Apple lleva varios años sin renovar su rastreador más popular y, mientras tanto, los rumores sobre el AirTag 2 y sus mejoras no han dejado de crecer. Las últimas pistas no vienen de analistas ni de filtradores anónimos, sino de algo bastante más tangible: referencias directas en compilaciones internas de iOS 26 que apuntan a una segunda generación centrada en pulir la experiencia de uso más que en cambiarlo todo.
En este contexto, el AirTag original sigue siendo una herramienta muy útil para quienes quieren evitar perder llaves, mochilas o maletas, especialmente en viajes por Europa, aeropuertos saturados o desplazamientos diarios. Pero, tras cuatro años sin cambios de hardware, el modelo actual acusa ciertas limitaciones: seguimiento irregular cuando el objeto se mueve, menor precisión en lugares muy concurridos y avisos de batería algo básicos. Todo eso es justo lo que Apple estaría afinando en el AirTag 2.
Qué se ha filtrado realmente sobre el AirTag 2
Las diferentes fuentes coinciden en el mismo origen: una versión interna de iOS 26 que incluiría referencias explícitas a un dispositivo identificado como “2025AirTag”. Ese nombre interno sugiere que en algún momento la compañía barajó lanzarlo en 2025, aunque los planes se habrían desplazado a 2026. Más allá de la etiqueta, lo relevante son las cinco grandes mejoras funcionales que aparecen asociadas al nuevo rastreador.
Por un lado, se mencionan cambios profundos en la forma en la que el sistema gestiona la posición cuando el objeto está en movimiento y en entornos con mucha interferencia. Por otro, se habla de un emparejamiento más cómodo, una búsqueda de precisión más afinada y un informe de batería mucho más completo. Todo ello encaja con una actualización «modesta pero muy esperada», centrada en resolver las carencias detectadas en el día a día.
En paralelo, medios como MacWorld, TechRadar o portales especializados han encontrado en ese mismo código referencias cruzadas que corroboran la misma idea: el AirTag 2 existe, está en desarrollo activo y su foco principal no será cambiar su aspecto, sino reforzar la fiabilidad del rastreo.

Diseño continuista, misma pila y posibles cambios internos
Uno de los puntos en los que más coinciden las filtraciones es en que no se esperan cambios radicales en el diseño. El AirTag 2 mantendría la clásica forma circular y el formato compacto al que ya estamos acostumbrados en Europa, compatible con los llaveros y accesorios actuales de terceros que se venden en tiendas físicas y online.
También se repetiría la elección de batería: pila de botón CR2032 reemplazable por el usuario, sin salto a un sistema recargable. Este detalle puede decepcionar a quien esperaba una solución más cercana a los AirPods, pero tiene ventaja práctica: seguirás pudiendo encontrar recambios fácilmente en cualquier supermercado o tienda de electrónica española sin depender de cargadores específicos.
Donde sí podría haber cambios es en el altavoz integrado. Algunos rumores anteriores apuntaban a que Apple habría diseñado un sistema más difícil de manipular o retirar, con la intención de evitar que terceros desactiven manualmente las alertas sonoras cuando el AirTag se usa sin consentimiento de la persona rastreada. Aunque en las últimas filtraciones este punto no se detalla tanto, encaja con los esfuerzos de la marca para frenar el uso indebido del accesorio.
En el interior también se especula con la llegada de un nuevo chip de banda ultraancha (UWB), probablemente una evolución del actual U1. No está confirmado en el código, pero la mejora de precisión descrita en las funciones filtradas encaja con la introducción de un UWB de nueva generación, similar al que Apple ha ido incorporando a otros dispositivos recientes.
“Movimiento mejorado”: el AirTag que no se pierde cuando todo se mueve
Entre todas las novedades descubiertas, la función que más se repite en los reportes es algo denominado “Improved Moving” o “Movimiento mejorado”. Bajo ese nombre se esconde una de las críticas habituales al modelo actual: cuando el objeto que lleva el AirTag se desplaza —un coche en marcha, una bici, una maleta en una cinta de equipajes—, el seguimiento puede volverse poco intuitivo, con saltos de posición, cierto retraso y datos que no siempre coinciden con la realidad.
