El nuevo Range Rover SV Ultra se coloca en lo más alto de la gama como la versión más exclusiva, lujosa y tecnológica de la marca británica. No se limita a añadir más equipamiento, sino que propone una forma distinta de entender el lujo: menos centrado en la potencia bruta y más en lo que sienten los ocupantes dentro del coche.
Este modelo nace como una especie de santuario rodante pensado para el bienestar, donde el sonido, las vibraciones y los materiales juegan un papel protagonista. El foco está en crear una burbuja de calma e inmersión sensorial, algo que encaja especialmente bien con las preferencias del mercado europeo, incluido el español, donde el confort y la discreción pesan tanto como la imagen.
Un nuevo escalón dentro de la familia Range Rover
El Range Rover SV Ultra no es simplemente un Range Rover SV con más extras; se ha concebido como una variante con identidad propia, destinada a clientes que buscan un vehículo de representación con un plus de aislamiento acústico, cuidado del detalle y personalización interior.
Frente a otros modelos de la gama, el SV Ultra pone el acento en la experiencia sensorial de cada pasajero. La marca habla de su Range Rover más lujoso y avanzado hasta la fecha, y lo respalda con tecnologías que debutan por primera vez en un coche de producción, como el sistema de sonido electrostático o el suelo háptico.
Este planteamiento resulta especialmente interesante en Europa, donde las versiones híbridas enchufables y las soluciones orientadas al bienestar a bordo ayudan a cumplir con normativas de emisiones, zonas de bajas emisiones y exigencias fiscales, sin renunciar al carácter de gran SUV de lujo.
Más allá de la ficha técnica, el SV Ultra está pensado para quienes pasan muchas horas siendo conducidos, sobre todo en las plazas traseras, y necesitan un entorno que permita trabajar, desconectar o simplemente viajar en silencio con un nivel de comodidad muy por encima de la media.
En este contexto, la propuesta de Range Rover va más allá de la tradicional suma de cuero, madera y motores potentes, y se centra en cómo se percibe cada superficie, cada sonido y cada vibración dentro del habitáculo.
Un exterior Titan Silver que apuesta por la elegancia discreta

Por fuera, el Range Rover SV Ultra se distingue sobre todo por el exclusivo color Titan Silver, un acabado plateado que utiliza partículas de aluminio extremadamente finas y una tecnología de pigmentación específica para conseguir un efecto de metal líquido sobre la carrocería.
Este tono no busca llamar la atención con estridencias, sino ofrecer una presencia muy limpia y luminosa. La forma en que la luz se desliza por las superficies del coche resalta las líneas suaves del diseño, generando un brillo profundo que cambia según el ángulo de visión.
El Titan Silver se combina con detalles en Satin Platinum Atlas y Silver Chrome en parrilla, molduras y otras piezas exteriores. El conjunto se completa con llantas de aleación de 23 pulgadas con inserciones específicas, reforzando la sensación de producto muy cuidado, casi como si se tratara de una pieza de alta relojería sobre ruedas.
La intención de la marca es que el coche se reconozca de inmediato como el tope de gama, pero manteniendo una estética discreta y sofisticada, más propia de un coche de representación que de un SUV ostentoso.
En definitiva, el tratamiento exterior del SV Ultra apuesta por un lujo medido: el protagonismo recae en la calidad del acabado y en la precisión del trabajo de pintura, más que en elementos llamativos o deportivos.
Un interior sin cuero concebido como santuario contemporáneo

Si el exterior apuesta por la contención, el interior da un salto más allá y se presenta como un espacio sereno y luminoso, definido por la combinación de tonos Orchid White y Cinder Grey. La sensación es la de estar en una sala tranquila más que en el habitáculo de un todoterreno de gran tamaño.
Uno de los puntos clave es la renuncia al cuero tradicional en esta configuración. En su lugar, Range Rover recurre a Ultrafabrics y al tejido Kvadrat remix, que mezclan lana y poliéster reciclado para crear superficies suaves, resistentes y con buena regulación térmica natural.
Estos materiales permiten patrones de perforación y grabados con láser muy elaborados, especialmente visibles en los asientos, donde se ha diseñado un mosaico de inspiración geométrica que aporta un toque diferenciador sin caer en lo recargado. La textura está tan trabajada como el propio diseño de la butaca.
La chapa de palma ratán de poro abierto recorre el salpicadero, la consola central y la parte trasera, incluida la mesa desplegable eléctrica y el compartimento de refrigeración. Este material aporta una sensación más orgánica y cálida que la madera tradicional, acercando el interior a la estética del mobiliario de diseño.
Para rematar, aparecen controles cerámicos en blanco brillante, cinturones en tono Orchid White y altavoces a juego con la tapicería, además de molduras específicas con la denominación SV Ultra. Todo ello refuerza la idea de un “santuario contemporáneo” donde la luz, las texturas y el silencio tienen mucho peso.
SV Electrostatic Sound: audio electrostático por primera vez en un coche

