Demanda a Jaguar tras perder un dedo con la puerta automática de su coche

Demanda a Jaguar tras perder un dedo con la puerta automática de su coche

Carlos Martínez

La tecnología aplicada a vehículos está incorporando numerosos avances que facilitan el día a día de los usuarios e incluyen una gran cantidad de soluciones de seguridad que para el conductor pasan completamente desapercibidas, sin embargo, están ahí para salvarte la vida. Pero entre tanta innovación, existen todavía casos en los que la realidad supera a la ficción.

Una puerta que muerde

Jaguar dedo amputado

Nuestro protagonista es un señor de 81 años de Florida que disfrutaba de su flamante Jaguar XJL R, un vehículo de alta gama lanzado hace unos años cuyo precio alcanzaba los 100.000 euros y que incluía un sistema que se encarga de cerrar la puerta automáticamente de manera suave. Este sistema era algo así como la primera versión de los actuales sistemas que se encargar de abrir y cerrar la puerta de manera automática (Jaguar lo ofrece en sus últimos vehículos), aunque a diferencia de los de ahora, requería abrir la puerta manualmente y empujarla para cerrarla.

Al empujar para cerrar, el sistema suaviza el golpe de la puerta contra el chasis y activa un mecanismo que se encarga de cerrar con cierta presión hasta que el pestillo alcanza su posición de seguridad. Básicamente se trata de un sistema que evita que las puertas se queden entreabiertas, además de eliminar la necesidad de dar un portazo. En el vídeo que tienes a continuación podrás ver el sistema en funcionamiento.

Una demanda por perder el dedo

Jaguar dedo amputado

El problema está en que parece que la puerta no es capaz de detectar ningún tipo de obstáculo, y continúa cerrando incluso teniendo un objeto que impida cerrar el portón. Esto es justo lo que le ocurrió a Theodore Levy el 7 de agosto del 2018, aunque el objeto en cuestión fue nada más y nada menos que su pulgar.

El pobre hombre debió de colocar la mano en el peor momento y vio como el sistema de cierre (que por cierto recibe el nombre de cierre suave de puerta, o SCAD) aplastaba lentamente su pulgar hasta amputárselo parcialmente, acabando con parte de la estructura ósea, nervios, tendones y vasos sanguíneos de su pulgar. La demanda incluye una foto del actual estado del dedo de Levy, una imagen que hemos preferido no incluir en este artículo.

Levy reclama que el sistema cierra “firmemente” y no “suavemente” como la propia Jaguar lo describe, alegando además que la falta de sensores para identificar obstáculos (de la misma manera que una ventanilla eléctrica para de subir cuando se topa con un brazo) convierten a la puerta en un peligroso sistema que atenta contra la seguridad de los usuarios.