La idea de Apple con este modo sería ajustar los algoritmos de localización para ofrecer una trayectoria más coherente y estable mientras el AirTag está en movimiento. Se habla de una reducción notable de los errores en estas situaciones, de actualizaciones más frecuentes y de una representación más fiel de lo que está pasando en tiempo real, algo especialmente útil en viajes largos o en envíos de paquetes.
Este cambio no convertiría al AirTag 2 en un rastreador GPS «puro» con ubicación continua independiente, pero sí haría que, dentro de la red Buscar de Apple, la sensación de fiabilidad sea mayor cuando el objeto se desplaza. Para muchos usuarios en España que usan estos localizadores para equipaje o bicicletas urbanas, puede marcar la diferencia entre confiar plenamente o usarlo solo como apoyo puntual.
Desde el punto de vista técnico, las filtraciones mencionan mejoras algorítmicas en iOS 26 que aprovechan mejor los sensores y la información combinada de la red de dispositivos cercanos. No se detallan cifras oficiales, pero algunos informes internos hablan de menos latencia y menos desvíos de localización cuando el AirTag va en transporte.
Más precisión en aeropuertos, estaciones y otros lugares concurridos
Otro de los ámbitos en los que el AirTag original se queda corto es en espacios con mucha densidad de dispositivos, como aeropuertos europeos, estaciones de tren, conciertos o centros comerciales. En estos entornos, el rastreador se apoya en miles de iPhone cercanos, pero la congestión de señales Bluetooth puede hacer que los datos lleguen con más ruido de lo deseado.
El código de iOS 26 hace referencia a mejoras específicas para aumentar la precisión del rastreo en lugares muy concurridos. Aunque no se explica cómo se logra exactamente, las filtraciones sugieren nuevos algoritmos capaces de filtrar mejor las señales relevantes y gestionar de forma más inteligente la información que cada dispositivo de la red Buscar aporta.
En la práctica, esto debería traducirse en que el AirTag 2 mantenga una ubicación más estable justo donde más falta hace: colas de embarque, andenes llenos de gente o zonas de recogida de equipaje en las que se mezclan cientos de maletas. Para los viajeros habituales dentro de la Unión Europea, puede suponer menos incertidumbre y búsquedas más rápidas.
Algunos reportes amplían la explicación apuntando a que el nuevo hardware UWB, junto con una gestión mejorada de Bluetooth, permitiría un aumento del alcance efectivo y una mayor resistencia a interferencias. Se habla de una respuesta más consistente incluso cuando hay cientos o miles de señales inalámbricas alrededor, algo que hoy sigue siendo un punto débil de muchos rastreadores Bluetooth.

Precision Finding y chip UWB de nueva generación
La función de “Precision Finding” —el modo tipo brújula que te guía con flechas y distancia hasta el objeto, siempre que tengas un iPhone compatible— es uno de los grandes reclamos del AirTag desde su lanzamiento. En el AirTag 2, esta característica recibiría un empujón tanto por software como, previsiblemente, por hardware.
A ello se sumaría la posible introducción de un nuevo chip Ultra Wideband, sucesor del U1, que permitiría aumentar el rango efectivo y mejorar la estabilidad de la señal. Este tipo de actualización encaja con la hoja de ruta de Apple, que ya lleva tiempo trasladando UWB más moderno a dispositivos como iPhone, Apple Watch o incluso accesorios de audio.
En combinación con las mejoras en movimiento y espacios concurridos, el conjunto dibuja un rastreador que no es radicalmente distinto al original, pero sí más rápido, más preciso y menos propenso a comportamientos erráticos en situaciones reales. Algo que, en un accesorio cuyo valor está en que no falle cuando lo necesitas, resulta bastante relevante.
Emparejamiento más sencillo y experiencia de uso pulida
Otra de las áreas mencionadas en las filtraciones es el proceso de emparejamiento con el iPhone. A día de hoy ya es relativamente simple: acercas el AirTag al móvil, aceptas en pantalla y lo vinculas a tu cuenta. Aun así, Apple estaría preparando un flujo de configuración todavía más directo y coherente con el resto de accesorios que se conectan al ecosistema.
En iOS 26 aparecen marcos de emparejamiento rediseñados que podrían debutar con el AirTag 2: detección más rápida, animaciones actualizadas y una pantalla de configuración más intuitiva, con opciones mejoradas para poner nombre al AirTag, elegir iconos o agrupar varios rastreadores a la vez. Esto puede ser especialmente cómodo para hogares y pequeñas empresas que usan bastantes unidades.
