Netflix pone en marcha la serie live-action de Assassin’s Creed ambientada en la Roma del año 64 d.C.

  • Netflix y Ubisoft confirman el inicio del rodaje de la serie live-action de Assassin’s Creed en Roma.
  • La historia será original dentro del universo de la franquicia y estará ambientada en el año 64 d.C., en plena Antigua Roma.
  • El proyecto cuenta con un reparto internacional encabezado por Lola Petticrew, Toby Wallace y Noomi Rapace, entre otros.
  • Los showrunners Roberto Patino y David Wiener lideran una producción planteada como thriller histórico de gran escala.

Serie live-action de Assassin's Creed en Netflix

La franquicia Assassin’s Creed da un nuevo salto a la acción real con una serie live-action producida por Netflix en colaboración con Ubisoft. Tras varios años de rumores y anuncios preliminares, el proyecto ha abandonado definitivamente la fase de desarrollo y se encuentra ya en pleno rodaje, con un equipo creativo consolidado y un elenco internacional cerrado.

Lejos de adaptar de forma literal alguno de los videojuegos, la producción apostará por una historia inédita ambientada en la Antigua Roma, concretamente en el año 64 d.C., un momento especialmente tenso para el Imperio. La intención es mantenerse fiel al espíritu de la saga —conspiraciones, sociedades secretas y conflictos ideológicos—, pero ofreciendo al mismo tiempo una trama que funcione por sí sola para cualquier espectador que llegue desde cero.

Roma, año 64 d.C.: el nuevo escenario para la guerra secreta

El universo de la saga ha recorrido desde Jerusalén en las Cruzadas hasta la Revolución Francesa, pero la Roma imperial había quedado en segundo plano en los juegos principales. La serie de Netflix llena ese hueco y sitúa la acción en el Imperio Romano bajo el gobierno de Nerón, en un año marcado por el gran incendio que arrasó buena parte de la ciudad.

Según la sinopsis oficial compartida por Netflix y Ubisoft, la producción se presenta como un thriller de alto voltaje centrado en una guerra encubierta entre dos facciones en la sombra. Una de ellas recurre a la manipulación y al control, mientras que la otra defiende el libre albedrío y la capacidad de elección individual, en clara sintonía con el eterno choque entre Templarios y Asesinos que vertebra la franquicia.

Este conflicto se entretejerá con acontecimientos históricos de gran relevancia, con el incendio de Roma como telón de fondo evidente. El contexto de persecuciones, represión y luchas internas por el poder resulta especialmente propicio para las tramas de espionaje, traiciones y cambios de lealtad que caracterizan a la saga de Ubisoft.

El rodaje se ha puesto en marcha en Italia, con especial protagonismo de los estudios Cinecittà en Roma, donde se están utilizando y ampliando grandes decorados de la ciudad antigua. El objetivo es recrear con el máximo detalle tanto las zonas monumentales como los barrios populares, ofreciendo una Roma creíble, sucia y vibrante que sirva de escenario a las secuencias de acción y sigilo.

Por ahora, no se han mostrado imágenes oficiales de la serie más allá de los anuncios institucionales, así que quedan en el aire detalles concretos sobre la presencia del Animus, las posibles conexiones con tramas ya vistas en los videojuegos o la aparición de figuras históricas relevantes como el propio Nerón.

Una historia original dentro del universo Assassin’s Creed

Netflix y Ubisoft han dejado claro que la ficción no adaptará directamente ninguna entrega concreta de la saga. En lugar de recrear paso a paso un argumento ya conocido, el equipo ha optado por construir una línea temporal propia encajada en la continuidad general de Assassin’s Creed.

Esta decisión permite aprovechar la riqueza del lore ya existente —la guerra milenaria entre órdenes enfrentadas, los artefactos de civilizaciones antiguas y el choque entre control y libertad— sin quedar atados a personajes o misiones que los jugadores conozcan al dedillo. La Roma del 64 d.C. se presenta así como un nuevo “campo de juego” dentro de la cronología global de la franquicia.

En comunicación oficial, Netflix ha descrito el proyecto como un “thriller trepidante” que aspira a combinar grandes secuencias de acción, conspiraciones políticas y un enfoque más íntimo sobre la identidad y las consecuencias personales de vivir en la clandestinidad. Este énfasis apunta a una estructura coral, con varios personajes implicados en distintos niveles de la trama.

Para el público europeo, y especialmente para la audiencia española acostumbrada a producciones históricas de época, el marco romano tiene un atractivo evidente. No sólo por el peso cultural e histórico del Imperio en Europa, sino también por la posibilidad de ver recreados escenarios reconocibles de la Antigüedad con un presupuesto propio de una gran plataforma internacional.

Reparto internacional: caras conocidas y nuevos talentos

Uno de los aspectos que más interés ha despertado es el elenco, que mezcla actores consolidados en cine y televisión con intérpretes emergentes. Netflix ha confirmado que la serie estará encabezada por Lola Petticrew, Toby Wallace y Zachary Hart, con presencia destacada de Noomi Rapace, Claes Bang y Sean Harris, entre otros.

Lola Petticrew y Toby Wallace, con experiencia en títulos de corte dramático y juvenil, asumirán parte del peso protagonista, acompañados por Laura Marcus, Tanzyn Crawford, Nabhaan Rizwan y Zachary Hart en el núcleo central de personajes recurrentes. La producción refuerza así una apuesta por un plantel diverso que pueda conectar con públicos distintos.

En el apartado de rostros más reconocibles, Noomi Rapace —vista en producciones de ciencia ficción y thrillers internacionales—, Claes Bang y Sean Harris aportan experiencia en papeles intensos y moralmente ambiguos, muy apropiados para un relato donde nadie termina de mostrar todas sus cartas.

