La nueva Sigma fp L es la full frame más pequeña y matona

Se habían rumoreado ciertos datos, pero no ha sido hasta ahora cuando hemos podido confirmar qué había de cierto en todo lo relacionado con la nueva Sigma fp L. La última cámara lanzada al mercado por parte del popular fabricante de objetivos sigue siendo muy pequeña, pero ahora sorprende por su sensor Full Frame de 61 MP.

Así es la Sigma fp L

La Sigma fp L es la nueva cámara del fabricante, una propuesta que mantiene la esencia de su precursora mejorando en aspectos técnicos que la hacen más interesante aún de lo que fue la primera. Pero mejor vamos poco a poco descubriendo todo lo que tiene que ofrecer esta pequeña, pero ratona cámara.

Para empezar, el factor forma es el mismo y eso será algo que gustará a unos pocos y seguramente no tanto a la mayoría. Porque con la primera Sigma fp ya quedó demostrado que ser tan pequeña y con esa forma tan rectangular, sin una buena empuñadura, etc., se hacía un poco incómoda de manera.

Eso sí, en esta ocasión lo que sí resulta interesante de este diseño es que adopta ideas de los dispositivos modulares al poder colocarle un visor que mucho tiene que ver con el nombre final del producto. Ese visor para temas de foto ya aporta una ventaja al poder ver mejor qué vas a fotografías y permitir encuadrar desde ángulos en los que la pantalla integrada en la cámara no te lo pondría nada fácil.

Siguiendo con los cambios a nivel técnico, porque físicamente es todo lo que puedes ver en imágenes, la Sigma fp L incorpora ahora un sensor Full Frame de 61 MP. Es decir, con él Sigma puede decir que tiene la cámara sin espejos más pequeña del mundo con mayor resolución y haciendo uso de un sensor de tamaño completo.

Gracias a este sensor la Sigma fp L no sólo permitirá sacar fotografías de gran calidad y una nitidez asombrosa, también es capaz de grabar vídeo a resolución 4K DCI. Es decir, si el 4K UHD al que estas acostumbrado a grabar y visualizar ofrece 3860 x 2140 píxeles, el que captura el sensor de la cámara es digamos «4K real» al ofrecer un tamaño de 4096 x 2160 píxeles.

Por lo demás, la cámara permite capturar material a 30 fps o 24 fps que los amantes del cine seguro valoran. Y lo más interesante de todo es que, como ocurre con algunos modelos de cámaras de Blackmagic Design, esta Sigma fp L no sólo es capaz de grabar en una tarjeta SD o un grabador externo, también permite capturar la grabaciones en una unidad de almacenamiento SSD en formato RAW (CinemaDNG 12 bits).

Esto último es lo que verdaderamente podría darle mucho valor a esta nueva propuesta de Sigma para todos aquellos usuarios que se dedican al tema del vídeo. Porque si bien acabarán formando un rig con otros accesorios, al ser tan pequeña podría tener muchas aplicaciones en situaciones donde cámaras más grandes no se pueden operar. Todo ello sin perder calidad.

El problema de la Sigma fp L

Con todo esto, si bien la nueva Sigma fp L es tan atractiva como la primera versión y ahora sus características se han visto mejoradas, el problema no es otro que el precio.

La cámara costará 2.499 euros aproximadamente y eso es un importe a considerar como inversión en una cámara a la que hay que añadirle ciertos accesorios para trabajar cómodamente. Como, por ejemplo, el visor que se adquiere por separado y costaría unos 700 euros.

Así que, a ver cuál es la acogida que tiene en el mercado. Pero lo cierto es que llamativa es y su tamaño enamora más aún al ver sus prestaciones luego.