¿Por qué a los orcos de Los Anillos de Poder no les puede dar el sol?

¿Por qué a los orcos de Los Anillos de Poder no les puede dar el sol?

José Luis Sanz

Todos sabíamos que tarde o temprano íbamos a ver en Los Anillos de Poder a unos cuantos orcos moverse como si fueran una masa informe de seres buscando sangre, pero nadie esperaba que al confirmarlo, nos dieran la sensación de comportarse como vampiros a los que la luz del sol puede cegarles y quemarles. Ahora bien, ¿sabéis por qué ocurre eso en la serie de Prime Video? ¿Por qué esos orcos de las edades anteriores huyen de la luz del día?

El origen de los orcos

Como en toda la obra de J.R.R. Tolkien, existen multitud de fuentes en los libros y anexos escritos que pueden dar a interpretaciones, pero es cierto que en el caso de los orcos se produce una referencia clara a cómo fueron creados según el señor del mal que les tocó en suerte tener, y que a fin de cuentas fue el que se encargó de fabricarlos. Y son dos: Morgoth por un lado y Sauron por otro. Al primero es al que tenemos más cercano dentro de la narración de Los Anillos de Poder y el segundo es en el que se centraron las películas de Peter Jackson.

Entonces, ¿por qué estos orcos de la serie de Prime Video no pueden exponerse a la luz del sol? Pues bien, esta remesa de soldados diabólicos sedientos de sangre nació cuando Morgoth necesitó crear su propio ejército, cosa que tuvo lugar en una época de completa oscuridad en la que los dos árboles de Valinor no eran capaces de llenar de luz todos los confines de la Tierra Media. Durante ese tiempo, y según interpretaciones de la obra de Tolkien, los orcos crecieron y se abrieron paso en un mundo asolado por las tinieblas por lo que ese paso del tiempo les fue acostumbrando a esa falta de luz.

Esta explicación podríamos entenderla de la misma manera que la Teoría de la Evolución de Charles Darwin, en la que viene a decir que las circunstancias del entorno pueden marcar características clave de cada especie, e igual que las jirafas vieron crecer su cuello para alcanzar la comida más alta de los árboles, los orcos se adaptaron a la oscuridad creando una repulsión natural a la luz, que no puede tocar ni su piel ni sus ojos, de ahí su siniestra manera de moverse por el subsuelo cavando pasadizos.

Orcos de Los Anillos de Poder.

¿Todos los orcos son así?

Esta es la pregunta del millón porque como ya vimos en las películas de Peter Jackson de El Señor de los Anillos y El Hobbit, aquellos orcos no tenían el más mínimo problema en exponerse a la luz del día (o eso parecía) por lo que muchos fans han clamado pidiendo que los criterios se unifiquen. Pues bien, incluso aquí, los más entendidos en la obra de J.R.R. Tolkien se inclinan por pensar que Los Anillos de Poder es más fiel que la saga fílmica del neocelandés.

Y existe una razón: el escritor británico, que dotó a sus novelas de un trasfondo histórico y un lore increíblemente extenso que afectaba a prácticamente todas las criaturas y pueblos de la Tierra Media, deslizó con claridad cuál es el verdadero origen de estos orcos o sus características y limitaciones. Aunque si os decimos la verdad, esta cualidad de los orcos de Los Anillos de Poder parece ser canon. Es decir, Peter Jackson prefirió ahorrarse este (pequeño) detalle de la repulsión a la luz del día, o cuando menos no decirlo de forma explícita, para no atarse de pies y manos en ciertos momentos de la narración, aunque hizo todo lo posible por respetarlo forzando escenas nocturnas allí donde fue posible.

Así que es lo que tenemos: en la serie de Prime Video los orcos no pueden exponerse a los rayos de la luz del sol… ¿te parece bien?

¡Sé el primero en comentar!