¿Qué está pasando con los Galaxy Fold? Varios están fallando tras su primer día de uso: analizamos los casos

Samsung ha empezado a mover unidades de su futurista Galaxy Fold entre la prensa especializada y, visto lo visto, es probable que ahora mismo no le esté pareciendo tan buena idea. Resulta que varios medios han informado sobre problemas en la pantalla de sus dispositivos de prueba tras solo un día de uso. ¿Qué está pasando con el primer teléfono flexible del mercado?

Los Galaxy Fold ¿están fallando?

Esta misma semana Samsung ha empezado al fin a facilitar el acceso, por parte de la prensa, a su Galaxy Fold. En España, por ejemplo, nuestros compañeros de Movilzona viajaron hasta Londres para tener la oportunidad de sujetarlo en sus manos y contarnos sus impresiones sobre el teléfono flexible, mientras que en EEUU los coreanos han ido un paso más allá: han empezado a prestar unidades a los medios especializados para sus pruebas y análisis.

Todo hasta el momento parecía transcurrir con normalidad y de hecho las primeras opiniones sobre el teléfono (tras horas de uso) eran bastante favorables: pocos dudan de lo increíble que resulta su diseño y las posibilidades que un concepto así puede ofrecer en el mundo de la telefonía. Sin embargo, se han presentado algunos problemas por el camino. Vamos a analizarlos uno a uno.

Caso 1: la mota de ¿polvo?

El conocido medio estadounidense The Verge ha publicado hace unos minutos un artículo en el que indica que su unidad del Galaxy Fold se ha roto. Literalmente. La publicación cuenta, y muestra con fotos, que su teléfono tiene un pequeño bulto en la zona inferior del pliegue de la pantalla, lo suficientemente notable como para distorsionar el panel e incluso sentirlo con el dedo. De hecho, en principio simplemente era una pequeña protuberancia, pero con el paso de la horas (y de abrirlo y cerrarlo, claro), este ha terminado provocando daños en la pantalla, haciendo que aparezca una línea vertical y horizontal verde cuyo origen está en el bulto.

El encargado del análisis del dispositivo indica que ha usado el smartphone con normalidad e intenta buscar algún tipo de explicación en los lugares en los que ha tenido el teléfono: su bolsillo o la base (con un material parecido a la arcilla) que usa para apoyar los teléfonos para hacerle fotos. El redactor cree que una minúscula partícula (de polvo o de arcilla) se ha podido colar por el punto más vulnerable del teléfono, el hueco que se forma cuando está plegado, provocando semejante desaguisado.

Caso 2: el protector de pantalla que NO debes quitar

Cuando compras un teléfono, este siempre viene con un protector de pantalla adicional para protegerlo de ajetreos y de la propia manipulación de fábrica. Esta capa suele quitarse -aunque hay gente que se la deja- ya que los teléfonos ya vienen lo suficientemente protegidos con tecnologías como la de Gorilla Glass.

El Galaxy Fold, sin embargo, no cuenta con Gorilla Glass ni con ningún tipo de tecnología protectora -es lo que tiene ser un concepto tan nuevo con una pantalla flexible. Por ello, este teléfono también viene con un polímero flexible sobre el panel que actúa como protector de pantalla y que, bajo ningún concepto, debe ser retirado, algo que Mark Gurman y Marques Brownlee no sabían.

Tanto el periodista como el youtuber quitaron la capa protectora y también han terminado cargándose sus teléfonos, aunque en circunstancias bien distintas. Gurman asegura que la retiró porque por la esquina parecía «accesible» y ha tardado unas horas en ver las consecuencias.

Quitar la capa dejó la pantalla mucho más vulnerable, provocando lo que parece una rotura en el pliegue central.

Esto se tradujo en una pérdida de imagen del 50% del panel y ha ido creciendo a modo de mancha hasta coger casi toda la pantalla.

En cuanto a Marques Brownlee, el youtuber también desconocía que esa capa no se debía quitar y empezó a retirarla por la zona inferior central. Al parecer la propia manipulación mientras lo hacía ha terminado pasando factura a la pantalla, que se apagó por completo, no volviendo a funcionar nunca más.

Caso 3: ¿roto del uso?

Hasta ahora hemos enumerado casos en los que parece haber un agente externo que termina cobrándose la vida del teléfono por la aparente fragilidad de su pantalla. Este tercer incidente, sin embargo, no tiene como protagonistas a motas asesinas o a protectores de no deben quitarse: parece ser simplemente por su uso.

Como puedes ver en la imagen compartida por Steve Kobach -quien no hace alusión a si ha retirado o no la capa protectora-, su teléfono muestra una línea negra en el centro, justo donde se pliega y la mitad de la pantalla parpadea. Dicha línea negra podría ser una rotura física del panel, que ha provocado el apagón de los píxeles centrales y que nos lleva a pensar que el panel se ha fracturado justo en la zona de flexión -si te fijas, es en el mismo punto que en el caso de Gurman. Samsung ya nos mostró en su día un vídeo donde se veía cómo sus Galaxy Fold se abrían y cerraban sin descanso para tranquilizar al personal, ¿qué ha podido pasar?

¿Qué conclusión sacamos de todo esto?

A lo largo de estos años nos hemos topado con muchos teléfonos que incluían un protector de pantalla fijo que se encargaba de proteger el panel de agresiones externas. Ya no son tan comunes gracias a la evolución de tecnologías como Gorilla Glass, pero no dejan de demostrar la fragilidad que pueden llegar a tener los paneles. El Galaxy Fold, por su naturaleza, no iba a ser una excepción, pero el desconocimiento por parte del usuario ha terminado provocando las situaciones que te hemos estado contando en algunos casos.

El propio Marques Brownlee critica que en la caja del Galaxy Fold no se señala en ningún momento que el protector no se debe de quitar, algo que se debería recalcar de manera bastante clara, resultando un factor importante a tener en cuenta en toda esta historia.

*Actualización: como podemos ver en el tweet de @askdes en Twitter, la caja del Galaxy Fold SÍ indica que el teléfono lleva una capa protectora que NO debe retirarse:

El caso de la «partícula» intrusa es más preocupante. Aquí se plantea la existencia de un talón de Aquiles en el teléfono, un hueco por el que fácilmente se puede colar suciedad u otras partículas, desencadenando el mismo desastre. En cuanto al caso 3, no hace más que reflotar el miedo de muchos cuando vimos el concepto: «¿cómo aguantará la pantalla el paso del tiempo?».

Cabe recordar algo más (y muy importante en toda esta historia): estos teléfonos no dejan de ser unidades de prueba, no finales, que distarán (esperamos) mucho de lo que llegue al mercado -si Samsung ha llegado a donde ha llegado, entre otras cosas, es por saber hacer equipos con una buena calidad de construcción siempre.

Los coreanos tienen una dura tarea por delante en los próximos días. Descuida, de haber novedades, te las haremos llegar por aquí.

[Nota: la imagen de portada ha sido modificada intencionadamente para ilustrar mejor este artículo.]