Telefónica ha dado un nuevo impulso a la digitalización de las líneas móviles en España al llevar por fin a Android una función que hasta ahora solo disfrutaban los usuarios de iPhone: la conversión directa de una SIM física en eSIM, así como la transferencia de una eSIM entre dispositivos, todo desde los ajustes del propio teléfono.
La novedad se lanza para clientes de Movistar y O2 y permite completar el proceso de forma autónoma, segura y sin coste, sin tener que desplazarse a una tienda, sin descargar aplicaciones adicionales y sin pasar por el servicio de atención al cliente. El resultado es que la gestión de la línea deja de ser un trámite externo y pasa a estar integrada en el sistema operativo.
En esencia, la operadora habilita que cualquier usuario con un móvil Android compatible pueda convertir su tarjeta SIM tradicional en un perfil eSIM digital o mover la eSIM de un terminal a otro manteniendo exactamente el mismo número de teléfono. La tarjeta física desaparece del proceso y se sustituye por una credencial almacenada en el propio dispositivo.
Este cambio acerca Android a la experiencia que ya se vivía desde hace un tiempo en el ecosistema de Apple, donde el traspaso de la eSIM entre iPhone se realiza de forma totalmente digital y facilita el pasar de iPhone a Android. Telefónica extiende ahora esa lógica a buena parte del parque Android, reforzando su posición como una de las operadoras pioneras en el despliegue de eSIM en España.
La funcionalidad está disponible desde la configuración inicial del teléfono y también puede activarse más adelante desde los ajustes del dispositivo. De esta manera, tanto quien estrena móvil como quien quiere actualizar su tarjeta actual a eSIM puede hacerlo siguiendo un asistente guiado, sin pasos adicionales ni documentación física.
Cómo funciona la transferencia nativa de SIM a eSIM en Android

La clave de esta novedad es que la gestión se realiza como un proceso nativo dentro de Android. El usuario, al encender por primera vez su nuevo teléfono (o al entrar en los ajustes de red más tarde), encontrará la opción de pasar su SIM física a eSIM o trasladar una eSIM ya existente desde otro dispositivo compatible.
Durante el asistente, el sistema comprueba que la línea pertenece a Movistar u O2, efectúa una verificación segura de la identidad del usuario y descarga el perfil eSIM sobre el chip integrado en el terminal. Todo ello sin QR, sin formularios adicionales y sin pasos externos.
Si el cliente está cambiando de móvil, el proceso también cubre la transferencia de una eSIM o SIM existente desde el teléfono antiguo al nuevo. La línea conserva el mismo número y plan de tarifas, simplemente cambia la “tarjeta” que lo gestiona: de un plástico físico a un perfil digital o de una eSIM almacenada en un dispositivo a otra eSIM en un terminal distinto.
Una vez completada la operación, la antigua tarjeta física deja de tener uso y es el perfil eSIM el que pasa a controlar la conectividad. Para el usuario, el efecto práctico es que el teléfono nuevo queda operativo en cuestión de minutos, sin tener que manipular bandejas, pines ni adaptadores.
Este movimiento convierte la eSIM en un auténtico servicio de sistema integrado, alejándola de la idea de trámite comercial que requiere códigos QR, papeles o asistencia externa. El propio móvil guía al usuario y se encarga de toda la parte técnica en segundo plano.
Modelos compatibles y despliegue por fabricantes
En esta primera fase, la experiencia nativa de eSIM en Android se ha activado en una selección de equipos, con especial foco en el mercado español. La compañía confirma que la función está disponible en modelos de Xiaomi, Oppo y Motorola con Android 14, así como en dispositivos Samsung a partir de One UI 8.0.
Esto implica que muchos de los móviles lanzados recientemente por estos fabricantes ya pueden aprovechar la nueva opción, siempre y cuando ofrezcan soporte de hardware para eSIM. En los terminales donde el chip integrado no existe, la funcionalidad no puede activarse, por lo que el requisito técnico sigue siendo determinante.
Telefónica ha señalado que el listado de modelos y marcas compatibles se irá ampliando en los próximos meses, a medida que los fabricantes incorporen de serie la integración con los sistemas de la operadora y Android siga reforzando el soporte nativo de eSIM en nuevas versiones.
Este despliegue gradual responde a una coordinación directa entre Telefónica y el ecosistema Android, ya que la experiencia se construye sobre opciones propias del sistema operativo y no sobre aplicaciones de terceros. Esa colaboración hace posible que el cambio de tarjeta forme parte del flujo estándar de configuración, igual que ocurre con el WiFi o la cuenta de Google.
Mientras tanto, quienes no cuenten aún con uno de los modelos habilitados pueden seguir recurriendo a las vías tradicionales de activación de eSIM: app y web de Movistar y O2, o gestión presencial en tiendas Movistar, donde es posible obtener o preinstalar el perfil digital sin coste adicional.
Paridad con iOS y evolución del ecosistema eSIM
Con la llegada de la transferencia nativa de SIM a eSIM en Android, Telefónica logra homogeneizar la experiencia entre los dos grandes ecosistemas móviles: Android e iOS. En los iPhone, la compañía fue pionera en España al permitir en diciembre de 2023 el traspaso digital de la eSIM de un terminal a otro sin códigos QR ni visitas a tienda.
Después, en diciembre de 2024, Movistar amplió las opciones al permitir que los clientes se llevaran su nuevo teléfono con la eSIM ya preconfigurada en tienda, sin recargos y con el perfil digital listo para usarse desde el primer encendido. Esta posibilidad sigue vigente como alternativa para quienes prefieren el acompañamiento presencial.
