
Apple se prepara para dar un salto que muchos analistas consideran el cambio más profundo en la historia del iPhone. Tras años de iteraciones relativamente continuistas, el primer iPhone plegable apunta a marcar un antes y un después en la gama, situándose por encima de hitos como los iPhone 4, iPhone 6 o iPhone X en términos de rediseño y ambición.
La clave de este movimiento no estaría solo en doblar la pantalla, sino en estrenar un formato totalmente nuevo dentro del ecosistema iOS, pensado para consumir contenido, trabajar con varias apps al mismo tiempo y competir directamente con los plegables que ya se venden en Europa, con especial atención a mercados como España, donde los móviles de gama alta y los dispositivos de Samsung, Honor o Huawei llevan tiempo abriendo camino.
Por qué este plegable podría superar a los grandes hitos del iPhone
El prestigioso periodista Mark Gurman, de Bloomberg, lleva tiempo siguiendo de cerca los movimientos de la compañía y sostiene que el iPhone plegable será “la renovación más significativa en la historia del iPhone”. Sus comentarios no son menores: suele ser crítico cuando considera que Apple se limita a refinar productos sin grandes giros de guion.
Para entender el alcance de lo que se prepara, Gurman compara este proyecto con otras generaciones clave: el iPhone 4 introdujo la pantalla Retina y el salto al cristal y aluminio, anticipando el lenguaje de diseño que marcaría la década siguiente; el iPhone 6 aceleró el cambio hacia teléfonos más grandes; y el iPhone X eliminó el botón de inicio, apostó por la pantalla casi hasta los bordes y estrenó Face ID junto con la navegación por gestos, y hay rumores sobre su diseño y su precio.
Ahora, la idea es ir un paso más allá con un dispositivo que no solo cambie la estética, sino la forma de usar iOS a diario. Según las filtraciones, el terminal plegable de Apple se situaría al nivel de esos grandes saltos, o incluso por encima, al combinar hardware, software y un formato que rompe con el clásico diseño de barra que ha acompañado al iPhone desde 2007.
Gurman ha llegado a describir este lanzamiento como un diseño “completamente nuevo”, un mensaje que contrasta con la percepción de cierta monotonía en las últimas generaciones. El objetivo sería que, igual que ocurrió con el iPhone X, no haya dudas de que estamos ante un punto de inflexión y no simplemente ante una evolución del modelo anterior.
Diseño tipo libro y experiencia de uso a medio camino entre iPhone y iPad
La mayor parte de las filtraciones coinciden en que Apple optará por un plegable de tipo libro, similar en concepto a los Samsung Galaxy Z Fold que ya se comercializan en España y el resto de Europa. Cerrado, funcionaría como un smartphone “normal”; abierto, ofrecería una pantalla interna amplia que se acerca a la experiencia de una tablet compacta.
El enfoque iría claramente orientado al ocio y la productividad: una gran pantalla interior para ver series, películas, jugar o trabajar con varias apps a la vez. Esta propuesta tiene especial sentido en un contexto en el que muchos usuarios utilizan el móvil como principal dispositivo para consumir contenido, incluso por delante del ordenador.
Para acompañar este formato, se espera que iOS 27 incorpore funciones de multitarea avanzadas, con una gestión de ventanas y aplicaciones en paralelo más cercana a lo que hoy ofrece el iPadOS. Esto permitiría, por ejemplo, tener un documento abierto a un lado, una videollamada al otro y, al mismo tiempo, controlar música o notificaciones sin tener que estar alternando constantemente.
Esta adaptación del sistema llevará a Apple a replantearse aspectos clave de la interfaz, algo que no sucede todos los años. Si las previsiones se cumplen, los usuarios europeos encontrarán un iPhone que se comporta como un híbrido entre móvil y tablet, lo que podría cambiar costumbres de uso en ámbitos como el teletrabajo, el gaming móvil o el consumo intensivo de redes sociales.
Otro detalle relevante es la intención de la marca de reducir al máximo la marca del pliegue en la pantalla. Aunque las fuentes coinciden en que no desaparecerá por completo, Apple estaría trabajando con paneles personalizados para que el pliegue resulte lo menos visible y molesto posible, un aspecto en el que buena parte del público sigue mostrándose exigente a la hora de valorar un plegable.
