Sorpresa: el Moto RAZR no es irrompible, ¿qué esperabas?

Sorpresa: el Moto RAZR no es irrompible, ¿qué esperabas?

Carlos Martínez

Uno de los principales miedos a los que están expuestos los teléfonos plegables es en lo relacionado a su durabilidad. Las pantallas flexibles deben de demostrar una gran resistencia para convencer plenamente a los usuarios, sin embargo, parece que todavía nos queda esperar hasta que tengamos algo que ofrezca la misma fiabilidad de un teléfono normal y corriente. Pero, ¿qué esperábamos?

El test de pruebas del Motorola RAZR

Motorola RAZR 2019

En las últimas horas el Motorola RAZR está pasando un momento delicado. En CNET han decidido hacer pasar al teléfono una peculiar batería de pruebas que consiste en colocarlo en un mecanismo automatizado que estará continuamente abriendo y cerrando el mecanismo plegable del terminal de manera ininterrumpida. La intención de esta idea es la de comprobar si el dispositivo aguantará la acción de abrir y cerrar con el paso de los años, y claro, ha ocurrido lo que tenía que ocurrir.

Es una prueba idéntica a la que realizaron al Galaxy Fold original, el cual se acabó partiendo a los 100.000 plegados, sin embargo, el problema que ha ocurrido con Motorola es que el dispositivo ha fallado muy pronto: a los 27.000 plegados. ¿A qué se debe esta gran diferencia de resistencia? Los motivos podrían ser muchos, pero lo que hay que tener en cuenta es que el terminal ha estado bajo un estrés inusual.

Así lo ha comentado la propia Motorola, quién ha salido al paso tras las polémicas pruebas de CNET, asegurando que el dispositivo usado para testar las capacidades plegables del terminal no era el adecuado, ya que no permitía un plegado completo del dispositivo, dando lugar a un cierre y apertura incorrecto. El comunicado llega acompañado además de un vídeo en el que muestra exactamente la batería de pruebas que pasa el teléfono antes de llegar las tiendas, así que sí, puedes estar tranquilo, a Motorola no se le ha olvidado hacer este tipo de pruebas.

Tras los 27.000 plegados de CNET, la bisagra se bloqueó en un punto, y el teléfono dejó de poder cerrarse por completo. ¿Significa esto que el teléfono dejará de funcionar correctamente tras varios meses de uso?

Polvo, arena y arañazos

La cosa no ha terminado aquí. En el canal de JerryRigEveything (conocido por sus duras pruebas de resistencia), no han dudado de poner a prueba al terminal con varios test de durabilidad a cada cual más agresivo. Por un lado, comenzaron con el clásico test de arañazos con el que comprobar la resistencia de la pantalla y, por último, probaron la resistencia al polvo y arena. ¿Qué crees que podría pasar?

El tema de los arañazos es algo de esperar. A día de hoy las pantallas plegables han conseguido ser flexibles, sin embargo, no logran estar a la altura de las pantallas tradicionales en tema de resistencia. Los paneles no disponen de ningún tipo de protección, y cosas como un simple roce con la uña es suficiente para dañar la pantalla. ¿Arañarla con un objeto punzante? Destrucción total.

Otra de las pruebas a las que se somete el RAZR es la de la arena. En el canal lo han hecho de manera exagerada y bruta, sin embargo, sirve para hacernos ver la gran debilidad de los plegables de hoy en día. El Motorola RAZR cuenta con una gran cantidad de huecos y orificios en los que puede entrar el polvo, y lo peor es que tendrían acceso a zonas tan delicadas como la parte trasera de la pantalla. Esto provocaría daños internos en el panel que afectarían directamente a la imagen de la pantalla y al cierre de la misma, por lo que usar el teléfono en zonas en las que se podría ensuciar (los que hayan estado en las playas de Cádiz en días de viento sabrán de lo que hablo) sería tentar demasiado la suerte. Además, las bisagras están completamente a la vista, por lo que una mínima mota de polvo dura y resistente sería capaz de dañar el mecanismo interno de plegado.

Paciencia con los plegables

Motorola RAZR 2019

Viendo todos estos casos, lo único que debemos de tener en cuenta es que la tecnología actual sigue teniendo sus límites, y probablemente deberíamos de acostumbrarnos a ver teléfonos más frágiles de la cuenta en los próximos meses. El reto de la pantalla plegable se ha superado, pero el éxito de la misma conlleva un contexto más complejo que los fabricantes deberán de saber lidiar con él, además de los propios usuarios.