Starlink D2D se convierte en la red de emergencia que mantuvo comunicados a los afectados por los incendios de España

  • MasOrange y Starlink activaron el servicio D2D de emergencia para clientes de Movistar y Orange durante los incendios de Sierra Oeste.
  • Los datos de Ookla muestran un aumento de hasta 30 veces en el uso de la red satelital durante los días críticos.
  • Cerca de 300 satélites participaron en la emergencia, operando en la banda de 2,6 GHz con una señal comparable a la de Estados Unidos.
  • La experiencia española sienta un precedente para la resiliencia de las redes móviles en Europa y abre la puerta a futuros marcos regulatorios.

Starlink D2D

Los incendios que asolaron el centro de España a finales de julio de 2026 no solo arrasaron más de 60.000 hectáreas entre Ávila, Madrid y Toledo, sino que también dejaron sin cobertura móvil a decenas de localidades rurales. Ante esta situación, MasOrange y Starlink activaron de forma urgente su servicio de conectividad satelital directa al dispositivo (D2D), que hasta entonces solo se probaba en un piloto técnico en Valladolid. La medida, autorizada excepcionalmente por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, permitió que los clientes de Movistar y Orange pudieran seguir comunicados a través de sus teléfonos convencionales, sin necesidad de equipamiento adicional.

La activación se produjo en menos de 48 horas después de que el fuego destruyera estaciones base, tendidos eléctricos y fibra óptica. Según un análisis de Ookla, el número de dispositivos conectados a la red satelital se multiplicó por 24 el 25 de julio, el primer día del servicio de emergencia, y alcanzó un pico de 30 veces el nivel habitual el 1 de agosto. Incluso una semana después, la actividad seguía siendo 20 veces superior a la referencia previa, lo que demuestra la utilidad de esta tecnología cuando las redes terrestres fallan.

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De un piloto en Valladolid a una red multioperador

El piloto técnico que MasOrange y Starlink habían anunciado en febrero se convirtió en una infraestructura de emergencia en cuestión de horas. La tecnología D2D, que utiliza satélites en órbita baja equipados con módems eNodeB, permite que cualquier smartphone compatible se conecte directamente al satélite, que actúa como una torre de telefonía espacial. Durante la emergencia, los terminales con SIM de Movistar comenzaron a aparecer en la red, a pesar de que la compañía no formaba parte del acuerdo comercial inicial. Los dispositivos de Movistar representaron alrededor del 40% de los terminales observados, mientras que el resto correspondió principalmente a clientes de Orange, evidenciando una coordinación inédita entre operadores.

La incorporación de Movistar fue tan rápida que durante varios días los teléfonos mostraban la identificación «Orange SpaceX» en lugar de «Movistar SpaceX», que no empezó a observarse hasta el 31 de julio. También se detectaron terminales de DIGI y operadores extranjeros, aunque en cantidades reducidas y con un servicio limitado, lo que sugiere que la activación se centró en los clientes de los operadores participantes.

La cobertura siguió los fallos de la red terrestre

Uno de los hallazgos más interesantes del informe de Ookla es que la conectividad satelital no se concentró en las zonas quemadas, sino en los municipios donde la cobertura terrestre ya era débil o se había deteriorado. La probabilidad de observar una conexión D2D era siete veces mayor en áreas donde menos del 90% de las mediciones terrestres encontraban servicio utilizable. Localidades como Candeleda y Arenas de San Pedro, en el valle del Tiétar y la Sierra de Gredos, registraron una presencia especialmente sostenida, mientras que las zonas con órdenes de evacuación presentaban pocas conexiones.

La recuperación de las redes convencionales también se reflejó en los datos: las zonas degradadas alcanzaron un máximo del 12% de incidencias el 26 de julio, cuatro veces el nivel habitual, y volvieron a la normalidad hacia el 3 de agosto. Sin embargo, el uso de la conexión satelital se mantuvo elevado durante varios días más, lo que indica que los usuarios confiaron en ella incluso cuando la red terrestre empezaba a recuperarse.

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Cerca de 300 satélites participaron en la emergencia

El análisis de los identificadores de celda LTE emitidos por Starlink permitió a Ookla asociar cada conexión con un satélite concreto. Alrededor de 400 satélites de la constelación Direct to Cell prestaron servicio en España durante todo el periodo estudiado, y casi 300 lo hicieron durante la emergencia. Ninguno estuvo reservado específicamente para el incendio; todos los satélites detectados sobre España dieron servicio también a otros países el mismo día, lo que demuestra la flexibilidad de la constelación.

Un ejemplo de esta dinámica es que un único dispositivo rural cambió entre once satélites diferentes en 37 minutos el 28 de julio. Esta capacidad de conmutación es posible gracias a la órbita baja, donde cada satélite completa una vuelta a la Tierra en unos 90 minutos, permitiendo una cobertura global continua.

La posición de España favoreció la cobertura

La ubicación de los incendios, en torno a los 40,3 grados de latitud norte, coincidió con una de las zonas de mayor densidad de satélites Direct to Cell. La elevación mediana del satélite que atendía cada conexión fue de 46 grados sobre el horizonte, el valor más alto entre los mercados comparados. Además, el servicio operó en la frecuencia de 2.682,5 MHz (banda 7), la más alta detectada por Ookla en redes Starlink D2D, lo que implica mayores pérdidas de propagación. Aun así, la intensidad de señal registrada en España igualó a la de Estados Unidos y superó a otros mercados con más tiempo de funcionamiento.

Este rendimiento se explica por la inclinación de las órbitas de los satélites, que maximiza la cobertura en latitudes medias. La experiencia española demuestra que, con una geometría adecuada, la banda de 2,6 GHz puede ofrecer un servicio fiable incluso en condiciones de emergencia.

Un precedente para la resiliencia de las redes móviles europeas

La activación de emergencia en España llega en un momento clave para el desarrollo del D2D en Europa. Mientras que Estados Unidos estableció su marco regulatorio en 2024 y el Reino Unido autorizó el uso comercial en diciembre de 2025, la Comisión Europea ha encargado a la CEPT el desarrollo de condiciones técnicas armonizadas para este tipo de servicios, incluido el espectro de 2,6 GHz utilizado en España. La competencia también aumenta: AST SpaceMobile trabaja con Vodafone y Telefónica, mientras que Amazon acelera su apuesta satelital para crear su propia constelación.

Para los operadores y administraciones, el episodio de Sierra Oeste aporta un caso operativo poco habitual: un piloto restringido pudo ampliarse a un segundo operador en aproximadamente un día, sobre teléfonos convencionales y sin desplegar nueva infraestructura en tierra. La conexión se mantuvo precisamente en las áreas donde la red terrestre presentaba mayores dificultades, lo que sitúa al D2D como una herramienta complementaria a las medidas tradicionales de resiliencia, como baterías, generadores o redundancia de fibra.

La experiencia española demuestra que la tecnología satelital directa al dispositivo puede ser un salvavidas en situaciones de catástrofe. Aunque el servicio se activó de forma excepcional y temporal, su éxito abre la puerta a que los marcos regulatorios y los acuerdos entre operadores se establezcan de antemano, para que esta conectividad esté disponible antes de que falle la infraestructura terrestre. El reto ahora es convertir esta prueba de emergencia en una solución permanente que refuerce la resiliencia de las telecomunicaciones en toda Europa.


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