Dinamarca ha dado un paso al frente al presentar un acuerdo polĆtico para prohibir el acceso a redes sociales a los menores de 15 aƱos. El plan, alcanzado por el Gobierno con apoyo de parte de la oposición, cuenta con mayorĆa parlamentaria, aunque todavĆa debe concretar varios aspectos tĆ©cnicos sobre su aplicación.
La propuesta incorpora una vĆa de excepción: en casos justificados, los padres podrĆ”n autorizar el uso a partir de los 13 aƱos. No se ha detallado el listado de plataformas afectadas, pero el foco se sitĆŗa en servicios con perfiles pĆŗblicos y con riesgos documentados por diseƱos adictivos o por la presencia de contenido ilegal o daƱino.
QuĆ© contempla la propuesta y cómo se aplicarĆa
El Ejecutivo quiere introducir obligaciones para que los productos y servicios digitales incluyan funciones de protección y control parental preinstaladas o de fÔcil acceso. En este punto, Dinamarca mira a la experiencia de Francia y España, donde se han impulsado medidas para que estos controles sean efectivos, gratuitos y accesibles, y para reforzar los mecanismos de verificación de edad.
El paquete polĆtico incorpora financiación especĆfica: 160 millones de coronas danesas (unos 21 millones de euros) destinados a 14 iniciativas, entre ellas campaƱas informativas y ofertas alternativas de ocio y formación digital para familias y centros educativos.
Queda pendiente definir cómo se implementarĆ” la verificación de edad para evitar que los menores burlen los controles. Como recordó la responsable francesa de IA y EconomĆa Digital, Clara Chappaz, Ā«es muy fĆ”cil cambiar la fecha de nacimientoĀ», un problema que este acuerdo quiere atajar con soluciones tĆ©cnicas mĆ”s robustas.
En España, el ministro Félix Bolaños ha subrayado que la edad media del primer móvil ronda los 11 años, un dato que refuerza el debate europeo sobre el acceso temprano a plataformas sociales y la necesidad de controles efectivos desde el dispositivo y el servicio.
La ministra danesa de Digitalización, Caroline Stage, defendió que el acuerdo marca «un nuevo estÔndar» para proteger a los menores en el entorno digital, mientras que los datos oficiales apuntan a que el 94% de los menores de 13 ya accede de algún modo a redes.

Debate polĆtico y reacción en Europa
La clĆ”usula de excepción āque permite acceso con permiso paterno desde los 13ā ha provocado el rechazo de varios partidos a la izquierda del Parlamento danĆ©s, que consideran la medida Ā«poco ambiciosaĀ» frente a algoritmos que fomentan la dependencia en plataformas como TikTok, Snapchat o Instagram.
La primera ministra, Mette Frederiksen, ha insistido en la urgencia de actuar: «Estamos robando la infancia a nuestros hijos», señaló, aludiendo a problemas de salud mental como la depresión, la baja autoestima o la falta de concentración, asà como a contenidos no adecuados a su edad.
Con este movimiento, Dinamarca se sitĆŗa entre los primeros paĆses de la UE en impulsar un lĆmite nacional de edad para redes sociales, siguiendo la estela de iniciativas previas como la de Australia, que fijó una restricción mĆ”s severa para proteger a los menores frente a posibles daƱos.
Para España y el resto de Europa, el planteamiento danés puede acelerar criterios comunes sobre verificación de edad, diseño responsable y controles parentales, uniendo esfuerzos públicos y privados para reducir exposición a contenidos nocivos.
Aunque la propuesta no detalla nombres concretos, el texto se dirige a las grandes plataformas con perfiles pĆŗblicos y mayor impacto entre adolescentes, con el objetivo de reforzar su deber de diligencia en seguridad infantil.

La iniciativa danesa fija una lĆnea clara: restringir el acceso a redes a menores de 15, permitir excepciones controladas desde los 13 y acompaƱarlo de inversión pĆŗblica, nuevas obligaciones para plataformas y controles mĆ”s eficaces. Con respaldo mayoritario y crĆticas por la excepción, el texto aĆŗn debe concretar su aplicación, pero ya marca el rumbo del debate europeo sobre el bienestar digital infantil.