Una pesadilla menos: por qué Apple deja atrás el teclado de mariposa

Volver al origen, a aquello que te hizo ser quien eres. Suena a mensaje de autoayuda pero es lo que parece que está haciendo Apple. Tras alguna que otra polémica y con un sector de usuarios profesionales que se sentía abandono, la compañía parece que vuelve a enfocarse a la hora de hacer productos. El último ejemplo, el MacBook Pro de 16 pulgadas.

Si funciona, no lo toques

MacBook Pro 2019 teclado

Las últimas generaciones de portátiles de Apple han sido todo un dolor de cabeza para muchos usuarios. Entre diversas quejas la que más se repetía era el teclado. Muchos problemas con pulsaciones fantasmas, repeticiones o directamente teclas que no funcionaban. Y es que una simple mota de polvo o pequeñas partículas podían provocar que dejase de funcionar de forma adecuada.

La compañía alegaba que el porcentaje de afectados por los problemas de su teclado mariposa no eran tantos comparados con el ruido generado en internet. Y puede que llevase razón, pero si se comparan con los problemas de teclado de generaciones pasadas entonces la cosa cambia. Ya sabes, cuestión de cómo se lee la estadística.

Si estaba en garantía el equipo la molestia era tener que quedarte unos días sin él mientras lo cambiaban. Pero si ya pasó la garantía, la reparación se disparaba en precio. Porque había y hay que cambiar todo el chasis superior.

No obstante, lo que ahora mismo debe importarte es que el teclado de mariposa dice adiós. El nuevo MacBook Pro de 16 pulgadas no llega con un mensaje de «Lo sentimos, no salió como queríamos. Así que volvemos al teclado con el mecanismo de tijera de siempre», pero al menos sí con un teclado que te quita una preocupación. Algo que agradeces en un equipo que de inicio supera los 2.500 euros de precio.

Tal y como ha mostrado iFixit en su despiece inicial, el nuevo teclado vuelve al mecanismo de tijera de los equipos anteriores o usados por los Magic Keyboard. Este tiene mayor recorrido y es menos complicado que se va afectado por la suciedad, es más fácil de limpiar y, en definitiva, ya se comprobó durante años que funcionaba bien, así que para qué tocarlo.

Después de cuatro años de tortura para muchos, de soluciones como esa tercera generación que ni la propia compañía parecía confiar mucho en que fuese la definitiva -de inicio ya la metieron en ese programa de reparación gratuito- todo acaba. Si te compras un MacBook Pro de 16 pulgadas puede que te encuentres con otros fallos que ahora mismo no se han detectado, ya sabes que nunca hay un producto cien por cien fiable, pero el teclado ya no será uno de ellos.

Apple enfocándose en lo que piden sus usuarios

Apple ha tenido siempre un ADN muy particular. Su toma de decisiones, al inicio arriesgadas, le han permitido adelantarse a otros competidores y marcar el ritmo de la industria en varias ocasiones. El problema es que a veces la búsqueda de lo estético repercutía negativamente en lo que a fin de cuentas uno busca en un dispositivo electrónico: funcionalidad.

El nuevo MacBook Pro es la última demostración de que ahora parecen estar nuevamente enfocados en lo que sus usuarios y ese mercado profesional les demanda. El equipo parte con 512 GB de almacenamiento SSD y no esos pobres y ridículos 128 GB de otros equipos que sigue teniendo en su catálogo. Aunque al catálogo actual de equipos deben darle un repaso en breve también.

Otro ejemplo son los últimos iPhone. Aquí el sector de la telefonía ha mejorado mucho y hay marcas haciendo auténticos telefonazos, pero Apple ha sabido ofrecer algo tan básico como una mejor autonomía y detalles como la carga rápida. Sí, cosas obvias en terminales más baratos pero que a los iPhone se les resistía. En estos iPhone 11 y 11 Pro cambia.

Y en breve llegará el Mac Pro, un equipo que está muy enfocado a un público muy concreto pero que necesitaba algo más de personalización y que en el anterior modelo de 2013 no se ofrecía, pues la apuesta por Thunderbolt no salió como pensaron. Tampoco otras como el uso de doble GPU. Y eso que escribo estas líneas desde uno que se comporta bien. Pero quienes buscaban una workstation no encontraban en el Mac Pro de 2013 un modelo realmente válido.

En definitiva, desde hace unos años apostar por los productos de Apple se había vuelto más complicado. Por precio y por lo que ofrecían. Sí, son buenos productos pero posiblemente con un sobre precio que era difícil de justificar. Ahora siguen teniendo precios altos, pero parece que vuelven a convencer más. Ojalá que no sea un espejismo.