Onkyo dice adiós: la famosa marca de receptores AV cae en bancarrota

El tiempo avanza. La tecnología cambia y las necesidades de los consumidores, también. Cuando hay un cambio tecnológico significativo en el mercado, los fabricantes tienen muy pocas opciones entre manos: arriesgar y apostar por lo nuevo para tener oportunidades de futuro o arriesgar todavía más dejándolo todo tal y como está. La mítica marca japonesa de audio Onkyo tomó el segundo camino, y aunque ha sido capaz de surcar varias olas que se han puesto en su camino, finalmente, esta semana se ha confirmado la quiebra de la compañía tras dos años seguidos en pérdidas.

Renovarse o morir

Ayer mismo hablábamos en este blog del iPod. De cómo Apple ha decidido dejar de fabricarlos tras lanzarlos por primera vez en 2001. Y también hablamos de los reproductores MP3, que fueron la alternativa asequible de dichos dispositivos. Pero, aunque parezca mentira, hay empresas como Onkyo que jamás llegaron a modernizarse suficiente como para poder competir con esos productos que salieron al mercado hace ya unos 20 años.

Onkyo decidió seguir por la vía analógica. Siguieron vendiendo esos equipos de gran tamaño que tan comunes eran en los años 80 y 90, pero que fueron desapareciendo de los hogares con la miniaturización de la tecnología y la digitalización. Sin embargo, lo que ha terminado de matar a esta compañía ha sido la música en streaming. Los consumidores ya no buscamos equipos Hi-Fi, sino más bien unos buenos auriculares con los que escuchar música a través de nuestro smartphone.

Obviamente, Onkyo actualizó sus equipos para que fueran compatibles con servicios digitales de música, pero ese cambio no fue suficiente para mantener su negocio a flote. Al fin y al cabo, la mayoría de usuarios se sienten satisfechos con un teléfono móvil o un ordenador para escuchar música.

Onkyo luchó hasta el último momento

onkyo audio

La caída de Onkyo ha sido lenta y también bastante dolorosa. En el año 2015, la compañía trató de hacerse rentable y evitar su quiebra haciéndose con Home Electronic Corporations, una división hasta ese momento de Pioneer que vendía receptores AV, reproductores de Blu-ray y algunos productos audiovisuales algo más modernos.

En el año 2018, la marca de guitarras Gibson acabó quebrando, uno de los mayores accionistas de Onkyo. La liquidación de las acciones no fue positiva para la marca japonesa, pues las participaciones tuvieron un bajón considerable fruto de la sobreventa. En 2021, Voxx International y Sharp Corporation se interesaron por Home Electronic Corporations. En septiembre del mismo año se completó el despiece de la compañía: la joint venture de Sharp y Voxx International se quedaba con el negocio principal y el resto de la empresa acabó en manos de un fondo de inversión de Estados Unidos. Poco antes, Onkyo ya había dejado de cotizar en la Bolsa de Tokio por su patrimonio neto negativo.

Finalmente, llegó la peor de las noticias. El pasado 13 de mayo, Onkyo se declaró en bancarrota con un pasivo de 24 millones de dólares. Se despide así una marca mítica que no supo adaptarse a un mercado cambiante y trató de luchar con lo que pudo para aferrarse a lo analógico.