Por qué el Galaxy Fold tiene un problema con el Huawei Mate X (o quizás sea al contrario)

Los teléfonos plegables ya están aquí. Con la fecha de comercialización confirmada para el primer teléfono de Samsung con pantalla flexible y las primeras imágenes del Huawei Mate X danzando ya por internet, no cabe duda de que el 2019 va a ser un año apasionante para los amantes de la telefonía móvil y los gadgets. Pero, ¿cuál será el mejor teléfono plegable del mercado?

Las primeras pistas ayudan a sacar conclusiones

Huawei Mate X

El cartel filtrado con la primera imagen de Huawei Mate X confirma uno de los detalles de los que ya hablamos anteriormente tras analizar la invitación al evento de prensa que Huawei tiene programado para el próximo 24 de febrero en Barcelona. Su modelo plegable optará por colocar la pantalla principal en la cara externa del terminal, una decisión que de primeras podría resultar como una simple medida estética, pero que en realidad esconde la necesidad de ocultar uno de los principales problemas de las pantallas plegables: su radio de curvatura.

El radio de curvatura

Galaxy Fold curvatura

Las pantallas flexibles actuales tienen una limitación que, por cuestiones físicas, evita el poder doblar la pantalla más allá de una curvatura específica. Esto significa que los paneles no se pueden plegar como lo haríamos con una hoja de papel, ya que de lo contrario quebraría, por lo que hay que mantener un hueco de seguridad que respete las limitaciones de la pantalla en cuestión.

Este hueco de seguridad se hace evidente en el caso del Galaxy Fold de Samsung y también en el Flexpal de Royole. El fabricante coreano ha optado por colocar la pantalla en la cara interna, por lo que al plegarlo completamente deja un hueco que deja en evidencia las limitaciones a nivel de diseño que obliga a tomar el uso de este tipo de pantallas.

El Mate X de Huawei por el contrario, al igual que el prototipo de Xiaomi, decide dejar la pantalla a la vista en la cara externa, de forma que consiguen salvar las limitaciones del radio de curvatura, aprovechado esas medidas para albergar el cuerpo del equipo y sus componentes internos. Así, al plegar el dispositivo, no existirá ningún tipo de hueco, y el cuerpo lucirá más compacto y con un acabado estéticamente superior al de Samsung.

Resulta bastante interesante ver cómo Samsung ha optado por la opción de la pantalla en la cara interna, no sólo por la necesidad de tener que usar una segunda pantalla (con los costes y las exigencias energéticas que eso conlleva), sino también sabiendo que hace un par de años registraron una patente con la posible solución.

Patente Samsung curvatura pantallas

El método consistía en un mecanismo oculto que se encargaba de acomodar el panel flexible a las exigencias del radio de curvatura, de forma que, al cerrar el terminal, obtengamos una pieza completamente plegada sin hueco a la vista. Visto lo visto con el Galaxy Fold, parece que el mecanismo no llegó a buen puerto (o al menos por ahora no es viable comercialmente), así que el teléfono aterrizará el próximo 23 de abril con un hueco tal y como podemos ver en el vídeo oficial de presentación (una imagen que, por cierto, cuesta apreciar debido a la rapidez con la que aparece y desaparece -¿lo intentan ocultar?-).

¿Y si Samsung está evitando otro problema?

Corning Flexible

Sabiendo las propuestas y las opciones que tenían las compañías, ¿por qué decidió Samsung optar por la cara interna del dispositivo? ¿por qué no diseñar un teléfono con un diseño similar al de Huawei y Xiaomi? Esto nos lleva a pensar en otro elemento que nos hace dudar al respecto. ¿Qué cristal es el que usan estas pantallas para protegerse? Teniendo en cuenta que necesitan plegarse, ¿de qué material estará fabricado? Y lo mejor, ¿será resistente a arañazos?

Ahí es donde Samsung podría tener el principio de su razonamiento. Si actualmente en el mercado no existe ningún material flexible que permita proteger la pantalla de arañazos, lo mejor será mantenerla protegida en el lado interior. Huawei por su parte, podría estar utilizando un material flexible (obvio) que poco tendría que ver con los actuales vídrios Gorilla Glass de Corning, por lo que su dispositivo podría ser bastante sensible a golpes, roces y arañazos al extar expuesto en todo momento hacia el exterior.

A día de hoy, Corning sigue trabajando en el desarrollo de un panel de vídrio flexible y súper delgado que permita ofrecer protección a las pantallas plegables, pero hasta donde sabemos, la empresa no ha finalizado sus trabajos, por lo que en principio no existe ninguna solución de confianza que proteja a este tipo de pantallas. Ya veremos si esta MWC nos sirve para despejar nuestras dudas, aunque tendremos que empezar atendiendo la presentación de Huawei para comenzar a entender todo.