La tercera temporada de The Last of Us en HBO comienza a perfilarse y, por lo escuchado en los últimos días, apunta a ser más extensa que la segunda temporada. Las pistas llegan de su showrunner, Craig Mazin, que ha dejado entrever que la nueva tanda de capítulos se moverá en cifras similares a las de la primera, aunque sin concretar todavía cuántos episodios habrá.
Esta hoja de ruta llega en un contexto peculiar: la T2 fue aplaudida por la crítica, pero dividió a parte del público, y además se ha producido la salida de Neil Druckmann del día a día de la serie. Aun así, el equipo recalca que el plan sigue su curso y que el foco narrativo se desplazará con más claridad hacia Abby.
Temporada 3: duración, capítulos y ritmo
Tras una primera temporada de 9 episodios y una segunda con 7, Mazin ha explicado que el equipo está afinando la estructura, con la idea de que la T3 sea más larga que la 2 y equiparable a la 1. No ha desvelado si eso significa más capítulos o más metraje por episodio; de momento, el número exacto es un asunto interno.
Uno de los puntos que más debate generó en la T2 fue el ritmo de los acontecimientos. La intención ahora es dar más espacio a las tramas y a los personajes clave para que respiren, evitando la sensación de acelerón que algunos espectadores señalaron durante el curso pasado.
Mazin también ha insistido en que la serie seguirá ofreciendo una producción ambiciosa, con la promesa de más contenido por cada euro invertido. Eso sí, sin entrar a cuantificar qué parte de esa ambición se traducirá en duración y cuál en escala de escenas.
Conviene recordar que la primera temporada abarcó la historia del juego original y Left Behind, mientras que la segunda trató aproximadamente la mitad de The Last of Us Parte II. Con esa base, la T3 tendrá margen para desplegar las piezas que faltan.
Hacia dónde mira la historia: Abby, Seattle y las consecuencias

Aviso de spoilers: a continuación se comentan tramas de la temporada 2 y del juego The Last of Us Parte II.
El final de la segunda temporada dejó a Ellie y Abby en un punto de alta tensión narrativa en Seattle. Todo indica que los próximos episodios profundizarán en el viaje de Abby, su búsqueda de propósito y la protección de Lev, lo que inevitablemente volverá a cruzarla con Ellie.
Entre la comunidad hay quien defiende que la historia habría ganado con un reparto en tres tandas más equilibradas: cerrar la T2 con el ataque a Jackson y el asesinato de Joel, dedicar una T3 entera a Seattle y reservar un epílogo para una T4. Esa vía ya no está sobre la mesa, así que el equipo baraja una T3 más generosa en duración para cubrir bien ese tramo.
Mazin y HBO no han confirmado si la T3 será la última. En el pasado se deslizó que podrían ser necesarias hasta cuatro temporadas para contar todo el arco de Ellie y Abby, pero también se ha dejado abierta la puerta a concluir antes si la historia lo pide.
En cualquier caso, el objetivo es que el cierre del conflicto entre sus protagonistas llegue con el peso emocional adecuado, algo que requiere tiempo en pantalla y cuidado en el montaje.
Guiones, rodaje y calendario: lo que está decidido y lo que no

Mazin se encuentra ahora en pleno proceso de escritura —su fase favorita, según reconoce— y la producción prevé abrir preparación en unos meses. A día de hoy, no hay fecha de inicio de rodaje ni ventana de estreno anunciada por HBO o Max.
Sobre el tamaño total de la adaptación, el showrunner ha reiterado que se está evaluando con calma. Hay un equilibrio entre mantener la ambición de la puesta en escena y asegurarse de que cada episodio aporte avance y matiz sin redundancias.
La cadena, por su parte, mantiene la comunicación de que el proyecto sigue su curso y que las decisiones de calendario se compartirán cuando el plan sea firme. De momento, la consigna es priorizar la calidad frente a cualquier prisa por llegar antes.
Queda claro, en cualquier caso, que la tercera temporada quiere alinearse con la primera tanto en alcance como en cadencia, algo que debería favorecer el desarrollo de personajes que el público pide.
Cambios en el equipo y ruido en la comunidad

El adiós de Neil Druckmann al día a día de la serie —y también la marcha de Halley Gross— ha encendido algunas alarmas entre los fans. Mazin, sin embargo, ha querido tranquilizar: él seguirá como principal responsable de los guiones y el trabajo conjunto con Naughty Dog en las temporadas 1 y 2 dejó trazadas muchas líneas para la 3.
Mientras tanto, la segunda temporada ha cosechado 16 nominaciones al Emmy, al tiempo que mantenía una recepción desigual entre la audiencia. La crítica ha sido muy favorable, pero una parte del público expresó su descontento, con valoraciones de usuarios sensiblemente más bajas —en Rotten Tomatoes, poco más de un tercio— que las de la prensa.
Bella Ramsey ha contado que se mantiene al margen del ruido en redes y que las críticas destructivas no cambian el rumbo del proyecto. Su mensaje, en esencia, ha sido tajante: quien no conecte con la serie, no está obligado a verla; el juego sigue ahí para quien prefiera esa experiencia.
En la misma línea, Kaitlyn Dever explicaba entre risas que aún hoy hay quien le reprocha en la calle el destino de Joel a manos de Abby. Es un fenómeno habitual cuando un antagonista deja huella —como le ocurrió a Jack Gleeson con Joffrey— y probablemente se diluya cuando la T3 explore con más detalle el punto de vista de Abby.
Con todo este panorama, la adaptación de HBO encara su siguiente etapa con la idea de ofrecer una temporada 3 más amplia y afinada, atender a las preocupaciones sobre el ritmo y dar el espacio que merecen los arcos de Abby y Ellie. Si será la última o no, es algo que se decidirá en función de lo que pida la historia y no de un número predefinido.