El siguiente paso llegó en marzo de 2025, cuando la operadora activó la gestión gratuita de la eSIM desde la app y la web de Movistar y O2, de forma que el cliente pudiera realizar altas, duplicados y cambios sin necesidad de acudir a un punto físico.
La integración nativa en Android se suma ahora a esa hoja de ruta y termina de encajar las piezas: la línea móvil pasa a poder gestionarse desde el propio sistema operativo, desde la tienda o desde los canales digitales, según lo que resulte más cómodo en cada caso. El usuario gana margen para decidir cómo y cuándo hacer la migración a eSIM o cambiar de dispositivo.
Todo ello refuerza el posicionamiento de Telefónica como actor clave en la consolidación del ecosistema eSIM en España, un ámbito en el que la compañía viene impulsando nuevas funciones desde el lanzamiento inicial de esta tecnología en 2018.
Qué permite hacer la eSIM con Movistar y O2
Más allá del cambio técnico de tarjeta física a perfil digital, la eSIM habilita un conjunto de opciones adicionales que resultan especialmente útiles para quienes cambian de móvil con frecuencia o gestionan varias líneas. Dentro de la oferta de Movistar y O2, la eSIM permite, entre otras cosas, dar de alta una nueva línea de forma completamente digital, sin necesidad de desplazarse a una tienda.
También es posible que, al comprar un nuevo smartphone en un punto de venta de Movistar, el cliente se lo lleve con la eSIM ya instalada y lista para usar, evitando así tener que escanear códigos o esperar a futuras gestiones. Esta práctica se ha ido extendiendo en la red de tiendas de la operadora.
Si el usuario decide renovar su dispositivo, la eSIM facilita que la transferencia de la línea entre un móvil y otro se haga en cuestión de segundos, sin depender de adaptadores, microSIM o nanoSIM. Toda la información necesaria para conectarse a la red va asociada al perfil digital.
Además, la compañía permite realizar duplicados y cambios de eSIM a través de los canales online sin coste, algo que reduce significativamente la fricción a la hora de recuperar una línea en caso de pérdida o robo del terminal, siempre que se sigan los protocolos de seguridad establecidos.
En conjunto, estas posibilidades hacen que la eSIM funcione como una especie de “carné digital” de la línea móvil: portable entre dispositivos, gestionable en remoto y menos dependiente de soportes físicos que puedan deteriorarse o extraviarse.
Wearables, MultiSIM y líneas para familia
La apuesta de Telefónica por la eSIM no se limita a los smartphones. La compañía ha ido extendiendo esta tecnología a otros equipos conectados, en particular relojes inteligentes y wearables asociados a Android. Estos dispositivos pueden activar su propia conectividad móvil mediante eSIM, de forma que funcionen con mayor independencia del teléfono.
Desde la app del smartphone al que está vinculado el reloj, los clientes de Movistar y O2 pueden configurar la línea del wearable tanto en modo MultiSIM (compartiendo número con el móvil principal) como a través de líneas adicionales específicas pensadas, por ejemplo, para niños o personas mayores que necesiten estar localizables sin llevar un smartphone encima.
Esta gestión unificada desde el teléfono simplifica el proceso para quienes quieren que sus dispositivos secundarios —relojes, localizadores u otros aparatos conectados— tengan acceso a la red móvil. El uso de eSIM evita tener que manipular tarjetas de tamaño reducido, algo especialmente relevante en equipos muy pequeños donde no hay espacio para una bandeja SIM convencional.
Al extender la misma lógica de autogestión a estos productos, Telefónica consolida un ecosistema de conectividad en torno a la línea principal del usuario, en el que añadir o modificar dispositivos adicionales se convierte en una operación guiada y sin papeleo.
Todo ello contribuye a que la eSIM no sea solo una alternativa a la SIM física, sino la base sobre la que se articula la conectividad de múltiples dispositivos personales y familiares, cada vez más presentes en el día a día.
Ventajas prácticas, seguridad y sostenibilidad
En el plano práctico, el principal beneficio de la integración nativa de la eSIM en Android es la reducción drástica de pasos y tiempos de espera. Cambiar de móvil o actualizar la SIM deja de requerir visitas a tienda o esperas a que llegue una tarjeta por mensajería; el propio dispositivo guía el proceso y lo resuelve al instante.
Para el usuario medio, esto se traduce en que mantiene su número y su servicio activo casi sin interrupciones, incluso cuando renueva el terminal. La experiencia se acerca mucho a la de iniciar sesión en una cuenta en la nube: el teléfono nuevo “hereda” la línea sin complicaciones físicas.
En términos de seguridad, la eSIM añade un plus frente a la tarjeta convencional. Al no ser extraíble, resulta más difícil de manipular o sustraer, y los procesos de activación y cambio incorporan verificaciones adicionales. Esto ayuda a mitigar ciertos tipos de fraude asociados al robo o duplicado de SIM.
También hay un componente medioambiental nada menor. La implantación masiva de eSIM reduce la fabricación, transporte y eliminación de tarjetas de plástico, así como los envoltorios y documentación asociados. Es un paso más en la línea de recortar residuos vinculados a la provisión de servicios móviles.
Por último, el hecho de poder gestionar varios perfiles en un mismo dispositivo abre la puerta a usos más flexibles: alternar líneas personales y profesionales, combinar una línea nacional con otra de viajes o configurar dispositivos secundarios sin depender de tarjetas físicas específicas.
Con esta integración de la transferencia nativa de SIM a eSIM en Android, Telefónica afianza una estrategia que lleva años construyendo: que la conectividad móvil se administre como cualquier otro ajuste del sistema, de forma simple, digital y bajo el control directo del usuario, tanto en Movistar como en O2 y abarcando desde los smartphones principales hasta los wearables y líneas asociadas.