Algunos informes apuntan incluso a que Apple quiere reducir de forma notable el tiempo necesario para dejar el AirTag listo, algo que se agradece cuando lo configuras justo antes de salir de viaje o en mitad de una mudanza. En cualquier caso, la filosofía general parece clara: menos fricciones y un proceso más homogéneo con lo que ya vemos en otros productos de la marca.
Junto a esto, se menciona también una experiencia de búsqueda más coherente dentro de la app Buscar, con pequeños ajustes de interfaz que harían más fácil interpretar la información en escenarios con varios AirTag y otros dispositivos localizables asociados a la misma cuenta.
Informe de batería más detallado y controles de seguridad
Una de las peticiones más repetidas por los usuarios desde que salieron los primeros AirTag tiene que ver con la batería. Ahora mismo, el sistema se limita básicamente a mostrar un aviso genérico de “batería baja” cuando se acerca el final de la vida útil de la pila, algo que puede pillarte a contrapié si estás a punto de viajar o de enviar un paquete importante.
En el código de iOS 26 se hace referencia a informes de batería mucho más granulares para el AirTag 2. Esto implicaría mostrar un porcentaje más exacto, con avisos escalonados (por ejemplo, al 20 %, 10 % y 5 %) y estimaciones de duración basadas en patrones de uso. De este modo, el usuario podría planificar mejor el cambio de pila y evitar quedarse sin servicio en el peor momento.
Algunas fuentes hablan incluso de que el sistema podría usar aprendizaje automático para ajustar esas estimaciones según el tipo de uso (más movimiento, más alertas sonoras, exposición al frío, etc.). Sin cambios de formato —seguiríamos con la CR2032—, se trataría de una mejora puramente de software, pero con impacto directo en la tranquilidad del usuario.
En paralelo, se espera que el AirTag 2 siga la línea de las últimas actualizaciones del modelo actual en materia de seguridad y privacidad. Apple ya ha reforzado medidas contra el rastreo no autorizado o stalking con avisos en iOS y Android, y no sería extraño que esta segunda generación integrase más controles internos para detectar y minimizar usos indebidos.

Ventana de lanzamiento y precio estimado en Europa
En lo que respecta a fechas, todas las pistas llevan a la misma franja temporal: primera mitad de 2026. La razón es que las funciones descubiertas parecen estar claramente orientadas a iOS 26, por lo que tendría sentido que el hardware asociado saliera antes de que Apple presente la siguiente gran versión del sistema, prevista para verano.
Algunas fuentes especulan con un posible anuncio en primavera, quizá aprovechando un evento en el que se espera la renovación de otros productos como iPad o HomePod mini. Otras no descartan que el lanzamiento se pudiera adelantar algo si el desarrollo va más rápido de lo previsto, aunque, de momento, todo apunta a que Apple prefiere tomarse su tiempo para que el salto de experiencia sea claro frente a la primera generación.
En cuanto al precio, no hay cifras oficiales, pero la mayoría de analistas coinciden en que Apple se moverá en rangos similares a los actuales. Hoy en España el AirTag se vende por unos 39 euros la unidad y 129 euros el pack de cuatro. Teniendo en cuenta la política de precios reciente en Europa, si hay subida, se espera que sea contenida, quizá justificada por el nuevo hardware UWB y las mejoras de seguimiento.
Para muchos usuarios que todavía no han dado el salto, el lanzamiento del AirTag 2 podría ser la excusa perfecta para entrar en este tipo de accesorios. Y para quienes ya tienen varios AirTag en casa, el nuevo modelo podría convivir con los actuales, reservándolo para aquellos objetos más críticos donde la precisión adicional y los avisos de batería más detallados marquen realmente la diferencia.
El retrato del AirTag 2 es el de una actualización centrada en lo que de verdad importa en un localizador: seguir mejor cuando el objeto se mueve, comportarse con más solvencia en lugares llenos de gente, guiar con mayor exactitud en la búsqueda cercana y ofrecer más control sobre la batería. Sin grandes fuegos artificiales de diseño, pero con una suma de pequeños ajustes que, especialmente para quienes usan estos rastreadores a diario en España y el resto de Europa, pueden convertir esta segunda generación en una mejora muy razonable frente al AirTag original.