La cuenta atrás para la keynote de septiembre ya está en marcha. Apple celebrará su tradicional evento el próximo miércoles 9 de septiembre, y aunque el foco mediático estará puesto en los iPhone 18 Pro y en el esperado plegable, los relojes también tendrán su momento de protagonismo. Las filtraciones apuntan a que el Apple Watch Series 12 y el Apple Watch Ultra 4 llegarán con novedades importantes, aunque no precisamente en el apartado estético.
Las informaciones de Mark Gurman, el periodista de Bloomberg más fiable en lo que a Apple se refiere, coinciden con otras fuentes en un punto clave: el diseño se mantiene prácticamente intacto. La forma rectangular que conocemos desde hace años seguirá siendo la misma, y habrá que esperar al menos hasta 2028 para ver un rediseño profundo. Dicho esto, hay razones de peso para seguirle la pista a esta generación, sobre todo por lo que se esconde en su interior.
Diseño: la cerámica vuelve para dar un aire fresco

Si esperabas un cambio radical en la estética del reloj, mejor que te vayas haciendo a la idea de que no será así. Tanto Gurman como el filtrador chino Instant Digital coinciden en que no habrá cambios de diseño relevantes este año. Nada de Touch ID, nada de nuevas formas de anclar las correas, y tampoco pantallas redondas, algo que se llegó a rumorear pero que queda descartado para esta generación.
El único cambio físico que veremos en el Series 12 será la vuelta del modelo de cerámica. Este material, que ya se utilizó en el Apple Watch Series 2 y desapareció en favor del titanio, regresa con dos acabados: uno blanco y otro gris oscuro. Según las filtraciones, el nombre interno de este modelo sería «iceman», y se espera que se convierta en la opción más premium de la gama, con un precio acorde a esa condición.
Las correas también recibirán atención, con nuevas combinaciones de colores y configuraciones, aunque sin cambios en el sistema de anclaje. En resumen: si buscas un reloj que llame la atención por fuera, esta no será tu generación, pero si valoras la resistencia y el acabado de la cerámica, puede que merezca la pena esperar.
Chip S12: el salto que llevaba tres años esperándose
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. El Apple Watch Series 11 y el Ultra 3 siguen usando el chip S10, que a su vez era el mismo que el S9 del Series 9. Esto significa que el rendimiento del reloj lleva tres generaciones sin moverse, algo que ha tenido consecuencias directas en la compatibilidad con watchOS 27, donde se han quedado fuera modelos relativamente recientes.
Pues bien, todo apunta a que el Series 12 y el Ultra 4 estrenarán un procesador nuevo, probablemente llamado S12. De hecho, algunas filtraciones de código interno mencionan la referencia técnica T8320, lo que confirma que el chip ya existe y está en fase de pruebas. Apple podría saltarse el nombre «S11» directamente, igual que hizo en su día con el iPhone 8 y el iPhone X, y pasar del S10 al S12 sin escalas.
El salto sería principalmente de eficiencia, lo que se traduciría en una mejor autonomía sin necesidad de aumentar la batería físicamente. También daría más margen para los nuevos sensores de salud y para mover una versión más inteligente de Siri, la llamada Siri AI que llega con watchOS 27 y que exige un chip con más músculo para funcionar correctamente.
Salud: monitorización cardiaca 24/7 y apps renovadas

La novedad más destacada de esta generación, según todas las fuentes consultadas, es la monitorización continua de la frecuencia cardiaca. Hasta ahora, el Apple Watch solo registraba el pulso de forma constante durante los entrenamientos, y el resto del día tomaba mediciones por intervalos para ahorrar batería. Con el Series 12, Apple estaría probando un sensor que recopila datos de forma ininterrumpida durante las 24 horas.
Este cambio no es menor. Para que la medición continua sea viable sin destrozar la autonomía, Apple tendría que optar por una tecnología de baja carga energética que no emita luz verde de forma permanente, algo que ya se ha visto en otros dispositivos del mercado. La idea es complementar esta medición con la tradicional para momentos de mayor intensidad.
Junto a esta mejora de hardware, Apple renovaría sus aplicaciones de Salud y Fitness con un enfoque más orientado al bienestar general, no solo al ejercicio. La propuesta recuerda mucho a lo que ya hacen Whoop y Oura, con métricas como la puntuación de sueño, la fatiga o la recuperación. Se espera que estas novedades lleguen en una fase final de iOS 27 y watchOS 27, aunque existe la duda de si serán exclusivas de los nuevos modelos o también llegarán a generaciones anteriores.
Precio y disponibilidad

En cuanto al precio, no se esperan grandes cambios respecto al Series 11. El modelo base de 42 mm se mantendría en torno a los 449 euros, aunque el aumento del coste de los componentes podría provocar una subida de entre 30 y 50 euros, dejando el precio de entrada cerca de los 499 euros. La versión de cerámica, como era de esperar, será la más cara de la gama.
La presentación oficial tendrá lugar el 9 de septiembre, y se espera que tanto el Apple Watch Series 12 como el Ultra 4 estén disponibles para reserva inmediatamente después del evento. No habrá Apple Watch SE de cuarta generación este año, así que si estabas esperando la opción más económica, tendrás que conformarte con el modelo del año pasado o esperar a 2027.
Con todo, el Apple Watch Series 12 se presenta como una actualización centrada en lo que importa: el rendimiento y la salud. Sin grandes alardes estéticos, pero con un salto de chip que llevaba años pidiéndose a gritos y una monitorización cardiaca que puede cambiar la forma en la que entendemos nuestro día a día. Habrá que esperar a la keynote para confirmar si todo esto se cumple, pero desde luego hay motivos suficientes para estar atentos.



