Sony está preparando un teléfono enrollable que podría cambiar tu opinión sobre los teléfonos plegables

Puede que las propuestas de Sony con sus Xperia 1 no sean tan originales y llamativas como podríamos haber esperado, pero parece que el fabricante guarda su mejor carta para una apuesta que podría conseguirle ese punto de notoridad que lleva buscando desde hace años. ¿La solución? En las pantallas plegables.

El teléfono con formato de pergamino

El famoso filtrador Max J (@Samsung_News_ en Twitter) ha desvelado algunos detalles de un supuesto prototipo que comienza a danzar por las oficinas de Sony y que supuestamente está diseñado para contraatacar a las propuestas de Samsung y Huawei con sus Galaxy Fold y Mate X respectivamente.

Según la información publicada, el dispositivo contaría con una pantalla flexible que sería capaz de enrollarse como si de un pergamino se tratara, un diseño que podría estar inspirado en unos primeros conceptos futuristas que Samsung mostró en el 2016 y que recibiría internamente el nombre de Nautilus (por su parecido por las caracolas marinas).

Un teléfono que llegará antes de lo que podrías pensar

Lo más sorprendente, es que este supuesto teléfono enrollable llegaría al mercado a finales de este mismo año (diciembre) o comienzos del próximo, algo que, de ser así, nos encajaría en una fecha cercana al próximo MWC (todo esto nos sigue pareciendo demasiado futurista).

El rumor añade además alginas de las características internas del dispositivo, apuntando a una batería de 3.220 mAh, un procesador Snapdragon 855, módem X50 de Qualcomm, cámara de 10 aumentos (ya veremos si ese cuerpo alargado incluye alguna sorpresa en las ópticas) y un panel flexible fabricado por LG. Los detalles son tan precisos que incluso apuntan a que el prototipo actual está funcionando con un Snapdragon 7250.

¿Necesita Sony un teléfono plegable?

Aunque el dispositivo que nos imaginamos con esta descripción podría ser espectacular y supondría un ejercicio de diseño muy atrevido que podría demostrar que Sony sigue sin faltar a su cita con la innovación, puede que el fabricante lo último que necesite ahora mismo es lanzar al mercado un teléfono cuya etiqueta rozará con casi total seguridad los 2.000 euros (si es que no lo supera).

Teniendo en cuenta las actuales ventas del fabricante y el escaso peso que tiene en el mercado móvil, dedicar tiempo a un niño puramente centrado en los escaparates podría no ayudar a remontar las ventas en una rama que necesita especial atención dentro de la marca. Aun así, para los que amamos la tecnología, este teléfono llegaría como un aperitivo más del futuro tecnológico que tanto nos gusta imaginar, así que bienvenido sea.