Apple ha dado un paso más en su política de soporte y ha incluido el iPhone X en su lista de productos obsoletos. Esta decisión, que se ha conocido a través de la actualización de su página de asistencia, supone el fin del servicio técnico oficial para uno de los teléfonos más icónicos de la compañía. El iPhone X, presentado en 2017, marcó un antes y un después en el diseño de los smartphones de la manzana, pero el paso del tiempo es implacable.
La declaración de obsolescencia no significa que el dispositivo deje de funcionar de inmediato. Los usuarios que todavía tengan un iPhone X podrán seguir usándolo con normalidad, pero tendrán que asumir que ya no podrán recurrir a Apple ni a sus proveedores autorizados para reparaciones o recambios. Es el final de un ciclo para un modelo que revolucionó la industria.
Qué significa que un producto sea obsoleto

Apple utiliza dos categorías para clasificar sus dispositivos más antiguos. Un producto se considera vintage o antiguo cuando han pasado entre cinco y siete años desde que dejó de distribuirse. En ese periodo, la compañía aún puede ofrecer reparaciones, pero solo si hay piezas disponibles. Cuando se superan los siete años, el producto pasa a la categoría de obsoleto, lo que implica que Apple interrumpe por completo el servicio de hardware y los proveedores autorizados no pueden solicitar piezas.
El iPhone X se lanzó en noviembre de 2017 y se retiró de la venta en septiembre de 2018. Por tanto, ha superado el umbral de los siete años desde su última distribución, lo que ha llevado a Apple a incluirlo en la lista de obsoletos. Esta clasificación afecta tanto a las Apple Store como a los talleres autorizados, que ya no podrán realizar reparaciones oficiales.
El iPhone X: un hito en la historia de Apple
El iPhone X no fue un teléfono más. Fue el dispositivo con el que Apple celebró el décimo aniversario del iPhone y el que introdujo cambios que definirían la gama durante años. La pantalla OLED de 5,8 pulgadas ocupaba prácticamente todo el frontal, eliminando el tradicional botón de inicio. En su lugar, llegó Face ID, un sistema de reconocimiento facial que sustituyó a Touch ID. También apareció el famoso notch, esa muesca superior que albergaba los sensores y que se convirtió en una seña de identidad.
El diseño de cristal y acero inoxidable, junto con el procesador A11 Bionic, convirtieron al iPhone X en un dispositivo muy avanzado para su época. Fue el primer iPhone con pantalla OLED y el que estableció la navegación por gestos que hoy usamos en todos los modelos. Su impacto fue tal que su lenguaje de diseño se mantuvo durante casi una década.
Consecuencias para los usuarios

La principal consecuencia de que el iPhone X sea obsoleto es que ya no podrás repararlo en los canales oficiales. Si se rompe la pantalla, la batería falla o cualquier otro componente deja de funcionar, tendrás que buscar alternativas en talleres independientes o recurrir a piezas de terceros. Apple no garantiza la disponibilidad de repuestos, aunque en algunos casos podría ofrecer servicio de batería hasta diez años después de la última venta, pero no está asegurado.
En cuanto al software, el iPhone X se quedó en iOS 16 como última versión principal. Aunque Apple ha lanzado parches de seguridad puntuales, como iOS 16.7.16 en mayo de 2026, el dispositivo ya no recibirá nuevas funciones ni actualizaciones importantes. Con el tiempo, las aplicaciones irán aumentando sus requisitos y muchas dejarán de ser compatibles, lo que limitará su utilidad.

A pesar de todo, el teléfono seguirá funcionando para tareas básicas como llamadas, mensajes, navegación web o fotos. No se convertirá en un ladrillo, pero su vida útil estará condicionada por la falta de soporte y la evolución de las apps.
¿Qué hacer si todavía tienes un iPhone X?
Si aún usas un iPhone X, no hay una urgencia inmediata por cambiarlo. Puedes seguir utilizándolo mientras funcione correctamente y las aplicaciones que necesites sigan siendo compatibles. Sin embargo, es recomendable que empieces a planificar una actualización, sobre todo si dependes de tu teléfono para tareas importantes. La batería suele ser el primer componente que se degrada, y ahora será más complicado sustituirla de forma oficial.

También conviene prestar atención a las actualizaciones de seguridad. Aunque Apple ha lanzado algún parche para iOS 16, no es algo que se pueda garantizar a largo plazo. Si utilizas aplicaciones sensibles, como banca online o servicios de pago, quizás sea el momento de considerar un cambio a un modelo más reciente, como la serie iPhone 17 o esperar a la próxima generación.
El MacBook Pro de 2018 también entra en la lista

Junto al iPhone X, Apple también ha declarado obsoleto el MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018. Este portátil, que se lanzó en julio de 2018, fue el primero en incorporar el chip de seguridad T2 y es recordado por su teclado mariposa, un diseño que generó muchas críticas por su fiabilidad. Apple mantuvo un programa de reparación para esos teclados hasta 2024, pero ahora el equipo también queda sin soporte oficial.
El MacBook Pro de 2018 puede ejecutar macOS Sequoia, pero no recibirá versiones posteriores. Al igual que el iPhone X, seguirá funcionando, pero cualquier avería requerirá soluciones externas. Esta inclusión en la lista de obsoletos refuerza la idea de que Apple está cerrando el ciclo de soporte para varios de sus productos de esa época.
En definitiva, la declaración de obsolescencia del iPhone X es un hito simbólico que marca el fin de una era. El dispositivo que revolucionó el diseño de los smartphones de Apple ya no recibirá soporte oficial, pero su legado perdura en cada iPhone moderno. Para los usuarios, la recomendación es clara: si tu iPhone X sigue funcionando, puedes usarlo, pero ten en cuenta que su tiempo está llegando a su fin. La transición a un modelo más actual será inevitable, y ahora es un buen momento para empezar a valorar opciones.


