Valve ha decidido volver a intentar conquistar nuestros salones con la Steam Machine, un dispositivo que se mueve en la lĂnea borrosa entre una consola de sobremesa y un PC compacto. Tras un primer desliz allĂ¡ por 2015 que no terminĂ³ de cuajar, la compañĂa liderada por Gabe Newell regresa con una propuesta mucho mĂ¡s madura, aprovechando el Ă©xito masivo de la Steam Deck para crear una especie de hermana mayor con mucha mĂ¡s potencia grĂ¡fica.
Este equipo no es el tĂpico aparato cerrado; es bĂ¡sicamente un ordenador miniaturizado con forma de cubo que corre SteamOS, la distribuciĂ³n de Linux de Valve. La idea es que te olvides de los cables complicados y la configuraciĂ³n tediosa: simplemente lo enchufas a la tele, coges el mando y empiezas a jugar, pero manteniendo esa flexibilidad total de un PC que te permite instalar otros sistemas operativos o launchers de la competencia si te apetece.
Hardware y potencia bruta
Bajo el capĂ³, la Steam Machine monta una arquitectura de AMD diseñada a medida. Cuenta con una CPU Zen 4 semipersonalizada de 6 nĂºcleos y 12 hilos, capaz de alcanzar los 4,8 GHz con un consumo elĂ©ctrico muy contenido de apenas 30 vatios. Para mover los juegos, se apoya en una GPU RDNA 3 tambiĂ©n personalizada con 28 unidades de cĂ³mputo y una frecuencia de reloj sostenida de 2,45 GHz, todo ello respaldado por 8 GB de VRAM GDDR6.
En tĂ©rminos de memoria, el dispositivo incorpora 16 GB de RAM DDR5, que funcionan de manera independiente a la memoria de vĂdeo, marcando una diferencia clara con el sistema unificado de la Steam Deck. En cuanto al rendimiento real, Valve estima que es unas seis veces mĂ¡s potente que la versiĂ³n portĂ¡til, buscando un objetivo de resoluciĂ³n 4K a 60 FPS. Eso sĂ, para lograrlo en los tĂtulos mĂ¡s exigentes, el sistema hace un uso intensivo del escalado FSR de AMD, generando la imagen internamente a unos 1440p para luego subirla a 4K.
El sistema de almacenamiento se divide en dos variantes: un SSD NVMe de 512 GB o uno de 2 TB. Lo mejor es que no te quedas atrapado con esa capacidad, ya que dispone de una ranura M.2 accesible en la base para cambiar el SSD y una ranura para tarjetas microSD de alta velocidad para ampliar el espacio rĂ¡pidamente.
Diseño, refrigeraciĂ³n y conectividad
El chasis es un cubo negro muy discreto que mide aproximadamente 156 x 152 x 162 mm y pesa unos 2,6 kg. Para mantener las temperaturas a raya sin que el ruido sea un problema, Valve ha optado por un Ăºnico ventilador masivo de 120 mm y un disipador compartido para CPU, GPU y RAM. Un detalle curioso es que la placa frontal es magnĂ©tica y extraĂble, lo que permite mejorar el flujo de aire o incluso que los usuarios se impriman sus propias tapas personalizadas en 3D.
En el apartado de conectividad, tenemos un menĂº variado. Para el vĂdeo, ofrece un DisplayPort 1.4 (capaz de alcanzar 8K a 60 Hz o 4K a 240 Hz) y un HDMI 2.0. Sobre este Ăºltimo ha habido cierta polĂ©mica, ya que no es HDMI 2.1, lo que significa que para jugar a 4K y 120 Hz hay que renunciar al HDR. En cuanto a los puertos USB, encontramos dos USB-A 3.2 Gen 1 frontales, dos USB-A 2.0 traseros y un USB-C 3.2 Gen 2 de 10 Gbps en la parte posterior.
La red estĂ¡ cubierta por un puerto Ethernet Gigabit y Wi-Fi 6E, mientras que la comunicaciĂ³n inalĂ¡mbrica se apoya en Bluetooth 5.3. AdemĂ¡s, incluye un adaptador de 2,4 GHz integrado especĂficamente para que el nuevo Steam Controller funcione sin necesidad de dongles externos, reduciendo la latencia al mĂnimo.
Precios y el complejo sistema de reservas
Lamentablemente, la crisis global de componentes y el encarecimiento de la RAM han disparado los precios originales, motivo por el cual se ha producido un retraso y ajuste de precios por la RAM. El modelo de 512 GB se vende a 1.039 euros, mientras que el de 2 TB asciende a los 1.359 euros. Si quieres el pack que incluye el nuevo mando, los precios suben hasta los 1.108 euros y 1.428 euros respectivamente. La versiĂ³n mĂ¡s cara tiene el detalle extra de incluir placas frontales en tela roja y nogal.
Para evitar que los bots y los especuladores se lleven todo el stock, Valve ha implementado un sistema de reservas aleatorio. Los interesados deben inscribirse en una lista y, tras el cierre de inscripciones, la compañĂa reordena la cola al azar. Para participar, es requisito indispensable tener una cuenta de Steam y haber realizado una compra antes del 27 de abril de 2026, limitando la reserva a una sola unidad por hogar.
El ecosistema de software y accesorios
La mĂ¡quina corre SteamOS 3 (basado en Arch Linux) con el escritorio KDE Plasma. Una de las grandes ventajas es la extensiĂ³n del programa Verified de Steam; si un juego funciona en la Steam Deck, funcionarĂ¡ aquĂ sin problemas. De hecho, Valve ha aclarado los requisitos para los juegos verificados en Steam Machine, indicando que al ser una pantalla grande, no exigirĂ¡ a los desarrolladores los mismos requisitos de tamaño de letra que en la Deck.
El nuevo Steam Controller es otra pieza clave. Ha sido rediseñado por completo, incorporando joysticks de efecto Hall para eliminar el drift, paneles tĂ¡ctiles para emular el ratĂ³n y una baterĂa que aguanta hasta 35 horas. Este mando permite incluso encender la consola remotamente, evitando que tengas que levantarte del sofĂ¡ para pulsar el botĂ³n de encendido.
Este hardware se complementa con el Steam Frame, unas gafas de realidad virtual que tambiĂ©n utilizan SteamOS, cerrando un cĂrculo de productos diseñados para trabajar juntos. La Steam Machine es, en definitiva, un equipo equilibrado que se posiciona como un PC gaming de gama de entrada, ofreciendo una potencia similar a la de una PS5 base pero con la libertad total de un entorno abierto donde puedes instalar lo que quieras.
Este dispositivo representa el sueño de Valve de llevar la biblioteca de PC al salĂ³n sin complicaciones, combinando una arquitectura moderna como Zen 4 y RDNA 3 con la versatilidad de un sistema basado en Linux. Aunque el precio se ha visto afectado por la escasez de componentes, se presenta como una alternativa robusta y personalizable para quienes buscan una experiencia de juego fluida en 4K mediante FSR sin renunciar a la apertura de un ordenador tradicional.


