Una demanda demuestra cómo Facebook se aprovechaba de los niños para hacer dinero

Una demanda demuestra cómo Facebook se aprovechaba de los niños para hacer dinero

Carlos Martínez

Los juegos para móviles suelen ser una vía de entretenimiento muy común para los más pequeños. Basta dar con un juego sencillo, con muchos colores y muchos sonidos para que más de un renacuajo quede embobado jugando, pero en los tiempos que corren, hay un elemento que hay que tener en cuenta, y no es otro que los pagos dentro de aplicaciones.

Miles de euros gastados por un niño

Facebook

Muchos juegos requieren recibir pequeños pagos para obtener habilidades, fichas para continuar la partida o simples indumentarias decorativas, y al final todo se traduce en un pago con tarjeta que requiere la atención de un adulto. Este paso, bastante controlado en iOS y Android, parece que generó bastantes problemas a los usuarios de Facebook hace unos años, ya que quieres jugaron a muchos de los juegos integrados en la red social, se encontraron con más de una sorpresa en forma de grandes cantidades de dinero abonadas.

Muchos de estos casos protagonizados por padres que se sintieron estafados llegaron a juicio, y ahora, una empresa encargada de desvelar viejos casos archivados que pueden ser de interés público (Reveal), se está encargando de dar luz a todas estas demandas para demostrar que Facebook actuó con mala fe con la mayoría de afectados.

El archivo con todos los documentos relacionados verá la luz dentro de unos días tras conseguir la aprovación de un juzgado federal, pero mientras tanto, han conseguido publicar algunas hojas del archivo en las que se pueden ver algunos ejemplos como el siguiente.

Todo se remonta al año 2012, cuando un niño que responde a las iniciales de I.B solicitó a su madre que hiciera un pago de 20 dólares en uno de los juegos que estaba jugando. La madre accedió, abonó la cantidad con los datos de su tarjeta de crédito y siguió dejando al pequeño jugar en los siguientes días. La sorpresa llegó cuando llegó el recibo de cientos de dólares con cargo de Facebook, algo a lo que sorprendió tanto al niño como a la madre, ya que ellos sólo solicitaron una compra de 20 dólares. ¿Dónde está el error?

La ballena

Al parecer, el chico creyó que todas las compras que siguió realizando en la aplicación se hacían con dinero virtual y no con la tarjeta de crédito de su madre, ya que la aplicación no volvió a pedir los datos. Al no requerir la tarjeta de crédito, el niño pensó que todo formaría parte del juego, y de ahí la confusión, de él y de otros niños afectados. La madre solicitó a Facebook la devolución del dinero, pero el gigante se negó a hacerlo. Y fue en ese momento cuando comenzó toda la disputa.

Al igual que este hay muchos casos más, y parece que Facebook tardó bastante en ponerle remedio, ya que la mayoría también acabó sorprendiéndose de los pagos de manera repentina. Por si fuera poco, en los archivos hay algunos diálogos entre empleados de Facebook, y muchos demuestran el nivel con el que trataban a los usuarios. En uno de ellos, llegan a hablar de un niño que gastó más de 6.000 dólares con el término ballena, un nombre con el que normalmente se conoce en los casinos a los jugadores que despilfarran grandes cantidades de dinero. La conversación revelada dice:

Gillian: ¿Reembolsarías este boleto de un ballena? El usuario está disputando TODOS los cargos …

Michael: ¿Cuál es el gasto total del historial del usuario?

Gillian: Son 6.545 dólares, pero la tarjeta se agregó el 2 de septiembre. Creo que están disputando por todo. Ese usuario también parece ser menor de edad. Bueno, quizá no sea menor de 13 años.

Como podrás imaginar, si internamente utilizaban dichos términos, no cabe duda de que las preocupaciones del gigante por evitar estos problemas eran más bien pocas, y las sospechas de que los métodos utilizados buscaban la confusión y la inocencia de los más pequeños son bastante aclaratorias. En los próximos días se podrían descubrir casos más impactantes, aunque el acuerdo que se ha llegado para su publicación es que algunos registros se mantengan sellados para evitar causar más daño al gigante de las redes, ya que según el juez que ha dado permiso para su apertura no beneficiaría nada al interés público. Veremos en qué termina todo esto.