Meta cierra Horizon Worlds en realidad virtual y apuesta por el móvil

  • Meta retirará Horizon Worlds de los visores Quest y lo mantendrá solo como app móvil
  • El cierre en VR llega tras años de baja adopción, pérdidas millonarias y recortes en Reality Labs
  • La compañía redirige recursos hacia la inteligencia artificial y las gafas inteligentes Ray-Ban Meta
  • Meta asegura que seguirá invirtiendo en hardware VR, pero repliega su gran apuesta por el metaverso social

Meta cierra Horizon Worlds

El proyecto que debía convertir el metaverso en el eje del futuro de Meta se queda sin su pieza estrella. La compañía ha confirmado que Horizon Worlds, su red social en realidad virtual, dejará de funcionar en los visores Quest y pasará a vivir únicamente como aplicación para móviles, poniendo fin a años de intentos por popularizar los mundos virtuales inmersivos.

Este movimiento marca el final simbólico de la gran apuesta que llevó a Facebook a rebautizarse como Meta en 2021. Pese a la fuerte inversión, la plataforma nunca logró consolidar una base masiva de usuarios ni convencer al público general de que ponerse un casco de VR era la forma natural de socializar, trabajar o divertirse en internet.

Fechas clave del cierre de Horizon Worlds en VR

Fechas cierre Horizon Worlds

Meta ha comunicado un calendario de retirada escalonada para el entorno de realidad virtual. En una primera fase, Horizon Worlds desaparecerá de la tienda de Quest el 31 de marzo, de modo que ya no será posible descargar la aplicación en nuevos visores.

Quienes tengan la app instalada podrán seguir accediendo durante unas semanas más, pero el servicio en VR tiene ya una fecha tope muy clara: el 15 de junio de 2026. A partir de ese día, Horizon Worlds dejará de funcionar en los cascos Quest y el metaverso de Meta quedará oficialmente desconectado de la realidad virtual de consumo.

La compañía también está desmontando funciones asociadas al ecosistema VR. El 24 de marzo se elimina Hyperscape Capture, la característica que permitía capturar escenas espaciales y verlas en los visores Quest, y se irán retirando mundos emblemáticos y eventos virtuales que formaban parte del catálogo social de Horizon Worlds.

Junto a la app principal, se irán desactivando ventajas específicas del entorno VR: Meta Credits, avatares personalizados, prendas digitales y otros objetos comprados dentro del propio mundo social dejarán de tener uso en los cascos, alineando todo el producto con su nueva vida como aplicación móvil.

Meta ha explicado a los usuarios, a través de correos y canales como el Discord de Quest, que el objetivo es «separar las plataformas» para que cada una pueda crecer con un enfoque diferenciado, aunque el mensaje llega acompañado del cierre total del acceso desde los visores.

Del gran sueño del metaverso a la realidad de los números

Metaverso de Meta

Cuando Mark Zuckerberg presentó el cambio de nombre de Facebook a Meta y el lanzamiento de Horizon Worlds, aseguró que el metaverso podía alcanzar a mil millones de personas en una década y generar cientos de miles de millones de dólares en negocio. Horizon Worlds era la pieza central de esa visión y se concibió como el gran espacio social en realidad virtual donde trabajar, jugar o asistir a conciertos.

La realidad ha sido muy distinta. Pese a los años de promoción y a colaboraciones con marcas y artistas para organizar eventos virtuales y experiencias, Horizon Worlds nunca pasó de los cientos de miles de usuarios activos mensuales. Buena parte del tiempo, buena parte de los mundos estaban vacíos o poblados sobre todo por perfiles muy jóvenes, lejos del público general que Meta buscaba atraer.

Voces internas y externas llevan tiempo señalando problemas de fondo. John Carmack, antiguo responsable de tecnología en Oculus, criticó que Meta se centrara en una visión excesivamente futurista antes de construir aplicaciones realmente útiles y accesibles. Analistas de firmas como Forrester apuntan en la misma dirección: tratar de levantar una gran red social basada en un hardware que la mayoría de la gente no tiene ni quiere usar a diario era, como mínimo, una apuesta muy arriesgada.

Además de la fricción del casco en sí, el propio diseño de Horizon Worlds generó dudas. Los avatares simplificados y sin piernas se convirtieron en motivo habitual de burla, el aspecto visual no consiguió competir con otras propuestas y la sensación general era la de un entorno al que se entraba por curiosidad, pero al que muy pocos usuarios regresaban con frecuencia.

Mientras tanto, plataformas alternativas como VRChat o experiencias más tradicionales en PC y móvil lograron retener mejor a su comunidad, demostrando que el problema no era tanto la idea de socializar en digital, sino la forma concreta en que Meta trató de empaquetarla bajo la etiqueta de «metaverso».

Pérdidas millonarias en Reality Labs y giro hacia la inteligencia artificial

Reality Labs e inteligencia artificial

El cierre de Horizon Worlds en VR no puede entenderse sin mirar las cuentas de Reality Labs, la división encargada de la realidad virtual, la realidad aumentada y los proyectos de hardware asociados. Desde 2020, esta unidad ha acumulado pérdidas por decenas de miles de millones de dólares, con trimestres en los que el agujero superó con holgura los 4.000 o 6.000 millones.

