Apple ha dado un golpe sobre la mesa y ha decidido fulminar de su tienda de aplicaciones a varias de las herramientas más utilizadas en territorio ruso. No se trata de un error técnico ni de algo pasajero, sino de la desaparición total de los servicios de VK, el gigante tecnológico que controla redes tan potentes como Vkontakte. La noticia ha corrido como la pólvora, ya que estas plataformas son el pan de cada dÃa para millones de personas que ahora se encuentran con un muro digital difÃcil de sortear.
La situación ha escalado rápido y ya no es solo una pelea entre empresas privadas. El Ministerio ruso de Desarrollo Digital y el propio Kremlin han entrado al trapo para pedir cuentas a los de Cupertino de forma inmediata. Lo que parece un movimiento burocrático más en la guerra de sanciones está afectando de lleno a la comunicación cotidiana de muchÃsima gente en Europa del Este, desde el correo electrónico hasta las plataformas de vÃdeo o servicios educativos que hasta ayer funcionaban sin problemas en los iPhone.
Las razones de Apple y el cumplimiento de las normativas
La compañÃa dirigida por Tim Cook ha sido bastante clara, aunque escueta, al explicar que su decisión responde a la necesidad imperante de cumplir con las normativas internacionales y las sanciones impuestas recientemente. Según fuentes de la compañÃa, operan bajo el estricto marco legal de cada paÃs en el que tienen presencia y, ante las restricciones vigentes impuestas por diversos gobiernos, no les ha temblado el pulso a la hora de borrar del mapa las aplicaciones vinculadas a este conglomerado estatal ruso.
Para el gigante tecnológico de la manzana, la seguridad jurÃdica es lo primero, aunque esto suponga dejar a millones de usuarios sin sus herramientas habituales de golpe y porrazo. Por el contrario, desde la dirección de VK aseguran que esta medida se ha tomado sin recibir ningún aviso previo, lo que ha generado un caos considerable entre los equipos técnicos que intentan mantener el servicio para quienes ya tienen la aplicación instalada en sus teléfonos.
Indignación en el Kremlin y posibles represalias
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, no se ha cortado ni un pelo al calificar la medida de Apple como algo totalmente injustificado. Desde Moscú aseguran que exigirán una explicación oficial y detallada sobre por qué se han bloqueado servicios que, según su versión, no deberÃan estar bajo el radar de las sanciones actuales de Estados Unidos. La tensión es tal que incluso han dejado caer que esto podrÃa poner en jaque la colaboración futura con la marca, sugiriendo a los usuarios descontentos que se pasen cuanto antes a dispositivos Android.
Es importante destacar que no solo hablamos de una red social parecida a Facebook, sino de todo un ecosistema que incluye mensajerÃa y herramientas de vÃdeo fundamentales para el dÃa a dÃa. VK ha manifestado que estas restricciones limitan injustamente el acceso a servicios básicos que utilizan decenas de millones de usuarios a diario para comunicarse. Al ser aplicaciones controladas en parte por el Estado ruso, el conflicto de intereses está servido y parece que Apple ha preferido curarse en salud antes que enfrentarse a posibles multas astronómicas.
El panorama tecnológico en el este de Europa se complica por momentos tras la salida forzada de estas herramientas del ecosistema de iOS. Mientras el gobierno ruso busca vÃas legales para presionar a la empresa estadounidense, la realidad es que el acceso a la tecnologÃa y la comunicación se está convirtiendo en una moneda de cambio en los conflictos geopolÃticos actuales. La recomendación oficial de buscar alternativas en otros sistemas operativos marca un antes y un después en la relación de Apple con este mercado, dejando en el aire qué pasará con el resto de herramientas de software que todavÃa resisten en la tienda.