Recargar un coche eléctrico en una gasolinera es 3 veces más caro que un diésel

El coche eléctrico parece ser la solución para muchos problemas pero quizás no tanto para el bolsillo del consumidor… al menos en las gasolineras. El Gobierno pretende instalar por ley puntos de carga en las gasolineras, sin embargo, testo supone actualmente un coste el triple de caro que repostar un coche diésel.

El borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética -puedes leer más al respecto en este artículo de El Economista– establece que todas gasolineras con ventas superiores a cinco millones de litros de carburante al año deberán instalar un punto de recarga para vehículos eléctricos de 22 kW o más potencia -tendrán para ello un plazo máximo de 27 meses desde la aprobación de la ley. Esta medida afecta así a unas 1.200 estaciones de servicio de todo el territorio español, que añadirán al menos un punto de carga (el número será variable) en sus instalaciones.

Hasta aquí «todo bien». El problema es que lo que podría parecer una solución y un avance, va a suponer un gasto realmente elevado al propietario del vehículo. Y es que para que el precio de los cargadores se equipare al de la gasolina o el diésel, las gasolineras deberían recibir una subvención de casi el 70% de la instalación así como otras ayudas adicionales, algo que no va a ocurrir, disparando un precio de recarga que a día de hoy no está regulado.

Coche eléctrico cargando

Dicho esto quizás te cueste visualizar de qué cantidades estamos hablando así que pongamos un caso práctico: un viaje de 100 kilómetros. Estos son los precios calculados a pagar en una gasolinera según el tipo de coche que tengas:

  • Coche diésel: 8 euros (0,08 euros/kilómetro)
  • Coche gasolina: 14 euros (0,14 euros/kilómetro)
  • Coche eléctrico: 24 euros (0,24 euros/kilómetro)

Este precio tan abultado es el reflejo de la propia viabilidad de los cargadores, que para tener rentabilidad, cobran el kWh (kilovatio/hora) 1 1,21 euros, diez veces más de lo que te costaría recargarlo en casa -o hasta 14 veces si cuentas con horario de discriminación horaria y cargas tu eléctrico en horario valle, pudiéndote salir a 0,012 euros el kilómetro (1,2 euros el viaje planteado).

Mucha inversión para tan poco coche

El problema, como indicábamos, se encuentra en el elevado coste que supone esta instalación para las gasolineras, obligatoria por ley en el momento que esta se apruebe. Las compañías aseguran que 27 meses de plazo para convertirse en una electrolinera es muy poco tiempo y que estos puntos de carga «no son en absoluto rentables» debido a la poquísima demanda que hay todavía.

Cada estación (equipo e instalación) tiene un coste de unos 30.00o euros (sin contar electricidad y mantenimiento), aunque pueden variar entre los 20.000 y los 70.000 euros. Dado el tiempo de carga, cada punto puede ser capaz de abastecer a unos diez automóviles al día de media. En cuanto al número de coches eléctricos circulando en el país, la cifra es de solo 10.000 vehículos. Las cuentas no salen.