Reparar el Pixel 3a es relativamente fácil

Reparar el Pixel 3a es relativamente fácil

Carlos Martínez

Cada vez son más los usuarios que sienten la necesidad de saber si su nuevo teléfono permite acceder a sus entrañas con facilidad, y tiene sentido, ya que en caso de rotura o mal funcionamiento, las reparaciones fuera de garantía pueden llegar a ser toda una lotería para algunos. Los diseños de hoy en día están complicando mucho las cosas, sin embargo, parece que el nuevo Pixel 3a trae un rayo de esperanza.

¿El mejor teléfono para reparar?

Pixel 3a reparar

Esa es más o menos la conclusión que han sacado en iFixit tras hacer pasar pos su quirófano al teléfono más barato de Google. El nuevo Pixel 3a cuenta con una tapa trasera de plástico que invita a pensar en buenas noticias, algo que se confirma nada más comenzar con la operación.

Para empezar, retirar la pantalla parece bastante fácil, ya que los chicos de iFixit nos han necesitado el uso de calor para derretir ninguna protección adhesiva. Esto se debe principalmente porque el Pixel 3a no ofrece resistencia al agua, por lo que no ha requerido el uso de una junta de seguridad que mantenga el interior libre de filtraciones. Basta con usar una ventosa y un objeto afilado para retirar el panel con el cristal.

Una vez retirado, sólo tendremos que desconectar un cable para tener las dos partes que forman el teléfono por separado. Con este trabajo hecho, será bastante fácil llegar a piezas como el módulo de la cámara, la placa principal, el lector de huellas y hasta el puerto USB-C, el cual se podrá retirar al completo sin problemas.

No tan perfecto

Todo este efectivo proceso de retirada de componentes hacen que el Pixel 3a sea un terminal bastante sencillo de reparar, aunque los técnicos de iFixit consideran que no llega a ser un terminal perfecto, ya que existen numerosos cables en su interior que podrían dar problemas a la hora de montar todo de nuevo. Por ello, la puntuación obtenida se queda en un 6, que visto lo visto hasta ahora con los teléfonos de hoy en día, no está para nada mal.