Las Smart TV transparentes que iban a revolucionar todo (pero no lo hicieron)

Isaac García

Las empresas de tecnología siempre están buscando cómo innovar, sorprendernos y hacer que nos gastemos más dinero. Y una de las tendencias más sorprendentes es la de las Smart TV’s transparentes. Prometían ser la revolución y algunas marcas insisten en ellas, pero, de momento, son poco más que una curiosidad. Te contamos qué modelos existen, si sirven para algo y por qué, muy probablemente, jamás se adopten masivamente.

Marcos más finos, cuerpos más delgados, mayor resolución… La innovación en televisiones se ha centrado en mejorar las prestaciones y hacerlas más atractivas en cuanto a diseño. Pero, aparte de adelgazar y potenciar, el salto no ha sido demasiado.

Como mucho, lo más sorprendente es la tendencia de televisores transparentes.

Samsung presentó un primer modelo hace ya algún tiempo, para mostrar que es la punta de lanza de la tecnología. Sin embargo, aparte de ese intento y un par más, las televisiones transparentes prometían revolucionar el mercado, pero siguen siendo un capricho exótico que no se adoptará masivamente. Te explicamos por qué.

Cómo son las televisiones transparentes

Samsung OLED transparente

Básicamente, como el nombre indica. En lugar de tener una pantalla con un material totalmente reflectante y opaco, la pantalla es semitransparente.

Normalmente, dicha transparencia está entre el 30% y el 40%, de modo que, cuando está apagada, ves lo que hay detrás de la pantalla, al menos en parte, a través de un cristal traslúcido.

La verdad es que ese efecto visual es impresionante, pues parece que tienes una escultura de vidrio en tu salón, en lugar del típico recuadro negro y horrible que lo preside todo. Eso permite una integración espectacular con el entorno y la decoración.

Cuando está encendida, se comporta casi como una televisión normal. Las resoluciones son idénticas, pueden alcanzar fácilmente 4K y tienen «buena» calidad de visión, pero siguen siendo translúcidas. Es decir, la imagen no convierte la pantalla encendida en algo 100% opaco.

Qué modelos de televisiones transparentes existen

Actualmente, hay muy pocos modelos y son más una demostración de lo que puede hacer una marca, que un intento real de televisión para comercializar.

Samsung presentó a principios de 2016 su primer modelo de pantalla OLED transparente. La verdad es que parecía algo venido del futuro e impresionó bastante, pero 6 años después, poco más se sabe de aquello. LG ha ido también en paralelo y siempre ha usado eventos como el CES de Las Vegas para mostrar sus locas propuestas con esta tecnología. Su intento más reciente lo veremos precisamente en el CES 2022, con una nueva línea de pantallas translúcidas.

Incluso Xiaomi se atrevió con esto, lanzándose a la piscina y anunciando, hace algo más de un año, el primer televisor transparente para producción y consumo masivos. Su Mi TV LUX es también bastante espectacular, además con refresco de 120 Hz.

Aún así la pregunta sigue en el aire: ¿es esto lo que esperamos que revolucione el mercado de la televisión? Para nada, y te explicamos el motivo.

Por qué las TV transparentes no son la innovación que estamos esperando

Televisión transparente LG

Los que somos aficionados a la ciencia ficción, conocemos las pantallas transparentes desde hace mucho.

Tanto en formato portátil al estilo iPad, como equipando el puente de mando de naves espaciales u ordenadores cyberpunk, en la película quedan genial. Pero por qué no van a triunfar, ni ser el futuro de las pantallas, está claro en cuanto las miras bien dos segundos.

Son un horror desde el punto de vista de la usabilidad. La experiencia, tanto en trabajo como en ocio, es horrible al poco tiempo.

Si los reflejos pueden ser un problema en las pantallas actuales, imagina estar trabajando con algo transparente.

Ves parte de tu cara, lo que hay en la pantalla, lo que hay en la pantalla de enfrente y también el rostro de tu compañero de trabajo al que no soportas. Todo el rato. Prepara el ibuprofeno y las gafas, que la vista se va a destruir después de fijarla menos de una hora y agotarse tratando de distinguir lo que necesita entre tanto ruido visual.

¿Y los colores? Imposible para cualquier profesional, porque la reproducción del color nunca será perfecta. De hecho, nunca será mínimamente decente.

Estamos con el hecho de que reproducir negros puros con las pantallas OLED opacas es uno de sus mayores puntos a favor. Pues bien, imagina una pantalla incapaz de reproducir bien ningún color, debido a la distorsión de lo que se ve por detrás, aunque sea un poco.

Podría seguir, pero las pantallas transparentes no es lo que esperamos. Eso sí, como pantallas publicitarias, curiosidad de marketing, stands para ferias, corporaciones en sus oficinas para anuncios, etc, pueden tener un nicho.

Pero ¿como pantalla de consumo masivo para trabajo u ocio? No. A menos que quieras acabar con dolor de cabeza después de ver una película proyectada sobre un fondo de gotelé.

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