
Salir a la calle con gafas graduadas y tecnología incorporada sigue siendo un reto para mucha gente: o se elige la montura más cómoda para el día a día o se apuesta por un modelo inteligente que, a menudo, no se adapta bien a todas las prescripciones. Para quienes necesitan corrección visual constante, esa elección acaba siendo un pequeño sacrificio cotidiano.
Dos nuevos modelos Ray-Ban Meta pensados para graduación
La compañía ha anunciado los modelos Ray-Ban Meta Blayzer Optics (Gen 2) y Ray-Ban Meta Scriber Optics (Gen 2), sus primeras gafas con IA diseñadas específicamente para monturas graduadas. Ambos forman parte de la segunda generación de la familia Ray-Ban Meta, pero con un enfoque claro: que puedan llevarse todo el día como unas gafas tradicionales.
El modelo Blayzer Optics apuesta por una forma rectangular clásica y se ofrece en dos tamaños, estándar y grande, para adaptarse mejor a diferentes tipos de rostro. Por su parte, Scriber Optics opta por un diseño más redondeado, destinado a quienes prefieren un estilo algo más suave y discreto, más parecido a una gafa urbana convencional.
Según Meta, se trata de las monturas más cómodas que han desarrollado hasta ahora dentro de esta gama. No solo se ha pensado en integrar la electrónica y las cámaras, sino también en que la estructura admita lentes graduadas sin comprometer el ajuste ni el peso sobre la nariz o las orejas.
Ajuste cómodo y personalizable por ópticos
Uno de los puntos clave de estos nuevos modelos está en la parte menos vistosa: el ajuste físico. Las Ray-Ban Meta Blayzer Optics y Scriber Optics integran bisagras de sobreextensión que permiten abrir y cerrar las patillas con mayor recorrido, algo que ayuda a ponérselas y quitárselas con más facilidad y reduce la presión en la cabeza.
Además, las gafas incorporan almohadillas nasales intercambiables, algo que no siempre se ve en modelos inteligentes, y puntas de patilla ajustables por parte de los ópticos. Esto facilita que un profesional pueda adaptar con más precisión el apoyo en nariz y orejas, algo especialmente relevante cuando se añaden lentes graduadas, que pueden cambiar ligeramente el peso y el equilibrio de la montura.
Meta indica que las nuevas monturas están diseñadas para aceptar casi todas las prescripciones habituales. Esto significa que la mayoría de usuarios con miopía, hipermetropía o astigmatismo deberían poder montar sus lentes recetadas sin mayores complicaciones, aunque sin detallar todavía de manera pública el rango exacto de graduaciones compatibles.
La idea es que el usuario no tenga que alternar entre unas gafas tradicionales y unas inteligentes a lo largo del día, sino que pueda llevar un único par con corrección visual y, al mismo tiempo, mantener activas las funciones de IA y conectividad cuando le resulten útiles.
Diseños, colores y opciones en la gama Meta
Junto a estos modelos orientados a graduación, Meta ha aprovechado para ampliar el catálogo estético de la familia Ray-Ban Meta, incluyendo nuevas tonalidades y combinaciones de lentes y monturas. Entre las novedades se encuentra el color «Shiny Transparent Peach» (melocotón transparente brillante), que busca un acabado más llamativo y ligero en apariencia.
También se han introducido lentes marrones para el modelo Skyler y lentes grises para Headliner, así como una variante «Shiny Transparent Grey» (gris transparente brillante) con lentes en tono zafiro para el modelo Wayfarer. Son ajustes pensados para quienes priorizan el diseño tanto como la tecnología y quieren que las gafas encajen con su estilo habitual.
En paralelo, Meta ha anunciado cambios en la línea Oakley Meta, una marca más asociada al deporte y al uso en exteriores. Entre estos cambios destaca la incorporación de lentes «Prizm Dark Golf» y, por primera vez, compatibilidad con lentes «Prizm Transitions» en el modelo Oakley Meta Vanguard, lo que amplía las opciones para quienes combinan uso deportivo con funciones inteligentes.
Funciones de IA: registrar comidas y controlar WhatsApp
Más allá del hardware, Meta está impulsando nuevas funciones de software basadas en inteligencia artificial integrada en las gafas. Una de las características más llamativas es la posibilidad de registrar lo que comes sin necesidad de utilizar las manos, directamente desde las Ray-Ban Meta.
Con un comando de voz o una simple foto, las gafas pueden anotar alimentos y asociarlos a información nutricional dentro de la app Meta AI. Esta función se orienta a crear un historial de comidas que, con el tiempo, permita recibir recomendaciones personalizadas, por ejemplo para aumentar la energía o ajustar ciertos hábitos alimentarios.
En la práctica, el usuario puede preguntar cosas como «qué debería comer para tener más energía» y la IA responderá en base a los registros previos. Este seguimiento nutricional llegará primero a mayores de 18 años en Estados Unidos para las gafas Ray-Ban Meta y Oakley Meta y se extenderá más adelante a otros modelos, como las Meta Ray-Ban Display.
Otra novedad destacada es la capacidad de generar resúmenes de conversaciones de WhatsApp y recuperar detalles específicos sin mirar la pantalla del móvil. Dentro del programa Early Access (EAP), los usuarios pueden pedir a las gafas que les pongan al día de un chat grupal o recordar información concreta de una conversación.
Meta señala que estas consultas se gestionan dentro del propio dispositivo, con cifrado de extremo a extremo, lo que busca reforzar la privacidad de las comunicaciones. La funcionalidad de resúmenes de WhatsApp estará disponible para Ray-Ban Meta, Oakley Meta y Meta Ray-Ban Display dentro de este programa de acceso anticipado.
