Ford demuestra que a los coches autónomos les hacen faltan luces… para nuestra tranquilidad

¿Te fías al 100% de un coche autónomo por la calle? ¿cómo estar seguro de que te ha visto cuando te dispones a cruzar en un paso de cebra? Precisamente eso es lo que anda investigando Ford, a través de un nuevo estudio que ha grabado en vídeo para ti y que ahora te traemos para que solo tengas que acomodarte y pulsar el play.

Los coches autónomos, cada vez más cerca

Los coches autónomos son todavía un tipo de vehículo limitado (en comparación con los que necesitan de una persona), pero suponen una realidad que dentro de unos cuantos años se extenderá como la pólvora, arrasando con la idea de conducción que hemos tenido y vivido durante décadas.

Esto nos lleva a plantearnos incluso nuevas maneras de relacionarnos con estos coches, especialmente en momentos en los que nos cruzamos con ellos por las calles. Y es que seguro que se te ha pasado por la cabeza alguna vez: «¿y cuando me encuentre a uno sin conductor en paso de cebra? ¿cómo estaré seguro de que me ha visto y que va a esperar a que yo cruce?

ford luminoso

Cuando vamos por la calle y nos disponemos a cruzar, existe una comunicación no verbal entre conductor y peatón que nos permite saber que nos ha visto y que va a parar. A veces es un gesto con la mano o el pulgar, otras un movimiento de cabeza y en ocasiones incluso un simple cruce de miradas nos permite saber que podemos cruzar con seguridad y confianza.

Tranquilo, no eres tan rebuscado como crees. De hecho, la gente de Ford ha planteado precisamente el mismo dilema y ha querido hacer una prueba con cámara oculta que se encargue de constatar si hay alguna manera de facilitar la comunicación entre coche y peatón (o ciclista).

ford asiento coche

Para ello ha disfrazado a un conductor de asiento -sí, ese viejo truco– y lo ha subido a un coche para que parezca que se trata de un coche autónomo. Al vehículo en sí lo han dotado de un sistema de iluminación extra con una barra superior que se ilumina de diferentes colores para señalar qué está haciendo el automóvil en cada momento: si está circulando, las luces son blancas; si está a punto de ponerse en marcha, se iluminan en morado; y si el coche está cediendo el paso, lo indicará con una luz turquesa.

Las luces, ¿nuestras aliadas?

Como habrás visto en el vídeo, los peatones se muestran mucho más confiados a la hora de cruzar un paso de cebra si tienen una referencia luminosa en el coche autónomo que poder mirar, algo que les permite saber qué está haciendo exactamente este automóvil -y sobre todo, asegurarse que no van a ser arrollados. También transmite mayor confianza al usuario sobre los vehículos autónomos en general, dado que aún existe bastante recelo sobre cómo se integrarán realmente en las ciudades y la dinámica de las grandes urbes.

Esta investigación forma parte de un estudio aún más grande que ya se inició en EEUU. Se ha estado comprobando la eficacia de los colores (el turquesa es más visible que el blanco y hace un buen contraste con el rojo, mejor que con el morado) así como el lugar de colocación del sistema de iluminación (en pruebas anteriores fue colocado en la parte superior del parabrisas).

La idea de Ford, claro, pasa por poder desarrollar así un lenguaje lumínico universal que se entienda en todo el mundo, de forma que todos conozcamos el código que existe en los coches autónomos para saber en todo momento lo que estos van a hacer cuando estén por las calles. Ford persigue la implementación de su flota de autónomos en EEUU en 2021, por lo que lograr un objetivo de este tipo de antoja fundamental para la marca. Difícilmente lo conseguirán tan pronto, pero, quién sabe, quizás sea el comienzo de una nueva manera de entender al conducción en el futuro.