El Huawei P40 con batería de grafeno podría ser el teléfono perfecto para cuñados

“El grafeno lo va a petar”. “El grafeno es el futuro”. “Hasta que no llegue el grafeno…” ¿Cuántas veces has leído sobre que el grafeno iba a solucionar todos los problemas de la tecnología actual? Pues bien, parece que ya tenemos fecha aproximada para resolver el enigma, y es que, según unas últimas filtraciones, parece que Huawei está trabajando con el material para dar vida a una nueva batería de última generación que se estrenaría con su futuro P40.

¿El Huawei P40 con grafeno?

Eso es al menos lo que cuenta Yash Raj Chaudhary en su cuenta de Twitter, donde asegura que el futuro Huawei P40 se adelantará ligeramente a su cita anual de marzo para dejarse ver en enero o febrero, ya que la fuente apunta que además del MWC, el terminal podría incluso presentarse en el CES de Las Vegas. Además del grupo de cámaras del que hablaremos a continuación, la información cita la existencia de una espectacular batería de 5.500 mAh basada en grafeno capaz de ofrecer un tamaño un 30% inferior que el de una batería clásica de iones de litio.

Esta mejora de la relación tamaño y capacidad permitiría al teléfono adoptar un diseño idéntico a los teléfonos de hoy en día con la salvedad de incluir una batería de un tamaño gigantesco, pudiendo así conseguir cifras de autonomía nunca antes vistas. Queda mucho por confirmar y por comprobar, pero las primeras cifras hablan de una carga completa en sólo 45 minutos.

Muchas cámaras y un diseño con biseles curvados

Teniendo en cuenta la estala dejada por el P30, y el camino que ha tomado el Mate 30 Pro con sus cuatro cámaras, es de esperar que el próximo P40 cuente al menos con un cuarteto fotográfico. Lo interesante es que parece ser que no serán cuatro, sino cinco cámaras las que encontraremos en la espalda del dispositivo, así que habrá que ver si hacen uso de la pareja de foto y vídeo del Mate 30 Pro, además de otras adicionales como teleobjetivo, profundidad y macro.

Se espera que el Kirin 990 5G sea el cerebro encargado de darle vida, dejando la siguiente generación (el Kirin 1020) para más adelante, posiblemente para el Mate 40. La pantalla contará evidentemente con bordes curvados, una seña de identidad casi insalvable en cualquier gama alta de hoy en día. Esperemos al menos que no sean tan pronunciadas como en el Mate 30 Pro.

La duda evidentemente estará en la situación actual entre China y Estados Unidos, un problema que seguirá penalizando a Huawei en el lado del sistema operativo. De seguir así con la situación, el fabricante podría atreverse con un lanzamiento con HongMeng OS, así que ya veremos qué ocurre finalmente.