Un asistente visible en el cristal para el día a día
En el uso cotidiano, las Ray-Ban Meta con graduación se plantean como un asistente siempre presente en la propia montura. Las gafas son capaces de interpretar órdenes de voz y analizar imágenes captadas con su cámara, realizando parte del procesamiento en el propio dispositivo para reducir la dependencia de la nube en determinadas tareas.
Esto permite, por ejemplo, consultar información rápida, recibir indicaciones o gestionar mensajes sin necesidad de sacar el teléfono. La idea es que la interacción sea lo menos invasiva posible, sustituyendo gestos habituales como mirar la pantalla por comandos discretos y notificaciones más integradas en la visión del usuario.
Meta también está ampliando las funciones de navegación a pie, con una cobertura inicial en ciudades de Estados Unidos a partir de mayo. El objetivo es ofrecer recorridos guiados directamente desde las gafas, de forma que el usuario pueda orientarse mientras camina sin estar pendiente del móvil.
Otra función que la compañía quiere reforzar es la llamada escritura neuronal o escritura con el dedo, que permite responder mensajes moviendo los dedos sobre cualquier superficie a modo de gesto, como si se estuviera escribiendo en un teclado invisible. Esta característica ya es compatible con aplicaciones como Instagram, WhatsApp, Messenger y otras apps de mensajería en iOS y Android.
En las próximas semanas, Meta prevé llevar esta función de escritura también a iMessage, ampliando así el abanico de plataformas con las que se puede interactuar de forma discreta y sin depender de toques directos en la pantalla del teléfono.
Disponibilidad, precio y llegada a Europa
Las Ray-Ban Meta Blayzer Optics y Scriber Optics (Gen 2) ya se pueden reservar en preventa en Estados Unidos con un precio de salida de 499 dólares, que al cambio actual rondan los 432 euros. Se trata, por tanto, de dispositivos posicionados en el segmento premium dentro del mercado de gafas inteligentes.
Meta ha confirmado que las gafas llegarán a tiendas ópticas de Estados Unidos y a algunos mercados internacionales a partir del 14 de abril. Aunque aún no se han detallado de forma precisa todos los países europeos incluidos en la primera oleada, lo habitual es que España y otras economías principales de la Unión Europea entren en la lista de expansión progresiva, especialmente a través de cadenas de óptica y distribuidores especializados.
La compañía insiste en que la disponibilidad de las funciones de IA será gradual. El registro nutricional sin manos y los resúmenes de WhatsApp se activarán por etapas y no estarán presentes desde el primer día en todos los territorios. Este tipo de despliegue escalonado es frecuente en servicios vinculados a datos personales, ya que dependen de regulaciones locales y de la adaptación de la infraestructura.
Por ahora tampoco hay información pública detallada sobre todas las combinaciones de graduación posibles ni sobre el rendimiento de las gafas en condiciones reales de uso intensivo, algo que será clave para usuarios que necesiten llevarlas muchas horas seguidas. La experiencia final dependerá en gran medida del trabajo del óptico a la hora de montar las lentes y ajustar el conjunto.
Para el mercado europeo, y especialmente en países como España, estas gafas abren un espacio interesante en ópticas que ya combinan monturas de diseño con dispositivos conectados. El atractivo estará en si verdaderamente permiten sustituir al par de gafas tradicional sin que haya compromisos en comodidad o calidad visual.
Impacto para usuarios, negocio y sector
La llegada de modelos como Blayzer Optics y Scriber Optics supone un cambio relevante para quienes necesitan corrección visual y están interesados en usar asistentes inteligentes. Hasta ahora, muchas propuestas de gafas conectadas obligaban a renunciar a alguna de estas dos dimensiones o a aceptar monturas menos cómodas para el uso diario.
Desde la perspectiva del negocio, Meta amplía su catálogo de productos de gama alta y se abre la puerta a nuevas líneas de ingresos en canales donde hasta ahora la tecnología tenía menos presencia, como son las cadenas de óptica y los establecimientos especializados en graduación. Esto podría mover a competidores como Samsung a seguir el mismo camino.
En la industria, el lanzamiento de estas Ray-Ban Meta con lentes graduadas marca un paso más hacia la integración de la IA en accesorios cotidianos. No se trata solo de tener un asistente en el móvil o en un altavoz, sino de incorporarlo a un objeto que muchas personas ya llevan puesto la mayor parte del día. Es probable que veamos más propuestas similares en el corto plazo.
También se refuerza el debate sobre privacidad, uso de cámaras y tratamiento de datos en espacios públicos. Aunque Meta destaca que algunas operaciones se procesan en el propio dispositivo y que ciertas funciones emplean cifrado de extremo a extremo, la normalización de gafas con IA exigirá explicaciones claras y controles visibles para que el usuario y quienes le rodean sepan qué se está grabando o analizando. En este sentido han surgido voces y filtraciones que alimentan el debate, como las relacionadas con las anteriores filtraciones de Ray-Ban.
Para el usuario europeo medio, más allá del componente tecnológico, la cuestión será si estas gafas consiguen equilibrar comodidad, diseño, corrección visual y utilidad real en el día a día. Si esa combinación funciona, es probable que veamos más propuestas similares en el corto plazo, tanto de Meta como de competidores que hasta ahora se habían concentrado en relojes inteligentes o auriculares.
Con estas Ray-Ban Meta orientadas a usuarios con graduación, Meta da un paso para convertir las gafas inteligentes en una opción más práctica y menos experimental, acercándolas al terreno de las monturas convencionales de uso diario. Todavía quedan incógnitas por resolver sobre su desempeño, compatibilidad exacta y despliegue en Europa, pero la dirección apunta a un futuro en el que corrección visual y asistentes con IA vayan de la mano en un único dispositivo.