Uber y Cabify podrían irse de Barcelona: ¿victoria de los taxistas?

Uber y Cabify podrían irse de Barcelona: ¿victoria de los taxistas?

Carlos Martínez

La huelga indefinida de taxistas ha presionado finalmente a la asociación Unauto VTC, el grupo que representa el 90% del sector VTC en España, quien parece haber decidido retirarse de la ciudad de Barcelona debido a la crítica situación que está viviendo la ciudad en estos días. Según entienden los máximos dirigentes de la asociación, la Generalitat ha accedido a las exigencias propuestas por el grupo de taxistas de Barcelona, unas medidas que obligan a las VTC abandonar Cataluña.

Un decreto que acaba con las VTC

Según el propio presidente de Unauto VTC, Josep Maria Goñi, el nuevo decreto planteado les obligaría a cerrar las empresas en Cataluña, por lo que anuncia una retirada si todo sigue su curso. El próximo jueves darán una rueda de prensa en la que aclararán todos los detalles y anunciarán oficialmente si proceden a la retirada. Las medidas obligarían a las VTC a solicitar el servicio con una hora de antelación, y no podrían usar el GPS.

Por ahora tanto Uber como Cabify funcionan con normalidad, y en ninguna de las compañías han confirmado que vayan a desaparecer de Barcelona, por lo que habrá que esperar a los próximos días para poder confirmar definitivamente si estos servicios de transporte dejarán de operar en Barcelona y, lo más importante, si estas medidas afectarán a otras provincias.

Unauto VTC seguirá peleando

A través de un comunicado oficial publicado en la cuenta oficial de Twitter, Unauto VTC ha declarado que “las restricciones anunciadas suponen la desaparición en Catalunya del sector de las VTC, que lamentablemente no podrán seguir danto servicio a los millones de ciudadanos que nos eligen cada día, y la destrucción de más de 3.000 empleos”. “Desde Unauto VTC anunciamos que vamos a estudiar todas las medidas legales a nuestra disposición para luchar contra esta regulación injusta, dictada por el sector del taxi e impulsada bajo coacciones inaceptables en un estado de derecho”.


Tal y como especifican, aunque declaran que su labor podría finalizar, utilizarán todas las medidas legales posibles para cancelar la decisión y poder seguir operando como lo hacían hasta ahora. De momento el servicio seguirá funcionando, pero todo podría cambiar si el llamado “chantaje del sector del taxi” termina finalmente cumpliéndose.