La vieja fantasía de usar el móvil como si fuera un ordenador completo vuelve a la carga con un proyecto muy concreto. El NexPhone, desarrollado por Nex Computer (la compañía detrás de los lapdocks NexDock), llega con una propuesta que se aleja de los típicos modos de escritorio de Android y apuesta por algo más ambicioso: reunir en un único dispositivo Android, Linux y Windows 11 con un enfoque claramente orientado a productividad.
En lugar de limitarse a una interfaz adaptada a pantallas grandes como hace Samsung DeX, este teléfono de gama media quiere actuar como un auténtico PC de bolsillo. Su idea central es que puedas llevar el móvil en el bolsillo y al conectarlo a un monitor, teclado y ratón tener un entorno de escritorio completo, ya sea con Android 16, con un Linux Debian integrado o incluso con un Windows 11 funcional basado en ARM.
Un móvil, tres sistemas: Android para el día a día, Linux integrado y Windows 11 de arranque
El NexPhone se presenta como un smartphone relativamente convencional cuando se usa en la mano: viene con Android 16 como sistema principal, sin bloatware según la compañía, para ofrecer una experiencia limpia, con notificaciones, apps y servicios de Google como en cualquier otro móvil moderno.
La diferencia aparece en cuanto se abre la aplicación que da acceso a Linux Debian. Este entorno GNU/Linux se ejecuta como una app dentro de Android, pero está pensado como un escritorio completo “de verdad”, con interfaz gráfica, soporte de GPU y la posibilidad de instalar herramientas de desarrollo, servicios y programas habituales en un PC con Debian. No es un experimento ligero, sino una opción pensada para perfiles técnicos como programadores o administradores de sistemas.
El tercer pilar del concepto es Windows 11. Aquí no hablamos de un emulador ni de una simple app que imite su aspecto: el teléfono permite un arranque dual, de forma que al reiniciar se puede elegir si iniciar Android o entrar directamente en Windows 11 sobre ARM. Una vez en este modo, el dispositivo se comporta como un pequeño ordenador, pensado especialmente para usarse con monitor externo.
En el modo Windows, Nex Computer ha diseñado una interfaz móvil inspirada en el antiguo Windows Phone, basada en aplicaciones web progresivas y una cuadrícula de iconos y widgets que imita los viejos Live Tiles. Esta capa está adaptada a la pantalla del móvil para usos básicos, aunque la utilidad real llega cuando el NexPhone se conecta a una pantalla grande.

Cómo convierte el NexPhone el móvil en un PC de escritorio
La razón de ser del NexPhone está en su modo de escritorio. El teléfono puede conectarse a un monitor externo mediante el puerto USB-C 3.1, que permite sacar vídeo hacia pantallas compatibles o a través de un adaptador HDMI incluido en algunos paquetes de reserva. En las primeras demostraciones, se ha usado tecnología DisplayLink para la salida de vídeo, aunque la compañía asegura que su objetivo es ofrecer salida directa por USB-C cuando los controladores estén finalizados.
Una vez enchufado a una pantalla, el usuario puede elegir trabajar con Android en modo escritorio, con Debian Linux o con Windows 11, cada uno con su entorno propio. En Android y Debian se puede cambiar de uno a otro sin reiniciar, mientras que para entrar en Windows es necesario apagar y volver a arrancar el teléfono en ese sistema.
La propuesta se completa con accesorios como el NexDock y periféricos (micrófonos y cámara para móvil y PC), una especie de “portátil vacío” con pantalla de 14 pulgadas, teclado y touchpad, pero sin procesador ni almacenamiento propios. El NexPhone hace de cerebro: conectado por cable al NexDock, el conjunto se comporta como un portátil en el que puedes elegir si trabajar con Android, Debian o Windows 11.
Para quienes solo quieran montar un puesto fijo, la marca incluye o vende por separado un hub USB-C con salida HDMI, puertos USB-A y USB-C adicionales y la posibilidad de alimentar el teléfono mientras está conectado al monitor. De esta forma, se puede montar una estación de trabajo con ratón y teclado Bluetooth o por cable sin recurrir a un ordenador tradicional.
El porqué del Qualcomm QCM6490: un chip industrial para tres sistemas operativos
Una de las decisiones más llamativas del proyecto es la elección del procesador. En lugar de un Snapdragon de última generación para móviles de consumo, Nex Computer ha optado por la plataforma Qualcomm Dragonwing QCM6490, un SoC orientado a dispositivos industriales e IoT que, sin embargo, comparte base con el Snapdragon 778G/780G de 2021.