La gran novedad tecnológica del Range Rover SV Ultra es el sistema SV Electrostatic Sound, un equipo de audio de alta fidelidad que introduce la tecnología de sonido electrostático en un automóvil por primera vez.
Este sistema utiliza 21 transductores de película fina distribuidos en reposacabezas, respaldos, techo y otras zonas del habitáculo. Cada uno incorpora una membrana de apenas 1 milímetro de grosor, capaz de responder hasta 1.000 veces más rápido que un altavoz convencional.
Esa rapidez de respuesta se traduce en una reproducción mucho más precisa de la señal de audio, con menor vibración indeseada y menos distorsión. La idea no es tanto ofrecer más volumen, sino una nitidez y una definición que se acerquen a la de un estudio de grabación o unos auriculares de muy alta gama.
Además del rendimiento, estos altavoces destacan por su eficiencia: el sistema es capaz de reducir el consumo energético hasta en un 90 % respecto a soluciones tradicionales de bobina, con una reducción equivalente de masa. A esto se suma el uso de materiales reciclables y la ausencia de tierras raras en su fabricación.
Range Rover ha sometido este conjunto a más de 1.000 horas de pruebas en condiciones extremas de temperatura, desde -20 °C hasta 65 °C, para asegurar que la tecnología resiste el uso real en distintos climas y escenarios.
Body and Soul Seats y Sensory Floor: cuando la música también se siente

El sistema SV Electrostatic Sound no trabaja solo. Se combina con los Body and Soul Seats (BASS) y el nuevo Sensory Floor para extender la experiencia del audio al resto del cuerpo de los ocupantes.
Los asientos integran transductores que generan vibraciones sincronizadas con la música en tiempo real, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Al mismo tiempo, el suelo incorpora cuatro puntos hápticos bajo las alfombrillas de los reposapiés, de modo que las frecuencias bajas y determinadas pulsaciones se perciben también en los pies.
Todo este conjunto se gestiona mediante un software que utiliza algoritmos de inteligencia artificial para analizar el contenido multimedia al vuelo y traducirlo en impulsos físicos coherentes con lo que se está reproduciendo. No se trata de una vibración genérica, sino de una respuesta calibrada para cada pieza de audio.
La marca ha integrado seis programas de bienestar que van desde modos de corte relajante, como “Calm” o “Serene”, hasta otros más estimulantes, como “Invigorating” o “Tonic”. Según los estudios que cita la firma, estos programas pueden influir en parámetros como la variabilidad de la frecuencia cardíaca, ayudando a reducir el estrés o a mejorar la concentración.
Más allá de las cifras, la propuesta plantea una cuestión interesante: hasta qué punto esta combinación de sonido, vibración y ambiente lumínico aporta valor en el día a día o se queda en un ejercicio tecnológico de demostración. En cualquier caso, sitúa al SV Ultra en un terreno poco explorado dentro de los SUV de lujo.
Materiales innovadores y enfoque en el lujo responsable
Otro aspecto relevante del Range Rover SV Ultra es su apuesta por materiales alternativos al cuero, algo cada vez más demandado en Europa por razones de sostenibilidad y bienestar animal. El uso de Ultrafabrics y del tejido Kvadrat remix permite ofrecer un tacto suave y duradero con menor impacto ambiental.
La mezcla de lana y poliéster reciclado en Kvadrat, junto con la regulación térmica natural del tejido, favorece un interior más habitable en climas variados, algo especialmente útil en países europeos con veranos calurosos e inviernos fríos.
A ello se suma la selección de maderas y chapas con poro abierto, como la palma ratán, que conservan una estética natural y evitan acabados excesivamente brillantes o lacados. El resultado es un habitáculo que transmite una sensación de calma, más próxima al diseño de interiores doméstico que al de un vehículo convencional.
El enfoque de Range Rover pasa por asociar lujo con innovación en materiales y sostenibilidad, no solo con tradición. Esto se refuerza con el uso de componentes reciclables en el sistema de audio y la ausencia de tierras raras en sus transductores electrostáticos.
En conjunto, el SV Ultra apunta a un tipo de cliente que valora tanto la exclusividad como el componente responsable de su coche, algo que gana peso en el segmento de alta gama, sobre todo en mercados europeos con una sensibilidad creciente hacia estos temas.
Opciones mecánicas: PHEV, V8 y una variante eléctrica en camino
En el plano mecánico, el Range Rover SV Ultra estará disponible inicialmente con dos motorizaciones. Por un lado, un sistema híbrido enchufable P550e, que combina motor de combustión y propulsión eléctrica; por otro, un bloque V8 P540 que mantiene la tradición de grandes motores de la marca.
Para España y el resto de Europa, la versión híbrida enchufable P550e se perfila como la más relevante por tema de emisiones, acceso a zonas de bajas emisiones y carga fiscal. La posibilidad de circular en modo eléctrico durante parte del uso diario puede marcar la diferencia en ciudades grandes.
El V8 P540, por su parte, queda como la opción más clásica, enfocada a quienes buscan la respuesta y el sonido característicos de un ocho cilindros en un vehículo de este nivel, sin que la eficiencia sea la prioridad principal.
Range Rover ha confirmado también que una versión totalmente eléctrica del modelo llegará más adelante, completando la oferta de propulsión de su SUV más exclusivo. Esta futura variante encajará con las restricciones crecientes en muchas ciudades europeas y con la tendencia a electrificar los segmentos de lujo.
Con este abanico de mecánicas, el SV Ultra intenta cubrir desde el uso corporativo intensivo en entornos urbanos hasta los grandes desplazamientos por autopista, manteniendo siempre como hilo conductor el confort y la experiencia a bordo.
En conjunto, el Range Rover SV Ultra se presenta como un SUV de lujo que va un paso más allá de la fórmula tradicional: combina un exterior discreto con una cabina concebida como refugio, introduce el audio electrostático y la vibración háptica como elementos centrales y apuesta por materiales alternativos y mecánicas electrificadas, con el objetivo de ofrecer un espacio de aislamiento y bienestar que encaje con las expectativas del cliente europeo de alta gama.