Cómo avanzar en la era de las distracciones: un problema de atención y no de tiempo

Cómo avanzar en la era de las distracciones: un problema de atención y no de tiempo

Pedro Santamaría

Cuando te propones nuevos retos y no avanzas, lo normal es que la excusa sea: no tengo suficiente tiempo. Pero, y si no fuese un problema de tiempo y sí de atención. Estamos tan acostumbrados a las distracciones que pensamos que es lo normal. Por eso, deberíamos ponerle solución cuanto antes.

¿Falta de tiempo o falta de atención?

La distracciones nos rodean. El teléfono, el ordenador e incluso el entorno de trabajo o estudio nos exponen a múltiples distracciones al cabo del día. Que si una notificación de una aplicación de mensajería, un correo nuevo que entra, una llamada o el clásico “tienes un minuto para una cosa rápida”. Todo eso nos afecta e impide que puedas estar enfocado durante mucho tiempo.

Es más, sería interesante que te analizaras y vieras qué tiempo eres capaz de aguantar con tu atención puesta en una única tarea al cien por cien. Posiblemente te lleves una sorpresa viendo que no más de 15 o 20 minutos, a veces ni eso.

El problema de las distracciones es algo que hemos generado entre todos abrazando tecnologías como las notificaciones push , con esa sensación de que debemos revisar qué ocurre en redes sociales por miedo a “perdernos” algo, o que simplemente si no contestamos en el momento seremos mal educados.
Claro que, si quieres avanzar con tus proyectos, tener tiempo libre de verdad y mejorar en tu concentración hay que atacar el problema de las distracciones. Porque son estas las que de forma directan afectan a lo que puede que creas que es tu mayor problema para ser productivo: la gestión del tiempo.

Como decir adiós a las distracciones

Decir adiós a las distracciones es tan sencillo como encender o apagar la luz de tu habitación. Simplemente tienes que tocar el interruptor adecuado y no caer en la tentación de pensar que mejor encendido no vaya a ser que… Tranquilo, no ocurrirá nada, y si es para temas realmente importantes hay vías para mantener ese contacto.

Notificaciones iOS y Android

Por tanto, lo primero es identificar qué te distrae durante tu día. Si estás en la oficina o la escuela: ¿son tus compañeros? ¿El teléfono? ¿Las notificiaciones? Pues ponle solución.

  • Acostumbra a las personas que trabajan o estudian contigo a que no te molesten cuando: tienes auriculares puestos, te ven concentrado o en determinados periodos de tiempo u horas. No es algo sencillo, pero es un primer gran paso.
  • Igual o más importante es eliminar todas aquellas notificaciones de tu teléfono móvil que no aporten valor a tu trabajo. Es más, si puedes “alejarte” del teléfono colocándolo boca abajo, apagando sonidos y cualquier otro indicador, hazlo.
  • En tu ordenador inicia sólo las aplicaciones imprescindibles. Y si usas algunas tipo Slack, aprovecha las funciones de estado para silenciar avisos durante periodos de tiempo.
  • Gestiona la consulta de redes sociales a horas concretas y durante un tiempo exacto. Lo que te de tiempo a ver bien y lo que no, tranquilo porque no te perderás nada que cambie tu vida. Y si notas que tienes muchos contactos en redes igual es el momento de filtrar y quedarte con aquello que te aporte realmente.
  • Practica la concentración durante periodos cortos de tiempo y luego ve aumentándolos
  • Aprovecha las nuevas funciones de los SO actuales para descubrir en qué gastas tu tiempo cada día/semana. Podrás obtener información útil para saber dónde atacar primero.

Listo, con estos sencillos pasos vas a poder gestionar mejor las distracciones que tanto tiempo te roban a lo largo del día. Si además haces un repaso semanal para ver qué sigue fallando, donde has acertado y qué puedes variar para que se adapte mejor a tus necesidades mejor que mejor.

Lógicamente cada uno debe adaptar todo a sus necesidades. Pero hacer todo o gran parte de lo propuest es algo que te puede aportar múltiples beneficios. Y no debes preocuparte por ese miedo a perderte algo o no estar conectado para cuando te necesites.

Por ejemplo, en los teléfonos móviles puedes configurar en ajustes que ciertas personas puedan contactar contigo y que el dispositivo emita un sonido para avisarte. Pero úsalo con contactos que realmente son importantes, como algún familiar, la escuela de los niños, etc.

Si como con otras cosas eres capaz de crear un hábito te garantizamos que cambiará tu forma de trabajar, de estudiar, de disfrutar el día. No hacerlo no será un impedimento para seguir avanzando y creando cosas, pero tendrás siempre la sensación de ir sin tiempo, con la lengua fuera. Y no, el tiempo no lo puedes ni gestionar ni manejar, es tu atención la que sí se puede controlar.

Por último, si tu problema son los vídeojuegos y disfrutas de ellos en Xbox o Windows, estas opciones para controlar el tiempo de pantalla te interesarán.