Este chip monta una CPU de ocho núcleos con configuración de 1 Cortex-A78 de alto rendimiento, 3 Cortex-A78 adicionales y 4 Cortex-A55 de bajo consumo, acompañados por una GPU Adreno 643. Su rendimiento se sitúa en la gama media, lejos de los buques insignia actuales, pero suficiente para mover con soltura Android 16 y entornos Linux de escritorio, y con ciertas reservas en el caso de Windows 11.
El punto fuerte del QCM6490 no está tanto en la potencia bruta como en el soporte a largo plazo y la compatibilidad multiplataforma. Qualcomm lo lista como plataforma oficialmente compatible con Windows 11 para ARM, además de ofrecer soporte nativo para Android y Linux, algo que los responsables del proyecto no encontraron en chips de consumo más recientes. La compañía promete actualizaciones y soporte de firmware hasta 2036, un horizonte inusual en el mercado móvil.
Esta base de hardware específica también se beneficia de conectividad moderna: el SoC integra módem 5G con velocidades de descarga de hasta 3,7 Gbit/s, subida de hasta 2,5 Gbit/s y es compatible con WiFi 6E, Bluetooth 5.2 LE y los principales sistemas de posicionamiento (GPS, Galileo, GLONASS, BeiDou).
La cara menos amable de esta decisión es que Windows 11 sobre ARM sigue siendo exigente, especialmente en tareas pesadas o en uso multitarea avanzado. Aunque el teléfono incorpora 12 GB de RAM, está por ver cómo de fluida será la experiencia cuando se utilice como PC principal para algo más que ofimática, correo, navegación web y aplicaciones ligeras.

Diseño rugerizado, pantalla de 120 Hz y un enfoque muy práctico
Lejos de buscar un diseño ultradelgado de escaparate, el NexPhone se presenta como un móvil rugerizado pensado para aguantar uso intensivo. Su chasis de policarbonato con acabado de goma antideslizante apuesta por la resistencia antes que por la ligereza, con un grosor de unos 13,1 mm y un peso en torno a los 255-256 gramos, cifras claramente por encima de la media actual.
En cuanto a certificaciones, el terminal presume de IP68 e IP69/IP69K contra agua y polvo, además del estándar militar MIL-STD-810H que avala su tolerancia a caídas, vibraciones y condiciones complicadas. Es un dispositivo pensado para entornos laborales duros, viajes y escenarios donde no apetece llevar un portátil tradicional.
La pantalla es un panel LCD IPS de 6,58 pulgadas con resolución Full HD+ (2.403 x 1.080 píxeles, alrededor de 403 ppp) y frecuencia de actualización de entre 60 y 120 Hz, protegida por cristal Corning Gorilla Glass 3. El frontal mantiene un notch en forma de gota para la cámara, un detalle que muchos móviles de gama media ya han abandonado, pero que aquí no parece ser una prioridad.
Para acompañar al procesador, el NexPhone integra 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento interno, con opción de ampliación mediante tarjeta microSD de hasta 512 GB. Esta combinación busca equilibrar la ejecución simultánea de Android, el entorno Debian y las necesidades de un Windows 11 completo, especialmente en modo escritorio.
En el apartado fotográfico, la cámara principal monta un sensor Sony IMX787 de 64 megapíxeles, acompañado por un ultra gran angular de 13 MP. En la parte frontal se incluye un sensor para selfies de alrededor de 10-10,5 MP, similar a los que ya se han visto en algunos modelos de la gama Pixel, lo que asegura un comportamiento más que correcto sin aspirar a liderar el mercado en fotografía móvil.

Batería, autonomía y límites de rendimiento con Windows 11
Uno de los puntos clave cuando se intenta que un móvil haga de ordenador es la batería. El NexPhone incorpora una unidad de 5.000 mAh, con soporte para carga rápida por cable de 18 W y carga inalámbrica (la marca no ha especificado aún la potencia exacta de esta última). Según Nex Computer, el dispositivo es capaz de ofrecer hasta 22 horas de reproducción de vídeo y alrededor de dos días de uso moderado con una sola carga en contexto de smartphone.
La duda llega cuando se entra en el terreno del escritorio. Ejecutar Windows 11 de forma continuada, con pantalla externa, periféricos conectados y multitarea real, castiga mucho más la batería que un uso normal de Android. Por eso, la compañía plantea que la mayor parte del tiempo el teléfono esté conectado a la corriente cuando se use como PC, ya sea a través del propio monitor con carga, del hub USB-C o de un cargador independiente.
