Por qué ver Netflix en tu PS5 es una mala idea

Por qué ver Netflix en tu PS5 es una mala idea

José Luis Sanz

Una de las ventajas de tener una consola es que, no solo nos tiene entretenidos muchas horas al día con montones de videojuegos sino que, encima, es compatible con la mayoría de aplicaciones de películas y series en streaming por lo que no hace falta salir del mismo sitio para continuar con ese atracón de ocio digita findesemanill. Pero existe un pequeño inconveniente en el que nunca has reparado si Netflix o cualquier otra es tu preferida. ¿Sabes cuál?

La potencia sin control

Había un viejo anuncio de televisión que venía a decir que «la potencia sin control no sirve de nada» y que ha quedado prácticamente como una verdad universal. Y aquello, que era aplicable a una marca de neumáticos, casi podríamos llevarlo sin cambiar una coma al ámbito de las consolas, da igual si son de nueva o vieja generación aunque es cierto que en el caso de PS5 los datos son abrumadoramente negativos.

Aplicado a PS5 viene a significar que la consola, para poner en marcha los videojuegos que corren por sus venas, necesita de un hardware que no es barato, ni económica ni energéticamente. Es decir que mientras disfrutamos de God of War Ragnarok ese consumo está justificado por el despliegue gráfico y el trabajo que tienen que llevar a cabo la CPU o la tarjeta gráfica, pero cuando hablamos de reproducir una simple serie en Netflix… el precio que pagamos ya no nos renta tanto.

Como habréis adivinado el inconveniente de usar una PS5 para ver Netflix es que estamos matando moscas a cañonazos, poniendo a disposición de una app un torrente de potencia gráfica y energética que no se necesita y, por tanto, encareciendo absurdamente la factura de la luz que, como bien sabéis, no están los tiempos para despilfarros.

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Las diferencias de consumo

Ahora bien, ¿en números de cuánto estamos hablando? Bueno, pues según ha podido investigar el portal Flatpanels HD, ver Netflix en PS5 significa consumir 25 veces más energía que si lo hacemos en un Chromecast de Google. Y si preferimos Xbox Series X, la next-gen de Microsoft, esa cantidad se queda solo en 18. Es un ligero ahorro pero dentro de una cantidades de despilfarro extraordinariamente elevadas.

Tened en cuenta que tanto PS5 como Xbox Series X tienen un consumo de 80W y 57W respectivamente, que es una auténtica salvajada si lo comparamos con los 3,2W de un Chromecast de Google o los 4W del modelo de los de Cupertino, el famoso Apple TV. Así que la próxima vez que queráis ver una serie o una película, os recomendamos que os lo penséis un poquito.

De todas formas el problema no es solo energético ya que hay que añadirle otras limitaciones obvias al no tratarse de plataformas enfocadas a la reproducción solo de contenidos en streaming, como es la falta de tecnologías que sí utilizan esas llaves HDMI de Google, Apple, Amazon, etc. Y son el HDR, por ejemplo, que en el caso de las consolas llega a ser forzado y no nativo para este tipo de contenidos, o la ausencia de compatibilidad con estándares tan necesarios como Dolby Vision o Dolby Atmos.

Así las cosas… ¿vas a utilizar tu PS5 la próxima vez para ver Netflix?