Galaxy Z Flip y su cristal flexible: ¿realidad o exageración?

Galaxy Z Flip y su cristal flexible: ¿realidad o exageración?

Pedro Santamaría

El Samsung Galaxy Z Flip se presentó y hubo un detalle que llamó la atención: el dispositivo hacía uso de una nueva pantalla fabricada con un cristal ultra fino y flexible. Y claro, conociendo lo ocurrido con el Galaxy Fold sonaba muy bien, porque podría mejorar la resistencia. El problema es que ya la han puesto a prueba y ahora la pregunta es ¿es realmente de cristal la pantalla?

La pantalla del Galaxy Z Flip se araña con una uña

Vamos a ponernos en situación. JerryRigEverything, conocido YouTuber por sus vídeos en los que prueba la resistencia de distintos dispositivos, ha puesto a prueba el recién presentado Galaxy Z Flip de Samsung. Mediante el uso de distintas puntas (plástico, metal, etc.) va comprobando la resistencia de la pantalla.

 

Como puedes ver en el vídeo, desde la primera prueba ya la pantalla muestra signos de deterioro. Es más, el gran problema está en que más tarde comprueba que con la propia uña de su dedo también deja la pantalla marcada. Así que claro, ves esto y piensas ¿qué tipo de cristal es ese?

En The Verge se pusieron en contacto con Samsung para obtener algún tipo de declaración oficial o dato acerca de quién ha fabricado estas nuevas pantallas, cómo se hacen, etc. Pues bien, no hubo muchas explicaciones y lo máximo que obtuvieron es que sí es de cristal, pero en la parte superior integra una protección similar a la del Galaxy Fold.

Es decir, ¿está Samsung dando a entender que lo que se ve dañarse es sólo un plástico? Si es así, qué sentido tiene la pantalla de cristal. Bueno, se supone y espera que habrá un comunicado o explicación oficial y más detallada en algún momento. Sobre todo si aumenta la repercusión del tema, pero ahora mismo lo que podemos intuir es que realmente la nueva pantalla de Galaxy Z Flip hace uso de un polímero híbrido, lo que le permite decir que es una nueva pantalla de cristal flexible y ultra fino.

Lo que sí sabemos es que Samsung ofrece dos extras para cualquier usuario que decida comprar un Galaxy Z Flip y quiera un extra de seguridad. Por un lado dará opción de instalar un protector de pantalla en distribuidores específicos o a través de su servicio Premium. Y por otro, el más interesante aunque también algo polémico por el precio del terminal, la opción de sustitución de la pantalla por 119 dólares (un único cambio) en caso de sufrir daños.

No obstante el gran problema está en el coste del dispositivo. Por 1.500 euros hay quien espera mucho más y olvida rápidamente la propuesta de valor que supone un plegable, así como los nuevos retos a los que debe enfrentarse.

A por los teléfonos plegables

Samsung Galaxy Z Flip

En 2014 un YouTuber llamado Lewis publicó un vídeo que dio la vuelta al mundo. En él ponía a prueba la resistencia del iPhone 6 Plus con un test de doblado. El teléfono se dobló, demostrando que efectivamente no era tan robusto como modelos anteriores. Con dicho video Unbox Therapy ha logrado hasta el día de hoy 72 millones de visualizaciones.

A partir de ese vídeo empieza una historia muy lucrativa para Unbox Therapy y otros muchos se suben al mismo carro de la destrucción de dispositivos. Y no me parece mal, porque dan una idea de qué se puede esperar de ellos. El problema está en que el usuario medio no sepa interpretar estas pruebas y resultados, formándose una opinión injusta con muchos dispositivos.

Con el Samsung Galaxy Z Flip está volviendo a pasar algo similar. Ya empiezo a leer comentarios acerca de que si es un timo y no creo que sean nada justos. El trabajo de ingeniería detrás de un producto así es muy alto y hay que tener en cuenta que son productos que están naciendo ahora. No se pueden comparar con el resto de smartphones, que son productos maduros tras muchos años desde aquel lanzamiento del iPhone original.

Es más, hay teléfonos con cristal Gorilla Glass 6 que el primer día ya muestran daños en la pantalla sin que se sepa cómo se ha producido. Por tanto, aunque el Galaxy Z Flip cueste 1.500 euros y nos gustase que fuese el plegable perfecto, aún tiene camino por recorrer y con el que mejorar ciertas tecnologías y aspectos físicos.

Así que, sabiendo que sólo algunos lo comprarán (por la novedad o porque simplemente no tienen problemas económicos), ahora es el momento de exigir mejoras a Samsung, pero no castigarla por intentar ofrecer algo completamente diferente y que será importante en el futuro de los dispositivos móviles.