En términos de rendimiento, los responsables del proyecto reconocen que no estamos ante un smartphone de gama alta. El QCM6490 se queda en un rendimiento similar al de la gama media de hace unos años, por lo que no tiene sentido esperar milagros en tareas pesadas, gaming avanzado o edición de vídeo compleja bajo Windows 11. El objetivo real parece ser cubrir sin demasiados problemas ofimática, navegación, gestión de correo, videollamadas, acceso remoto y herramientas técnicas ligeras.
Aun con estas limitaciones, el conjunto de 12 GB de RAM, el almacenamiento amplio y la optimización del entorno Linux con aceleración gráfica pretenden dar margen suficiente para que el concepto de “PC de bolsillo” sea utilizable en el día a día, especialmente en entornos profesionales concretos donde prime más la versatilidad que la potencia bruta.
Interfaz estilo Windows Phone y experiencia de uso
Más allá de las especificaciones, uno de los guiños que más está llamando la atención es la interfaz móvil que homenajea a Windows Phone. En el modo Windows 11 adaptado al teléfono, Nex Computer ha construido una capa basada en aplicaciones web progresivas y accesos directos que recrean la clásica cuadrícula de baldosas, con iconos vivos y un diseño minimalista que muchos usuarios recuerdan con cierta nostalgia.
Esta interfaz permite instalar sitios web como si fueran aplicaciones ligeras, que se abren rápido, consumen pocos recursos y se “detienen” al cerrarse. La idea es que, aunque Windows 11 ARM no esté pensado originalmente para pantallas tan pequeñas, el usuario tenga una forma razonable de interactuar con algunas funciones básicas desde el propio móvil sin necesidad inmediata de un monitor externo.
En Android, el fabricante insiste en mantener una instalación limpia, sin capas pesadas ni publicidad, con el añadido de NexOS, su propia personalización que integra el lanzador de Linux Debian y facilita el acceso a los distintos modos de escritorio. La alternancia entre Android y Linux es inmediata, mientras que el salto a Windows exige reiniciar, algo que responde a la naturaleza de arranque dual del dispositivo.
En la práctica, el escenario más lógico para el usuario europeo o español que se interese por el NexPhone será combinarlo con una pantalla en casa o en la oficina, un teclado y un ratón Bluetooth y, en muchos casos, con un NexDock o monitor portátil para trabajo en movilidad. El teléfono se plantea así como segundo móvil de trabajo o como herramienta específica para quienes necesitan un entorno de escritorio completo siempre encima sin cargar con un portátil tradicional.

Precio, reservas y disponibilidad en Europa
El NexPhone se sitúa en la franja de precio de muchos gama media-alta, pero con una propuesta muy distinta. La compañía ha fijado un precio oficial de 549 dólares y ha abierto ya un sistema de reservas mediante un depósito reembolsable de 199 dólares. Este anticipo se descuenta del precio final y puede cancelarse si el comprador cambia de opinión antes del envío.
La ventana de lanzamiento que maneja Nex Computer es el tercer trimestre de 2026. Aunque aún no se han detallado de forma exhaustiva las condiciones específicas para España y el resto de Europa, la compañía vende habitualmente sus productos, como el NexDock, a través de su página web con envíos internacionales, por lo que es previsible que el NexPhone siga la misma estrategia de distribución online.
A nivel de licencias y certificaciones, quedan todavía algunas incógnitas por resolver. No está completamente claro cómo se gestionará la licencia de Windows 11 en un dispositivo de este tipo, ni si todas las variantes del teléfono contarán con certificación completa de Google Mobile Services para Android en todos los mercados europeos. Son detalles relevantes para el usuario final que previsiblemente se irán concretando a medida que se acerque la fecha de lanzamiento.
En cualquier caso, el NexPhone llega como una apuesta muy de nicho pero llamativa: un móvil que no aspira a sustituir al smartphone de gama alta que muchos ya tienen en el bolsillo, sino a convertirse en esa herramienta secundaria capaz de hacer de PC, terminal rugerizado y estación de trabajo portátil según haga falta. Si la ejecución acompaña al concepto, puede encontrar su hueco entre profesionales itinerantes, entusiastas de Linux y usuarios que quieran exprimir al máximo la convergencia entre móvil y ordenador.

