El primer iPhone plegable de Apple lleva años siendo el protagonista de rumores en los pasillos de la industria tecnológica. A día de hoy, las filtraciones y diversos informes han permitido dibujar un escenario bastante sólido sobre cómo será este esperado dispositivo y, sobre todo, qué papel jugará Samsung como principal proveedor de la pantalla plegable.
Apple lleva tiempo observando la evolución de los móviles plegables y parece que, tras años de perfeccionamiento de la tecnología, la compañía de Cupertino quiere dar el salto con una propuesta en la que el pliegue sea casi imperceptible. Para lograrlo, la marca apuesta por un proveedor de referencia en cuanto a pantallas flexibles: Samsung Display.
Una alianza inesperada entre rivales: Samsung pondrá la pantalla del iPhone plegable

Según diversas fuentes y reportes de analistas como Ming-Chi Kuo, Apple habría decidido que Samsung sea el proveedor principal para el panel OLED flexible de su primer iPhone plegable. Esta decisión tiene mucha lógica, ya que Samsung lleva años perfeccionando este tipo de pantallas, y actualmente es el referente del sector con dispositivos como el Galaxy Z Fold y el Z Flip. Este (https://eloutput.com/noticias/moviles/samsung-galaxy-s25-edge-el-ultra-delgado-que-no-logra-conquistar-el-mercado/) ejemplifica bien su liderazgo en pantallas plegables.
La clave para diferenciar el iPhone plegable estará en la apuesta por una experiencia “sin pliegues” visibles en la pantalla, uno de los mayores retos de esta tecnología. Samsung y su socio Fine M-Tec han desarrollado una placa metálica interna capaz de distribuir la tensión del plegado, minimizando así la fatiga de los materiales y evitando la antiestética marca en el centro del panel. Esta innovadora solución será la base que Apple utilizará para garantizar una pantalla más resistente y visualmente impecable.
Apple y Samsung han colaborado previamente en el suministro de pantallas para modelos anteriores del iPhone, pero esta vez se trata de un componente clave para el éxito de una nueva gama de productos. El objetivo es lanzar un dispositivo plegable maduro, que presuma de durabilidad y calidad, frente a la competencia que ya tiene experiencia pero sigue lidiando con problemas como los pliegues visibles.
Producción, lanzamiento y detalles técnicos del iPhone plegable

La hoja de ruta apunta a que la producción en masa de este iPhone plegable arrancaría en la segunda mitad de 2026, en paralelo al lanzamiento de los iPhone 18 habituales. Los primeros envíos de componentes críticos, como las placas metálicas de Fine M-Tec, se producirán a principios de ese mismo año para poder cumplir los estrictos plazos que maneja Apple. Este posible (https://eloutput.com/noticias/moviles/iphone-plegable-apple-rumor-2026/) detalla las expectativas de algunos analistas.
El dispositivo en sí adoptaría un formato tipo libro similar a la serie Galaxy Z Fold, con una pantalla interna que rondaría las 7,8 pulgadas y un panel exterior de aproximadamente 5,5 pulgadas. Esto sitúa al modelo en una categoría híbrida, a medio camino entre un smartphone tradicional y un iPad mini, buscando así la máxima versatilidad en productividad, juegos y visualización de contenidos.
Apple apostaría también por una bisagra de alta precisión y materiales premium, aprovechando componentes como titanio y acero inoxidable. Fine M-Tec será el proveedor clave para la placa interior que garantiza la resistencia y reduce la aparición de arrugas incluso tras miles de plegados.
En cuanto a la cadena de suministro, Samsung Display se encargará de la mayoría de los paneles, aunque no se descarta la futura incorporación de LG Display como proveedor secundario. El ensamblaje principal recaerá en Foxconn, con empresas como Lens Technology y Luxshare involucradas en otras piezas esenciales, como la carcasa y el mecanismo de la bisagra. .
Precio, producción y expectativas de mercado
El aspecto económico siempre genera debate. Las estimaciones iniciales situaban el precio entre 2.000 y 2.400 dólares, pero informes recientes señalan que Apple ha conseguido optimizar costes hasta situar el precio objetivo entre 1.800 y 2.000 dólares. Esta reducción ha sido posible gracias a la estrategia de Apple de controlar los costes de la memoria, el procesador y el sistema de cámaras.
El coste de fabricación para Apple rondaría los 759 dólares por unidad, un 4% menos que el del Galaxy Z Fold SE de Samsung. Este margen permitirá a la marca mantener su rentabilidad sin disparar el precio de lanzamiento por encima de la competencia. Por ahora, el plan es producir entre 10 y 15 millones de unidades en la primera oleada, cifra suficiente para tantear el mercado y ajustar la demanda sin grandes riesgos. Aprovecha las ofertas en (https://eloutput.com/input/ofertas/ofertas-amazon-27-junio/).
Se espera que el dispositivo incluya funcionalidades como Apple Intelligence y capacidades de IA adaptadas a las oportunidades que ofrece una pantalla plegable. Los usuarios podrán disfrutar de un sistema de cámaras avanzado y una integración de aplicaciones optimizadas para aprovechar al máximo el nuevo formato.
En definitiva, la colaboración entre Apple y Samsung para desarrollar un iPhone plegable demuestra cómo la industria puede reinventarse incluso entre rivales históricos. La clave será ofrecer una pantalla sin pliegues visibles y mantener la durabilidad que los usuarios esperan, estableciendo un nuevo estándar para los smartphones premium en 2026.