Series de las que solo merece la pena ver la primera temporada

Series de las que solo merece la pena ver la primera temporada

Daniel Marín

La mayoría de las series que conocemos empiezan desde abajo. Personajes normales y corrientes experimentan algo inusual y se embarcan en una aventura que se complica más y más en cada episodio. Sin embargo, hay otras producciones que parten de una premisa muy potente, y no consiguen mantener el nivel con el tiempo. Todas las series de las que vamos a hablar a continuación tienen más de una temporada. Sin embargo, es mejor plantarse al final de la primera:

Prison Break

Cinco temporadas y 90 episodios. Pero si lo que de verdad te interesa es divertirte, con la primera temporada vas que chutas.

La premisa de Prison Break es tan absurda como divertida. El hermano de Michael Scofield es condenado a muerte injustamente por un crimen que no ha cometido, y acaba bajo rejas en una cárcel de máxima seguridad. Michael, convencido de la inocencia de este, decide atracar un banco para acabar en la misma cárcel que él y así ayudarle a escapar.

Por supuesto, Michael tiene un plan para salirse con la suya, pues fue precisamente el arquitecto que diseñó dicha prisión. Con los planos tatuados por todo el cuerpo, va rompiendo la seguridad de la prisión poco a poco hasta lograr su objetivo.

Lo divertido de Prison Break era precisamente ver cómo escapaba de la cárcel. Y eso es lo verdaderamente genial de la serie. Una vez los vemos fuera, cuesta mantenerse delante del televisor.

Por trece razones (’13 Reasons Why’)

La historia de Hannah Baker debe ser la única de la historia que es tan necesaria como innecesaria. Necesaria, porque la primera temporada nos enganchó delante de la pantalla y se abrió un melón importante. Por primera vez, el suicidio dejó de verse como algo que hacen los egoístas, pues todos sentimos todos y cada uno de los motivos por los que Hannah no pudo continuar con su vida.

La primera temporada de 13 Reasons Why tuvo las suficientes agallas para hablar del acoso, de la irresponsabilidad –o negligencia– de algunos «profesionales» en los institutos, e incluso de las barbaridades que pueden llegar a hacer algunos adolescentes. Fue una temporada desagradable, pero necesaria al fin y al cabo para abrir los ojos.

Sin embargo, debió quedarse ahí. La segunda temporada ya se notó como algo que sobraba. Pero vamos ya por la cuarta temporada. Alargar la serie no hace más que difuminar el buen trabajo que se hizo en los primeros 13 capítulos.

 

[Nota para el lector: recuerda, aunque haya 13 (o 130) razones para pensar en el suicidio, nunca es la solución. En España existe el Teléfono de la Esperanza (717 00 37 17) y una web con información (https://telefonodelaesperanza.org/). No estás sola, no estás solo.]

Westworld

Westworld

La primera temporada de Westworld rozó la perfección. Los episodios avanzaban, pero nosotros íbamos viendo los mismos eventos una y otra vez. Y todo para descubrir que éramos tan inocentes como la pobre Dolores.

Por desgracia, mantener un nivel de sobresaliente no es fácil. De ahí que las siguientes temporadas decepcionaran bastante al perder el factor sorpresa.

True Detective

true detective

Sobre el papel, ver a Matthew McConaughey ya nos invitaba a pensar que True Detective sería una de las mejores series de la historia. Aunque tampoco hay que quitar méritos a Woody Harrelson, pues los dos hacían una dupla espectacular.

True Detective era el resultado de combinar una trama detectivesca macabra, unos detectives completamente destrozados a nivel psicológicos, y unos muy buenos actores. La serie luego siguió su camino, pero al quitar de la ecuación a estos dos personajes, la serie de Nic Pizzolatto perdió todo su atractivo.

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