El reparto se completa con Ramzy Bedia, Corrado Invernizzi, Sandra Guldberg-Kampp, Youssef Kerkour, Mirren Mack y Louis McCartney, entre otros nombres que participarán en roles secundarios o recurrentes. Hasta el momento, ni Netflix ni Ubisoft han desvelado qué personajes interpretará cada uno ni a qué bando pertenece cada figura clave dentro del conflicto central.

La falta de detalles sobre identidades y alianzas forma parte de la estrategia de comunicación inicial: mantener el misterio en torno a quién se mueve en las sombras, quién está vinculado a la Hermandad de los Asesinos y quién se sitúa del lado de las fuerzas que buscan imponer orden a cualquier precio.

Showrunners y equipo creativo: veteranos de la televisión de género

Detrás de la cámara, la serie cuenta con un equipo creativo que ya ha demostrado solvencia en proyectos de alto presupuesto. Roberto Patino y David Wiener ejercen como creadores, showrunners y productores ejecutivos, aportando su experiencia previa en producciones como Westworld, Sons of Anarchy, Halo, The Killing o Homecoming.

Ambos han manifestado en declaraciones para Netflix que son seguidores de la franquicia desde el lanzamiento del juego original en 2007. Su intención es ir más allá del puro espectáculo visual y recuperar “el valor de la conexión humana a través del tiempo y de las culturas”, uno de los temas que consideran centrales en la saga.

En sus palabras, la historia que quieren contar gira en torno a lo que la humanidad puede perder cuando se rompen esos lazos, integrando cuestiones como el poder, la violencia, la venganza y la fe en un mismo relato. Esta aproximación sugiere que, junto al parkour y la acción, habrá espacio para desarrollar personajes complejos y conflictos internos.

La participación de Ubisoft Film & Television también es significativa. Nombres como Gerard Guillemot, Margaret Boykin, Austin Dill y Genevieve Jones figuran como productores ejecutivos por parte de la compañía francesa, acompañados por Matt O’Toole. Su presencia busca garantizar que la adaptación respete la esencia y el lore de la franquicia, algo especialmente sensible tras la recepción tibia de la película de 2016 con Michael Fassbender.

Entre las labores de producción y dirección se suman además otros perfiles con experiencia en televisión de alto nivel, lo que apunta a un enfoque técnico ambicioso tanto en puesta en escena como en diseño de producción, vestuario y recreación histórica.

Objetivos de Ubisoft y Netflix con la nueva adaptación

Con más de doscientas millones de copias vendidas en todo el mundo, Assassin’s Creed es una de las licencias clave de Ubisoft. La compañía lleva tiempo intentando reforzar su presencia fuera del videojuego, y la alianza con Netflix encaja en esa estrategia de expansión a formatos audiovisuales.

Esta serie se entiende también como un intento de pasar página respecto al largometraje de 2016, que no logró calar ni entre la crítica ni en taquilla. En esta ocasión, el enfoque se aleja del cine y apuesta por un formato seriado que permite profundizar más en los personajes, las tramas políticas y el trasfondo histórico, elementos que en los juegos suelen desarrollarse a lo largo de decenas de horas.

Para Netflix, el proyecto supone reforzar su catálogo de producciones de género basadas en grandes franquicias, un terreno donde la plataforma lleva años invirtiendo con adaptaciones de sagas literarias, cómics y videojuegos. Una serie de Assassin’s Creed con suficiente calidad y buena acogida podría convertirse en un título de largo recorrido dentro de su catálogo global.

La elección de un escenario histórico europeo tan reconocible como Roma, y de un contexto concreto como el año 64 d.C., permite además conectar de forma directa con la audiencia del Viejo Continente. No se descarta que, si la serie funciona, la colaboración continúe con nuevas temporadas en otros periodos históricos o con proyectos paralelos dentro del mismo universo.

Estado actual del rodaje y posibles plazos de estreno

Por el momento, lo único confirmado de forma oficial es que el rodaje ya ha comenzado en Italia y que la producción está en una fase inicial de trabajo en platós y localizaciones. Distintas fuentes indican que el calendario de filmación se prolongará durante varios meses, con una etapa de postproducción previsiblemente larga debido al peso de los efectos visuales.

Netflix no ha comunicado todavía una fecha de estreno aproximada, algo habitual en proyectos de esta envergadura hasta que el rodaje está avanzado y la campaña promocional planificada. Teniendo en cuenta los tiempos de rodaje y posproducción de una serie histórica con abundante recreación digital, lo más razonable es pensar en un lanzamiento a medio plazo.

En los próximos meses es previsible que se vayan desvelando más detalles sobre los personajes, las primeras imágenes oficiales y posibles teasers. También podría aclararse el número de episodios de la primera temporada, así como la estructura concreta de la historia y el peso que tendrán los elementos más fantásticos ligados al lore tradicional de la franquicia.

Mientras tanto, la serie se mantiene como una de las apuestas televisivas más llamativas en el horizonte para los seguidores de Assassin’s Creed, los aficionados a la ficción histórica y quienes buscan propuestas de gran formato con tramas de conspiraciones y luchas de poder ambientadas en Europa.

Con el rodaje en marcha, un reparto amplio ya confirmado y un equipo creativo con experiencia en televisión de género, la adaptación live-action de Assassin’s Creed encara sus primeros pasos con una combinación de prudencia y ambición: se apoya en un universo muy conocido, se distancia de la anterior incursión cinematográfica y apuesta por la Roma del 64 d.C. como escenario para relanzar la guerra secreta entre facciones que llevan años siguiendo millones de jugadores y espectadores en todo el mundo.

Assassin's Creed Netflix
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