Pantallas, cámaras y seguridad: las especificaciones que se barajan
En el terreno técnico, los rumores que más se repiten apuntan a una pantalla interna en torno a 7,7 pulgadas y una externa cercana a 5,3 pulgadas. Estas dimensiones situarían al iPhone plegable en la misma liga que los grandes plegables tipo libro ya presentes en el mercado europeo, aunque con un posible ajuste del formato para mantenerlo manejable en el día a día.
En fotografía, las filtraciones más consistentes hablan de un sistema de doble cámara trasera acompañada de una cámara frontal para selfies y videollamadas. Se trata de una apuesta algo más conservadora que otros competidores con tres o más sensores, pero Apple suele priorizar la calidad de imagen y el procesamiento por software antes que un número elevado de lentes.
Uno de los cambios más llamativos tiene que ver con la biometría. Distintas fuentes señalan que este modelo no recurriría a Face ID, sino a un botón lateral con Touch ID integrado. Esta decisión podría estar relacionada con las dificultades técnicas de integrar el sistema de reconocimiento facial completo en un formato plegable sin sacrificar marcos o grosor.
En paralelo, se ha llegado a mencionar la posible presencia de múltiples cámaras frontales en determinados prototipos, aunque no hay consenso en este punto. Lo que sí parece claro es que Apple buscará ofrecer una experiencia de desbloqueo y autenticación rápida y fiable, algo esencial para pagos móviles, acceso a bancos y uso profesional en mercados como el español, donde el teléfono se emplea intensivamente para gestiones laborales y financieras.
En cuanto al corazón del dispositivo, se ha especulado con la llegada de un nuevo chip de alta gama de la familia A, alineado con la numeración que toque para el año de lanzamiento. Como es habitual, el salto de potencia se aprovecharía tanto para juegos como para funciones de inteligencia artificial y, en este caso concreto, para gestionar sin problemas el uso intensivo de la gran pantalla plegable y la multitarea.
Calendario previsto, precio y encaje en el mercado europeo
Las previsiones más extendidas sitúan la presentación del iPhone plegable junto a la nueva generación “clásica” de iPhone en septiembre, el mes habitual de grandes anuncios para la marca. No obstante, varios analistas apuntan a que los plazos de fabricación y ajuste del software podrían retrasar su salida comercial unas semanas o incluso un par de meses respecto a los modelos Pro tradicionales.
Este patrón recuerda a lo que ocurrió con el iPhone X, que se mostró al público en otoño pero llegó algo más tarde a las tiendas. En el caso del plegable, no se descarta que acabe aterrizando en el mercado ya entrado el último tramo del año, un factor a tener en cuenta para quienes en España o en otros países europeos están planteándose renovar móvil en ese periodo.
Si algo parece casi seguro es que no será un dispositivo barato. Las estimaciones más repetidas sitúan el precio de partida en torno a los 2.000 dólares o incluso por encima, lo que en Europa podría traducirse, con impuestos y cambios de moneda, en una cifra claramente superior a la de los actuales modelos Pro Max.
Con estos niveles de precio, todo apunta a que Apple apuntará a un público muy concreto: entusiastas de la tecnología, profesionales que exprimen la multitarea y usuarios que quieran estar entre los primeros en probar el nuevo formato de la marca, más que al comprador medio que busca simplemente renovar su smartphone habitual.
La llegada de este modelo también se producirá en un contexto en el que los plegables de otras marcas ya han ganado cierta tracción en Europa; por ejemplo, modelos como vivo X Fold 5 llevan tiempo marcando tendencias. En países como España, donde los dispositivos de gamas alta y premium tienen un peso relevante, este iPhone podría convertirse en un referente aspiracional, pero también obligará a Apple a justificar con claridad por qué su propuesta merece la pena frente a opciones que llevan más tiempo en el mercado y, en algunos casos, tienen precios algo más contenidos.
Mientras tanto, algunas voces de la industria señalan que la compañía también trabaja en otras grandes novedades de diseño para futuros modelos, como un iPad plegable de aniversario con pantalla verdaderamente “todo pantalla” y sensores ocultos bajo el panel, aunque esas propuestas se contemplan como proyectos diferenciados. El protagonismo inmediato, salvo giro inesperado, se lo llevará el primer iPhone en poder doblarse.
Con todo este escenario sobre la mesa, la sensación general entre analistas y aficionados es que Apple se dispone a vivir uno de sus años más relevantes desde el punto de vista del iPhone. Si el plegable cumple con lo que prometen los rumores, no solo será el modelo más caro, sino también el que marque el rumbo de la gama en los próximos años, especialmente en mercados clave europeos donde el iPhone sigue siendo uno de los móviles de referencia.