar la pantalla hasta 180 grados y colocarla tanto en horizontal como en vertical, lo que da juego para usarla en la cama, junto al sofá o al lado de un escritorio.
La batería va integrada en la propia pantalla y ofrece hasta unas cuatro horas de autonomía en condiciones normales de uso, una mejora frente a la generación anterior. Esto permite, por ejemplo, ver una película entera, seguir un partido o atender varias videollamadas sin necesidad de buscar un enchufe cerca. La carga se puede realizar tanto desde la base como mediante un cargador USB-C compatible, e incluso a través de una batería externa que soporte la potencia necesaria.
La combinación de diseño ligero, batería interna y ruedas hace que el dispositivo encaje bien en hogares donde se aprovechan muchos espacios diferentes: salón, cocina, despacho, habitación de los niños, etcétera. No está pensado para largos desplazamientos fuera de casa, entre otras cosas porque el tamaño de 27 pulgadas no es precisamente discreto, pero sí ofrece mucha más libertad que una Smart TV fija.
Como detalle de uso cotidiano, el mando a distancia incorpora un acabado magnético que permite acoplarlo directamente a la parte trasera de la pantalla o al propio cuerpo del dispositivo. De esta forma se reduce la típica escena de buscar el mando por el sofá, algo que en un equipo que se mueve de un lado a otro cobra aún más sentido.
webOS 24, contenido vertical y funciones de gaming en la nube

En el apartado de software, la LG StanbyME 2 utiliza webOS 24, la última versión de la plataforma de Smart TV de la compañía. Esta interfaz está pensada para ser sencilla, visual e intuitiva, con accesos directos a las aplicaciones más habituales y recomendaciones basadas en los hábitos de uso. Además, incluye control por voz de largo alcance, lo que permite manejar la tele sin tener siempre el mando en la mano.
Una de las ventajas de webOS en este modelo es su facilidad para reproducir contenido en formato vertical directamente desde aplicaciones como Netflix, Disney+, YouTube, Spotify o TikTok sin recurrir a un PC o una consola. Girando la pantalla sobre el soporte, es posible adaptar el formato al tipo de contenido que se está viendo, algo especialmente útil para vídeos de redes sociales o determinados contenidos musicales.
La plataforma también integra LG Channels, con acceso a más de 300 canales gratuitos de todo tipo de géneros, lo que añade una oferta de televisión lineal sin coste adicional. Para los que prefieren el juego en la nube, el dispositivo incorpora un Portal Gaming desde el que se puede acceder a servicios como Xbox Cloud Gaming o GeForce NOW, de forma que basta con conectar un mando compatible para aprovechar la pantalla sin necesidad de consola física.
Junto con todo esto, webOS se complementa con un asistente virtual propio y funciones de hogar conectado, integrándose con plataformas como LG ThinQ y, según región, con Google Home o Apple AirPlay / Google Cast para enviar contenido desde móviles y tablets. También existen aplicaciones pensadas para sacar partido al formato portátil, como herramientas de dibujo o modos de ambientación (Mood Maker) que convierten la pantalla en un elemento decorativo cuando no se está usando como televisor.
Un punto relevante de cara al futuro es el programa Re:New de LG, que promete actualizaciones anuales gratuitas del sistema operativo durante varios años, incorporando nuevas funciones inteligentes, mejoras en la personalización y opciones adicionales de control del hogar. De esta manera, se intenta alargar la vida útil del aparato sin obligar a cambiar de hardware cada poco tiempo.
Procesador 4K α8, IA y mejoras audiovisuales
Bajo el capó, la StanbyME 2 monta el procesador 4K α8 de LG, un chip con capacidades de inteligencia artificial que la marca describe como 1,7 veces más “inteligente” que la generación anterior. Aunque la resolución del panel es QHD y no 4K, este procesador se encarga de escalar contenidos y ajustar numerosos parámetros de imagen y sonido en tiempo real.
El motor de IA trabaja sobre más de 2.000 zonas independientes de la imagen, analizando el contenido y las condiciones de visualización para afinar elementos como el contraste, el color, la nitidez o el brillo. También tiene en cuenta la iluminación de la sala para adaptar el resultado a cada entorno, buscando que el usuario no tenga que estar cambiando los modos de imagen a mano constantemente.
En audio, el televisor integra altavoces situados a ambos lados de la pantalla y es compatible con las tecnologías Dolby Vision para la imagen y Dolby Atmos para el sonido envolvente. El sistema puede simular un campo sonoro 9.1.2 virtual aprovechando el procesador de IA, y ajusta automáticamente la ecualización según la orientación de la pantalla (horizontal, vertical o apoyada sobre una mesa) para mantener diálogos claros y un sonido equilibrado sin importar la posición.
Sin llegar al nivel de un sistema de cine en casa dedicado, este enfoque permite que la StanbyME 2 rinda de forma más que solvente en habitaciones de tamaño medio, tanto para películas y series como para música o videojuegos en streaming. Para quien lo desee, siempre es posible completar el conjunto con una barra de sonido externa mediante HDMI o conexión inalámbrica.
Conviene señalar que LG ha optado por no utilizar panel OLED en esta diagonal, algo que en parte contribuye a contener el consumo y mantener una batería razonable dentro de un chasis relativamente ligero. A cambio, el panel QHD y el tratamiento de imagen del procesador buscan ofrecer una calidad más que adecuada para la distancia habitual de uso en interiores.
Precio, disponibilidad y encaje en el mercado europeo
La LG StanbyME 2 ya se encuentra disponible en España y otros países europeos a través de la web oficial de LG, cadenas de electrónica y distribuidores especializados. En el mercado español, el precio de referencia se sitúa en torno a los 1.299 euros, una cifra que la coloca claramente por encima de los televisores convencionales de 27 pulgadas, pero que viene acompañada de su planteamiento particular como pantalla portátil con múltiples usos.
En otros países de Europa Central, LG ha comunicado un precio recomendado en torno a 27.990 coronas checas, lo que confirma que se trata de un producto ubicado en un segmento más bien premium dentro de la categoría de televisores compactos y monitores domésticos. Esta estrategia encaja con la línea “lifestyle” de la marca, que prioriza formatos distintos, diseño y flexibilidad de uso por encima de ofrecer solo pulgadas al menor coste posible.
El público objetivo parece estar en hogares que quieren un televisor que no se quede atornillado al salón, usuarios que valoran poder llevar la pantalla allá donde estén: en la mesa del comedor, junto a la cama, en la cocina o al lado del escritorio. También puede resultar interesante para oficinas pequeñas, espacios de coworking, segundas residencias o negocios que necesiten una pantalla móvil para presentaciones o contenidos informativos puntuales.
Aun siendo un producto muy específico, la StanbyME 2 también compite indirectamente con monitores inteligentes y otros dispositivos híbridos que ofrecen cierta flexibilidad pero no cuentan con batería ni base con ruedas. Frente a ellos, el valor añadido de esta propuesta de LG está en combinar Smart TV completa, movilidad dentro del hogar, modo tablet y actualizaciones de software a largo plazo.
La LG StanbyME 2 se coloca como una pantalla pensada para acompañar al usuario en su rutina diaria, más que como un televisor estático. Su mezcla de panel táctil de 27 pulgadas, autonomía de hasta cuatro horas, soporte móvil, webOS 24 con funciones avanzadas, procesador 4K α8 con IA y compatibilidad con Dolby Vision y Dolby Atmos da forma a un dispositivo particular que busca aportar comodidad y versatilidad en el hogar europeo, aunque a un precio que sitúa claramente el producto en la franja más aspiracional del catálogo.