A comienzos de 2026, Meta anunció recortes de plantilla significativos en Reality Labs, en torno al 10 % de sus empleados según distintas fuentes, y el cierre de estudios centrados en producir contenido propio para Horizon Worlds, entre ellos Ouro Interactive, creado precisamente para alimentar el ecosistema del metaverso con experiencias exclusivas.

Las cifras no acompañaban: la división solo cubría una fracción pequeña de sus gastos con los ingresos generados y el mercado no terminaba de comprarse la visión de un salto inmediato hacia la vida en mundos virtuales. Para Meta, mantener en pie un proyecto tan costoso sin tracción suficiente se volvía cada vez menos defendible, tanto de puertas adentro como frente a los inversores.

En paralelo, la compañía ha ido moviendo ficha hacia donde hoy está el foco de la industria: la inteligencia artificial generativa y los dispositivos inteligentes. La propia Meta ha reconocido que dedicará presupuestos muy relevantes a reforzar su infraestructura de IA, con inversiones multimillonarias previstas para los próximos años en centros de datos, chips y modelos de lenguaje.

Las gafas inteligentes Ray-Ban Meta, que combinan cámara, micrófonos y asistentes inteligentes, han pasado a ser uno de los ejemplos más visibles de este giro estratégico. Andrew Bosworth, jefe de tecnología de la compañía y responsable de Reality Labs, ha dejado claro que los recursos se están desplazando «casi exclusivamente» hacia experiencias accesibles desde el móvil y dispositivos ligeros, donde Meta observa un crecimiento de usuarios mucho más rápido que en la VR tradicional.

Horizon Worlds sobrevive como app móvil, pero pierde su esencia original

Pese al cierre en VR, Meta insiste en que Horizon Worlds no desaparece del todo. La plataforma continuará existiendo como aplicación móvil independiente, disponible para iOS y Android, y con un enfoque más cercano al de otros espacios sociales con mundos creados por usuarios que al del metaverso inmersivo con el que se presentó originalmente.

Esta versión móvil permite entrar desde el teléfono, sin necesidad de visor, lo que abre la puerta a un público potencial muchísimo mayor. Desde la empresa destacan que la app en smartphones mostraba un «impulso positivo» en términos de uso y creación de contenidos, argumento que se utiliza internamente para justificar el abandono de la edición en realidad virtual.

Aun así, el cambio de formato altera por completo el sentido del producto. Horizon Worlds nació para demostrar el valor de la VR social, y sin esa capa inmersiva se convierte en otra plataforma más dentro de un mercado móvil ya saturado, donde compite con propuestas como Roblox, juegos online y redes sociales consolidadas.

Meta sostiene que separar las plataformas permitirá que cada una evolucione a su ritmo, pero el mensaje que llega a la comunidad es otro: la compañía deja de ver el metaverso en VR como prioridad y relega a los mundos virtuales a un papel secundario dentro de su catálogo de productos.

El cierre también implica que muchas de las funciones específicas de la versión para Quest, desde eventos en directo y mundos temáticos hasta ciertos objetos ligados a suscripciones, dejen de estar disponibles en su forma original, lo que obligará a redefinir cómo se articula la experiencia social desde la pantalla del móvil.

Qué significa el cierre para la realidad virtual y para Meta

El apagón de Horizon Worlds en los cascos Quest ha encendido el debate sobre el futuro de la realidad virtual. Meta asegura que seguirá siendo el mayor inversor del sector, que está trabajando en nuevos modelos de visores y que la plataforma Quest continuará recibiendo mejoras. Sin embargo, la decisión de desmantelar su principal experimento de red social inmersiva es una señal clara de repliegue.

Para la VR, el mensaje es que, de momento, su papel más sólido sigue estando en los videojuegos y ciertos usos profesionales (formación, diseño, simulación), más que en la socialización masiva o en reproducir el día a día en modo virtual. Para Meta, supone reconocer que la tecnología no ha alcanzado aún la combinación adecuada de comodidad, precio y contenido como para sostener un mundo virtual social de gran escala.

Al mismo tiempo, la compañía refuerza su apuesta por experiencias que mezclan el mundo físico con capas digitales ligeras, como las gafas inteligentes, donde la realidad aumentada y la IA pueden integrarse en la vida cotidiana con menos fricción que un casco de VR completo.

En Europa y en España, donde la adopción de cascos de realidad virtual ha sido mucho más modesta que en Estados Unidos, el impacto práctico será sobre todo para la comunidad más entusiasta de Quest, que veía en Horizon Worlds una de las propuestas sociales propias del ecosistema de Meta. El usuario medio, que nunca llegó a experimentar de forma habitual el metaverso de la compañía, probablemente perciba este anuncio como la confirmación de algo que ya intuía: aquel gran mundo virtual prometido se ha quedado a medio camino.

Con el cierre de Horizon Worlds en VR, Meta pasa página de la etapa en la que el metaverso era su gran eslogan y lo reemplaza por una estrategia centrada en la inteligencia artificial, el móvil y los dispositivos ligeros. El metaverso no desaparece por completo, pero deja de ocupar el primer plano y se transforma en un experimento más discreto dentro de un catálogo en el que la IA y las gafas inteligentes aspiran ahora a ser los verdaderos protagonistas.

policia metaverso
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